DISCURSO 94 AÑOS PCCH

 GUILLERMO TEILLIER DEL VALLE

PRESIDENTE DEL PCCH 

Compañeras y compañeros:                                          

Sin duda que hoy día estamos de fiesta. Tenemos muchos motivos para estar alegres y contentos. Qué bueno que en la vida de los revolucionarios, aquellos que luchan todos los días y que muchas veces les ha tocado  vivir horas amargas, puedan disfrutar momentos de alegría, como estos que nos entregan los jóvenes de nuestra patria. Qué ejemplo de lucha y de movilización para enfrentar las  batallas que vienen por la democratización de nuestro país.

 

Saludamos a los estudiantes secundarios a través de nuestras queridas juventudes comunistas, los de la camisa amaranto, que participan de lleno, junto a jóvenes de diversos pensamientos políticos e independientes en esta lucha por el derecho a la educación. 

Los estudiantes han hecho reventar la crisis del sistema educacional, un sistema obsoleto, incapaz de cumplir con los requerimientos académicos de la mayoría, profundamente injusto, reproductor de la desigualdad social desde la niñez. Un sistema educacional mercantil, que relega a la educación pública a la formación de chilenos de segunda clase. Entran en crisis la LOCE, la Jornada Escolar Completa, la Municipalización de la Educación y el sistema particular subvencionado.

Son muchas las voces retrógradas que vienen de la derecha, que pretenden cercenar el contenido profundo de los objetivos de esta movilización. Por eso es que reiteramos nuestro apoyo a sus demandas y convocamos, a través de nuestros dirigentes sociales, de los centros de padres, para que el lunes se lleve adelante una jornada social de solidaridad y reflexión  sobre el triunfo alcanzado hasta hoy. Lo hacemos en especial para que se concrete el acuerdo y el anhelo mayoritario de los chilenos para cambiar la LOCE.

Desde luego la lucha no termina aquí, hay que llegar al fondo para resolver la crisis de la educación: La lucha debe continuar, por sobre las manipulaciones que se realizan para dividir al movimiento estudiantil.

Cambiar la LOCE, para lo cual se necesita quórum calificado, significa un paso trascendental porque sería un cambio en la Constitución y si se cambia la Constitución para solucionar la crisis de la educación, quiere decir que podemos cambiar la Constitución en otros aspectos y  finalmente podremos cambiar  la Constitución entera, que es uno de nuestro objetivos primordiales, para al fin desterrar la nefasta herencia de Pinochet que los gobiernos de la concertación no han querido enfrentar con la decisión que se requiere.

En esta crisis ha quedado al descubierto la intencionalidad del anterior gobierno, al aprobar una ley de evaluación docente, desvinculada del real proceso educacional y sin considerar la opinión clara, informada y mayoritaria de los profesores. Se pretendía hacer recaer sobre los docentes toda la responsabilidad de la crisis que ya se manifestaba y fue advertida hace mucho tiempo. Un sistema educacional como el actual no se mejora con una evaluación bajo condiciones de presión inaceptable. Debe primar, junto a la preparación, la vocación del educador, que sólo se puede manifestar a plenitud en un sistema en que lo esencial sea el derecho garantizado a una educación pública de calidad en todos los niveles y bajo cualquier circunstancia socio – económica. Nunca nos hemos opuesto a la evaluación docente por principio, esta es necesaria, pero es imposible que sea justa si no se evalúa primero al sistema educacional. Esta evaluación la están realizando millones de chilenos. El sistema ha sido reprobado y debe cambiarse.

Consideramos que los docentes, junto a los estudiantes secundarios y universitarios, los padres y apoderados, los académicos, técnicos y profesionales en la materia, deben ser parte sustancial de una comisión que genere las nuevas leyes que rijan nuestro sistema educacional, en un plazo definido, con un curso claro de proceso legislativo y una participación  real.  Los Consejos escolares que deben participar en esta discusión deben democratizarse y no ser nominados a dedo.

Mientras que la UNESCO recomienda que el presupuesto de educación debe corresponder a un 7% del PIB, el Estado chileno sólo destina el 4.5%, con el agravante que en los últimos 20 años la mayor parte del presupuesto se ha destinado al sector particular subvencionado. Este  tipo de subvención privilegiada debe reorientarse para beneficiar en primer lugar a la educación pública.

Esta situación de crisis, que ha puesto de cabeza a las autoridades de gobierno tiene su origen en la falta de democracia, de participación y en el rígido esquema continuista de las políticas económicas de la dictadura  que ha sostenido hasta hoy la concertación. Por 16 años se ha hecho oídos sordos a problemas que aquejan a gran parte de los chilenos. El triunfo histórico de los estudiantes está señalado porque logró zafarse de esta concepción retrógrada que constriñe la conciencia y los estómagos de los excluidos. 

El pueblo debe tener claro que en la base de esta situación está la política de la derecha, en especial de la UDI,  que junto a la dictadura, impuso el modelo neoliberal y la actual institucionalidad, a la que se aferra con uñas y dientes. Las declaraciones de la derecha a favor de la movilización  estudiantil, son de una inmensa hipocresía, porque en el fondo, tras la presunta defensa de la libertad de enseñanza se oculta la defensa del gran negocio que les ha significado la educación, prácticamente el 50% de la educación es hoy privada o particular subvencionada 

Es preciso terminar con la ominosa genuflexión ante la derecha, que ha imperado durante los gobiernos de la concertación. Se pretende hacer creer a los chilenos que es imposible producir cambios porque se opone la derecha. Como ha quedado demostrado eso es una falacia, si el pueblo movilizado quiere transformaciones habrá transformaciones y de fondo y no meros maquillajes como tan “generosamente” ofrecen los dirigentes de la llamada alianza por Chile con respecto a la LOCE.  No nos creemos ese cuento y  ya se terminó el miedo a aquellos que por más de 30 años han pretendido  erigirse en gendarmes de nuestro pueblo.                                                       

No es sólo el sistema educacional el que hace crisis, queda cada día más al descubierto que Chile no puede seguir rigiéndose por la actual institucionalidad. Camino al cambio de la constitución impuesta por Pinochet, es necesario acrecentar nuestros esfuerzos para fortalecer la convergencia y la unidad,. que exige cambiar el actual sistema electoral binominal por uno proporcional y no excluyente. 

El sistema binominal impuesto por la dictadura , no sólo deja fuera del parlamento a los trabajadores y a los conglomerados de izquierda; imposibilita al 65% de los electores a postularse a cargos parlamentarios, y le arrebata el derecho a voto a los chilenos que viven en el exterior- Lo más grave, es que le otorga a la derecha el poder de boicotear en el parlamento cualquier asomo de avance democrático mediante los antidemocráticos quórum calificados, hecho que hasta hoy  los gobiernos de la concertación  han usado como un subterfugio para mantener este estado de eterna transición, que sólo sirve para dejar incólumes los privilegios  de los sectores dominantes. 

No estamos por aceptar cualquier proyecto de reforma electoral. Por ello, es tan importante fortalecer la convergencia por la democracia y la justicia social, elevar nuestro trabajo en la recolección de firmas para exigir al gobierno, si la derecha cierra el camino legislativo, un plebiscito o una consulta nacional.Cuando nosotros decimos que hay que construir convergencias  amplias respecto a determinados aspectos de la vida nacional, a determinadas realidades que nosotros queremos cambiar; cuando queremos lograr objetivos que afectan al país entero y estos están maduros en la conciencia de la mayoría, se manifestarán  muchas personas proclives a la concertación e incluso la derecha. 

En ese proceso lo más probable es que se generen y manifiesten profundas contradicciones  entre los partidos de la concertación con sus bases de sustentación.   Si nos ponemos a pensar que hace un par de días había mas de 600 mil estudiantes en paro, eso significa que si sumamos a los padres y apoderados, a los profesores, hay millones de personas  en todo Chile que estaban expectantes y simpatizan con la lucha de los estudiantes, de todos los colores políticos o independientes y de distintas capas sociales. Esto es lo que se llama convergencia político social para cumplir un determinado objetivo.

Claro está, junto a la convergencia y la unidad debe darse la movilización, con expresiones de masividad  en las calles, que es un legítimo derecho del pueblo en especial cuando existe un estado de exclusión.  

No permitiremos que se usen subterfugios para deslegitimar la lucha por la democracia y la justicia social, como se quiso hacer después del I de Mayo haciendo pié en las provocaciones que sufrió la masiva concentración de la CUT, pretendiendo responsabilizar a nuestro partido como el causante de la violencia y de manipulación del conflicto de los estudiantes. Ha quedado claro, como lo demostramos el 21 de mayo en Valparaíso ocasión en que resistimos la agresión de carabineros a la dirección del Partido y a los dirigentes sociales – que la violencia se suscita en gran medida por la represión indiscriminada y abusiva de las fuerzas policiales.

No sólo teníamos razón, la forma como se reprimió a estudiantes y a periodistas obligó al gobierno a tomar medidas con determinados jefes de carabineros. Y en cuanto a la pretendida manipulación del conflicto de los estudiantes, está claro que no sólo hemos apoyado las demandas de los estudiantes, sino que hemos sido respetuosos de sus decisiones y de su movimiento, con una posición carente de oportunismo o de instrumentalización política, porque como lo hemos dicho, los dirigentes que militan en nuestro partido se deben a su organización social y en virtud de ello los jóvenes comunistas han actuado de forma responsable, unitaria y decididamente en el conflicto. 

Los comunistas, por la amarga experiencia vivida, hemos aprendido que debemos estar dispuestos  a usar todas las formas de lucha, pero también debe quedar muy claro que hay momentos y momentos para cada una de ellas. Hoy lo principal es la presencia masiva  y no violenta en todos los espacios, lo que no descarta la autodefensa , si es que se persiste en  someter al pueblo a la  agresión o las provocaciones y se siguen criminalizando las manifestaciones sociales. 

En este cuadro en que emerge con tanta fuerza la lucha social,  mantenemos nuestra firme decisión de luchar por el cumplimiento de los cinco puntos expuestos ante el país con motivo de la segunda vuelta presidencial. Entre ellos, cobra especial importancia la lucha por los derechos de los trabajadores.

Mientras estén quebrantados los derechos laborales, cercenado el derecho a la organización de sindicatos por rama o ínter empresa, mientras no esté garantizado el derecho a huelga, los trabajadores y trabajadoras seguirán siendo presa de la incertidumbre, de los bajos salarios, de la cesantía, seguirán siendo víctimas de la explotación  más despiadada.  Debe ponerse fin a la represión policial de las luchas sindicales, terminar con la persecución a los dirigentes, prohibir y sancionar las listas negras y los despedidos indiscriminados. 

La derecha y los grandes empresarios exigen aún más sacrificios, presionan para imponer la flexibilidad laboral, que no tiene otro propósito que el de pagar salarios más bajos, eliminando incluso el salario mínimo, para obtener más utilidades. 

El Estado por su parte, por disposición del gobierno, crea nuevos empleos de emergencia, media jornada de 60 mil pesos mensuales a los que logran un cupo por algunos meses, pero no se prioriza la creación de trabajo digno con  una política de desarrollo de pequeñas y medianas empresas, que son las que generan empleo, o abriendo la posibilidad de desarrollar una segunda fase exportadora.

La sola refinación y la generación de nuevas empresas manufactureras del cobre en Chile podría generar enormes recursos al estado.  Se obliga a CODELCO a endeudarse para su expansión, a pesar de sus grandes utilidades, para limitar sus posibilidades de desarrollo frente a la competencia extranjera, permitiendo que este año las transnacionales del cobre realicen el negociado del siglo al llevarse del país más de 6 mil millones de dólares, más de lo que han invertido en 15 años.  

No se atiende adecuadamente los enormes déficit en educación, salud y vivienda, pero se entrega regularmente a las FFAA el 10% de las ventas de CODELCO, este año recibirán sobre los mil millones de dólares de los cuales parte muy importante se gastará en armamentos.  No se pagan las deudas previsionales pendientes a 150 mil empleados públicos, ni la deuda salarial a los profesores. 

Apenas se destina un monto equivalente al 2,6% de los excedentes del cobre correspondientes a un trimestre, para un programa de medidas sociales para un año entero. Un gasto de 130 millones de dólares para excedentes que se calculan a fin de año en 12 mil millones de dólares.  

Se nos dice en todos los tonos que los excedentes se están guardando para los tiempos de vacas flacas. Eso significa que estamos en el tiempo de las vacas gordas, pero parece que dan poca leche. 

Qué significa tiempo de vacas flacas, la baja del precio del cobre y otros metales, el alza del petróleo.  Se reconoce así la vulnerabilidad de la política económica neoliberal, que depende casi en forma exclusiva de la exportación de materias primas y de factores externos. La plata que se guarda en el exterior, que se dice la administraran privados, que por cierto se llevan una tajada por este favor, se nos hará sal y agua en caso de una crisis de esta naturaleza y lo más probable es que no tengamos ni vacas gordas, ni vacas flacas, porque ya sabemos quienes son finalmente los que se comen la vaca.

Es ahora cuando hay que invertir en Chile, desarrollar actividades productivas de sustitución de importaciones primarias, desarrollar fuentes de energía diversas, incrementar lazos de intercambio e integración con países vecinos,  que nos permita resolver nuestro déficit energético.                                           

Es ahora cuando hay que invertir para salvar a nuestras ciudades y nuestra naturaleza de la contaminación creciente.  Estamos seguros que con el ejemplo de los estudiantes, de los trabajadores del subcontrato de CODELCO, con la valentía que el pueblo mapuche que lucha por sus derechos y por la libertad de sus presos, con la tremenda convicción y sensibilidad con que las organizaciones de derechos humanos luchan por verdad y justicia y contra la impunidad, podremos salir adelante, construir la fuerza necesaria como para nuevos triunfos en la senda de la democracia y la justicia social.Compañeros y compañeras:  Es justo plantear en este aniversario del Partido Comunista, que la permanencia de la situación de injusticia y falta de democracia  en nuestro país, se debe también a nuestras propias debilidades y a las del movimiento sindical. 

Se nos han acercado dirigentes de trabajadores y organizaciones sociales o nos envían cartas en las que nos instan a desarrollar una actividad  más decidida en pro de sus derechos y demandas: los trabajadores municipales, los exonerados políticos, los pensionados, organizaciones de mujeres, trabajadores del subcontrato, de feriantes, entre otros. 

Se nos ha hecho ver la enorme expectación que existe por el envío al Congreso del proyecto de reforma del sistema previsional y la preocupación por su destino. Efectivamente, si no asumimos una actitud de ofensiva política y sindical para que este proyecto corresponda a los reales intereses de los trabajadores podría terminar en una suerte de componenda con la derecha y las AFP que burle las legítimas aspiraciones del mundo laboral. 

Es justa la demanda de exigencia para avanzar más decididamente, desterrando el inmovilismo y el conformismo de nuestra actividad reivindicativa. Estamos ante la urgente  necesidad de tomar la iniciativa, terminar con la auto atomización del movimiento sindical, con las divisiones, afianzar criterios de unidad.  

Los comunistas estamos por elevar nuestro trabajo y contribución a la unidad y la lucha de los trabajadores y dispuestos a considerar con mirada crítica las debilidades y deficiencias que aún tenemos y que siempre se presentaran en este empeño, lo importante es que estas consideraciones se hagan en medio de la lucha, tal cual lo hacia Luis Emilio Recabarren fundador de nuestro partido y padre del movimiento obrero y el sindicalismo chileno.

Por todo lo dicho es que hemos querido otorgar un realce especial a este aniversario  y en especial, porque  vamos a iniciar la discusión, a finales de junio, del proceso en la base del  XXXIII Congreso Nacional  que debe culminar, según la Comisión Organizadora- a fines de noviembre.   

Debemos en ese proceso analizar a fondo lo ocurrido en estos 4 años, desde el XXII Congreso, con capacidad de análisis crítico y autocrítico, con la capacidad de reconocer nuestros errores, de perseverar en los aciertos, estableciendo los déficit y avanzando con más fuerza en todo aquello que hemos logrado para abrir camino a nuestra política y con ella a la unidad y a la lucha del pueblo.  Estamos por desterrar todo conformismo o vanagloria. Nuestro análisis debe ser serio, científico y muy aterrizado en la realidad y en los sentimientos y anhelos de los trabajadores y todos aquellos que sienten en carne propia la injusticia social y la falta de derechos consustanciales al ser humano a que nos condena el sistema neoliberal vigente en nuestro país. 

En este intercambio de ideas debe fluir el pensamiento libre de cada militante convencido de que tenemos que construir un gran partido de masas, con dirigentes reconocidos por su capacidad y entrega a la lucha y que debemos concluir con acuerdos políticos de trascendencia para el país con el objetivo de enfrentar mejor los grandes desafíos que tenemos por delante, el primordial de ellos, en la senda trazada por Salvador Allende, iniciar el camino para la conquista de un gobierno democrático que lleve adelante profundas transformaciones a la actual estructura política y económica de  Chile  

Tenemos la alta responsabilidad de fijar en estos meses la política del partido para el próximo período de 4 años,  para llevar adelante el proceso de revolución democrática, en un nuevo momento político caracterizado por la toma de posición  de enormes contingentes sociales y políticos que se pronuncian contra las políticas heredadas de la dictadura, que no soportan medidas de parche, porque quieren  su transformación  de raíz, y de acuerdo a nuevas concepciones de gobierno, que no están contempladas en el itinerario de la concertación y menos de la derecha.

Este es el mensaje que estamos recibiendo desde la base social.

En el Congreso tendremos que caracterizar el gobierno que nos proponemos y cuales son las alianzas y las luchas que lo hacen posible.  Un nuevo tipo de gobierno democrático tiene que plantearse, entre otros objetivos, el cambio de la constitución pinochetista.  La recuperación de nuestra soberanía económica, en especial respecto de nuestro cobre. 

Un nuevo acuerdo laboral con los trabajadores y medidas que aminoren la inmensa brecha de desigualdad que se ha impuesto a los chilenos.  La seguridad en el trabajo y el acceso garantizado para todos a la educación y la salud.  Una serie de medidas urgentes de inversión social y de construcción de una sólida base para la creación de nuevas fuentes de empleo, con un nuevo trato hacia las PYME y una rigurosa defensa del medio ambiente.

Una política de integración latinoamericana  y de intercambio que en especial permita superar nuestro déficit energético.  El reconocimiento pleno del pueblo mapuche acorde al convenio 169 de la OIT.  Una propuesta de concepción democrática de las Fuerzas Armadas y de nueva doctrina militar.  Una política internacional independiente de las presiones norteamericanas y de la injerencia imperialista en nuestros asuntos internos.                                                           

Una clara política de defensa de los derechos humanos, por la verdad, la justicia y contra la impunidad.

Derogación de la ley de amnistía.                                                             

Anulación inmediata o cambio de toda norma legal que contenga factores que desfavorezcan a la mujer, a los jóvenes, a los niños y a los ancianos, estableciendo la plena igualdad de derechos para todos los chilenos y chilenas, tanto en los aspectos valóricos como en los laborales.     

Creación de una nueva política cultural y recreacional de carácter popular y de incentivo y financiamiento regular a la actividad artística y deportiva.  Un nuevo concepto de Estado, descentralizado, que sea un factor determinante en el desarrollo nacional y local, participativo, con autoridades electas en cada nivel de decisión política y de consulta regular, informada y vinculante al pueblo.  Una reforma profunda al sistema municipal.    

Como se puede apreciar no es pequeña la tarea que tenemos por delante.  Debemos considerar que en América Latina y el Caribe se  generan condiciones que favorecen nuestra lucha. Está Cuba, que a pesar del bloque norteamericano crea nuevas condiciones para el desarrollo del socialismo, logra alcanzar niveles muy superiores en la calidad de la educación garantizada y gratuita para todos los cubanos, ha reducido a 11 alumnos el promedio por aula, en Chile se dice que son 33, pero en nuestra educación pública se llega a 40 y más alumnos por aula.. No hay que abundar mucho para reconocer el inmenso esfuerzo solidario que hace la revolución cubana al otorgar decenas de miles de becas a jóvenes latinoamericanos y de otros continentes para que estudien medicina, precisamente donde esta ha alcanzado un gran nivel y prestigio mundial.  

Surge Venezuela y el proceso bolivariano, integrador y solidario, que en un corto período ha alfabetizado a un millón y medio de sus compatriotas.

Bolivia cuyo pueblo ha elegido al primer presidente indígena de América y ha recuperado la soberanía sobre sus hidrocarburos para beneficio de la gran mayoría tanto tiempo condenada a la pobreza y desigualdad. Pueblos que ya se unen en la búsqueda y consagración de una alternativa al neoliberalismo a  nivel continental. 

El triunfo y fortalecimiento de fuerzas democráticas y revolucionarias en toda la región hacen vislumbrar un nuevo futuro en el patio trasero del imperialismo norteamericano que ahora será separado por un muro de 600 kilómetros que instalará en su frontera con México. Ello no impedirá la agudización de sus propias contradicciones internas producidas por la enorme injusticia con que se trata a los  latinos que trabajan en su territorio y por su empantanamiento en Irak y Afganistán, cuyos pueblos no se rinden al imperio.

Los pueblos resisten la imposición de la democracia al estilo norteamericano, mediante el genocidio, la guerra y la violación a los derechos humanos, junto a la implantación de políticas económicas de despojo y apropiación de las reservas energéticas de esos países.

Saludamos el reciente avance logrado por las fuerzas de izquierda en las elecciones presidenciales en Colombia, que se han constituido en la segunda fuerza electoral. Solidarizamos con la lucha del pueblo colombiano que abre una esperanza para la paz  en nuevas condiciones de entendimiento, distintas a la pretensión de Uribe y sus asesores norteamericanos  que buscan el aplastamiento  de las FARC. y propician el terror  permanente contra dirigentes sindicales y sociales de izquierda, para convertir a Colombia en una plataforma de intervención imperial.

Demandamos la pronta retirada de las tropas chilenas en Haití y en cambio de ello, el apoyo económico y solidario a ese pueblo hermano.  Rechazamos y consideramos una afrenta a nuestro país las presiones norteamericanas al gobierno de Chile para que vote contra Venezuela que aspira legítimamente a ser electo como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU. Estamos porque Chile con toda independencia vote por Venezuela y no por un peón de la política norteamericana.   Compañeras, compañeras, amigas, amigos:                                                                    

En este lugar le habría correspondido dirigirse a ustedes a nuestra querida compañera Gladys Marín. Ella fue electa Presidenta del Partido en el XXII Congreso y debía cumplir con su mandato hasta el próximo congreso nacional. 

Al actual Comité Central le correspondió asumir la enorme responsabilidad de recomponer y asumir la dirección sin su presencia.  No era una tarea fácil. Creo que lo logramos por la firmeza del Partido y el estímulo permanente que tuvimos de las bases y por la impronta que dejó establecida la propia Gladys que hasta en los postreros momentos de su vida jugó un papel determinante en los lineamientos de nuestra política.                                                                   

Indudablemente ella está presente en nuestra conciencia y en nuestros corazones.  En el período que ella era Presidenta se gestó el primer paro nacional de trabajadores convocado por la CUT después de la dictadura, lo que abrió camino a la construcción del Juntos Podemos Más, que nos dio la alegría de alcanzar casi el 10% de la votación en la última elección municipal, que es mucho más democrática y proporcional que la elección parlamentaria en la que alcanzamos el 7,5% de los votos. 

Votaciones, que si bien es cierto estaban personalizados en diferentes candidatos, en última instancia eran votos para la plataforma única de claro contenido alternativo al sistema neoliberal, que fue también la base programática de nuestra candidatura presidencial.  A pesar de las diferencias producidas a raíz de la segunda vuelta presidencial, esta construcción unitaria , su plataforma y objetivos tienen para nosotros plena vigencia y es claro que también lo constituyen para nuestros aliados, porque ya se ha reconstituido su comité ejecutivo y se ha comenzado a reunir su asamblea en un proceso de reflexión y reencuentro, proceso lógico y saludable  para un actor cuya presencia unitaria le hace falta al país y al movimiento social.  

El proceso de recomposición será más rápido en la medida que nos vayamos encontrando en la base y en las luchas del pueblo.   Este año se cumplen 30 años de la desaparición  de 136 compañeros comunistas y de otros partidos, entre ellos los miembros de dos direcciones del partido y una de las Juventudes Comunistas. En el nombre de dos de ellos, Víctor Díaz y Fernando Ortiz que estaban al frente de las direcciones del partido, no sólo les rendimos el homenaje que se merecen, sino que adquirimos el compromiso de no descansar hasta saber la verdad sobre cada uno de los detenidos desaparecidos durante la dictadura. Desde luego reiteramos nuestra solidaridad, fraternidad y compromiso con los familiares de los detenidos desaparecidos cuyos restos fueros encontrados en el patio 29.                                                                 

Con profunda emoción y sentimientos encontrados hemos recibido la noticia de parte de nuestra compañera Dora Carreño  de la aparición y reconocimiento científico de los restos de su hermana, nuestra compañera Cristina Carreño en Argentina, donde fue víctima de la operación Cóndor , la despiadada fórmula impuesta por la CIA y encabezada por Pinochet y Manuel Contreras, que coludía a los servicios de inteligencia de las dictaduras militares que impuso Estados Unidos, para su colaboración en la aplicación del terrorismo de Estado en nuestros países.

Recibiremos dignamente los restos de Cristina en nuestro país.  Se cumplen también 20 años de hechos que por su implicancia política tuvieron gran trascendencia en la desestabilización de la dictadura de Pinochet. Nos referimos a la internación de armas por Carrizal y al ataque a la caravana armada del tirano. Hace pocos días nos reunimos con algo más de un centenar de ex oficiales formados en Cuba y otros países que solidarizaron con nuestra causa, oficiales revolucionarios internacionalistas como lo fueron en su momento, San Martín, O”Higgins, Bolívar, Manuel Rodríguez y otros héroes de nuestra independencia. Se trató de un reencuentro con compañeros que lucharon en otros procesos  en los que 19 de ellos perdieron la vida en combate. Diez han sido repatriados. 

En Chile contribuyeron  a llevar a la práctica  nuestra política de rebelión popular contra la dictadura. Muchos sufrieron la cárcel, varios aún son perseguidos, otros viven en el extranjero producto de condenas de expatriación, un número importante perdió la vida en alevosos golpes propinados por las fuerzas represivas. Los que están en Chile se ha integrado a la vida civil  El Partido Comunista reconoce el papel de cada uno de ellos en un nombre: Raúl Pellegrinni, primer jefe del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, conformado en su gran mayoría por militantes del Partido Comunista. El rodriguismo fue una adquisición del partido comunista, que hoy se prolonga y permanece en cada uno de nosotros. 

En el proceso del Congreso es justo y necesario que en cada célula, en cada comuna, en cada región se reconozca y se distinga a cada víctima de la dictadura, a cada uno de los contribuyentes en distintas épocas a la permanencia y fortaleza de nuestro partido. El Congreso Nacional  deberá expresar de forma simbólica el reconocimiento a cada uno de ellos. Es el reencuentro con nuestras compañeras y nuestros compañeros, con nuestra historia y con ellos, el encuentro con nuestro futuro.  En este Congreso, como es ya habitual, muchos se preguntaran cuál es el partido que queremos y necesitamos. La respuesta es simple, la práctica es más complicada, sigamos el ejemplo de Recabarren, que en condiciones mucho más difíciles recorría el norte salitrero, fundaba diarios, creaba centros culturales y de teatro, estudiaba la realidad, orientaba a los trabajadores en sus asambleas, predicando las palabras de la justicia social y la felicidad en la tierra, organizaba las luchas, enfrentaba a las autoridades, sin claudicar jamás. 

Hoy estamos muy pendientes de lo que diga la televisión o los diarios reaccionarios, sempiternos manipuladores de conciencia, es mucho mas importante estar diariamente junto al pueblo, llevando nuestro diario “El Siglo” sobre todo el pueblo que sufre, los trabajadores que están sin derechos, los enfermos que tiene que hacer cola en los hospitales, los pobladores que no tienen vivienda, allí tenemos que estar los comunistas, todos los días dando ánimos, siendo fraternales, solidarios, orientadores, con criterio amplio, unitario y combativo, dispuestos a luchar y como lo hemos hecho en muchos pasajes de nuestra existencia, disponer nuestras vidas en pro de nuestros ideales. 

No queremos un congreso mirándonos el ombligo, sino en medio de la lucha y la movilización.  Agradezco en nombre de todos a quienes han hecho posible este acto, a los artistas, a los que dieron vida a la escenografía, a los que producen  cada detalle, a los que le dan forma y contenido a nuestra tradición política y cultural. 

A nuestros amigos, gracias por venir a nuestro aniversario Y a la Radio Nuevo Mundo por transmitir nuestro acto a todo el país y al mundo.  Quiero terminar como empecé: que hermoso que se cumpla la predicción de Salvador Allende, que más temprano que tarde se abrirán las grandes alamedas. Lo han hecho los jóvenes, no porque se hayan tomado la Alameda por varios días, sino porque han abierto nuestras conciencias, como se abre una flor en primavera renaciendo del oscuro invierno, del olvido y del miedo. Aquí estamos, de nuevo instalados construyendo nuestra propia historia.  

Con Recabarren, con Allende , con Neruda, con Víctor Jara, con Gladys, con todos nuestros héroes, mil veces venceremos.