5 Lineamientos Programáticos para una Convergencia Opositor Hacia la Superación de la Desigualdad

Por Patricio Palma (*)

Los enclaves autoritarios, la baja participación ciudadana en la política, la desigualdad social y la carencia de derechos laborales básicos, son los principales obstáculos para el desarrollo del país.

Buscamos conformar una amplia unidad de la oposición, que permita desplazar a la derecha del gobierno y abrir el camino a un gobierno diferente, que profundice la insuficiente democracia actual en la perspectiva de transformaciones más profundas.

En esa dirección, construir un programa que sintetice los asuntos centrales en debate y sobre los cuales una convergencia opositora alcance una mirada común resulta esencial.

Planteamos que son 5 los ejes programáticos que pueden marcar el compromiso de las fuerzas de una oposición unida ante el país, que den cuenta de las grandes ideas fuerza que inspirarán su acción y de las principales orientaciones que enmarcarán los desafíos a abordar en un período tan breve como son 4 años de gobierno.

Las indispensables reformas constitucionales

Se requiere generar una nueva organización política de la sociedad chilena. Un nuevo marco constitucional deberá estar basado en:

a) la representación en las instancias de gobierno de todos los sectores políticos, organizados como partidos políticos o como fuerzas que se definan con posiciones independientes de ellos;

b) la participación de las organizaciones sociales;

c) un nuevo equilibrio entre el gobierno, el parlamento, las regiones y las comunas;

y d) una efectiva igualdad de derechos políticos, económicos y sociales de los ciudadanos.

Sin embargo, no basta sólo con una nueva constitución. Ella por sí sola ordena pero no resuelve todos los problemas. El paso conjunto, o siguiente, es adecuar la legislación nacional a los principios de la nueva institucionalidad. El Código Penal, el Código Civil, la legislación laboral, la económica, la reguladora de la inversión extranjera, la ley “antiterrorista”, la Justicia Militar, las leyes orgánicas constitucionales, las normas de protección medioambiental, etc., deberán corresponderse con el nuevo marco institucional.

En la perspectiva de una nueva constitución, propuesta por una asamblea constituyente, se requiere hoy al menos:

1.1- Poner fin al nefasto sistema electoral binominal.

1.2- Aprobar el voto de los chilenos en exterior, sin condiciones.

1.3- La elección directa del jefe de gobierno regional y de los CORES.

1.4- Una reforma del estado en dirección a una efectiva descentralización.

1.5- Poner límites a la reelección de autoridades.

1.6- Abrir la iniciativa ciudadana de ley.

1.7- Establecer el plebiscito vinculante como herramienta ciudadana de solución de conflictos nacionales.

1.8- Alcanzar la plena representación de los pueblos originarios, en el marco de un estado multinacional.

1.9- Ampliar el recurso de protección a los derechos económicos y sociales de los ciudadanos.

Teniendo presente que: El desarrollo de la democracia en Chile requiere no solamente de una institucionalidad eficiente, descentralizada y representativa, sino también de una sociedad civil vigorosa, activa y dinámica, apoyamos el accionar de las organizaciones sociales y estimulamos el fortalecimiento de la sociedad civil para que la participación ciudadana se convierta en un verdadero instrumento de influencia y decisión de la comunidad organizada en la formulación, ejecución y evaluación de políticas públicas.

Las necesarias y urgentes reformas laborales.

Hoy es evidente que la capacidad de negociación de los trabajadores asalariados -la mayoría del país- se ha visto seriamente restringida por el actuar de las dirigencias patronales y del propio estado. Como resultado, los salarios son insuficientes y el empleo es precario.

El aumento de la sindicalización, el fortalecimiento de una Central Unitaria de Trabajadores y la extensión de la negociación colectiva son instrumentos fundamentales para corregir esta situación. Solo así se podrá mejorar en el mediano y largo plazo el ingreso de los trabajadores y superar la distribución existente en el país, con justa razón calificada de “escandalosa” por la Iglesia Católica.

Planteamos la urgente necesidad de reformas laborales, que en lo esencial significan:

2.1- Establecer la sindicalización obligatoria.

2.2- Establecer el derecho efectivo a huelga, eliminando la figura del reemplazo que contempla el actual Código Laboral.

2.3- Modificar el Código del Trabajo, para establecer la negociación colectiva obligatoria en cada empresa, en la que el único negociador por la parte laboral sea el sindicato.

2.4- Término del Multirut.

2.5- Establecer la negociación por rama de la producción o por holding según corresponda.

2.6- Una revisión profunda de los reiterados incumplimientos de las instituciones del estado en materia laboral.

2.7- Una profunda revisión del Sistema de Pensiones (AFP), en la perspectiva de sustituir la capitalización individual de administración privada por una de carácter mixto (individual, patronal y solidario) y avanzar hacia un sistema estatal de administración.

La redefinición del papel del estado en la economía y la sociedad, incluyendo su financiamiento.

Un cambio de la actual estrategia de desarrollo –la que genera la desigualdad- será posible sobre la base de activas organizaciones sociales movilizadas y de un estado que:

3.1- Juegue un rol emprendedor en la reindustrialización del país.

3.2- Proteja y estimule a los pequeños y medianos productores privados, así como a las cooperativas.

3.3- Fortalezca las empresas del estado y las empresas mixtas.

3.4- Defienda los intereses de los consumidores para terminar con la impotencia del ciudadano frente al mercado, fuente de abusos inaceptables y origen de la indignación de los chilenos expresada en las grandes movilizaciones de 2011 y 2012. Creación de una Fiscalía Nacional del Consumidor.

3.5- Potencie su capacidad fiscalizadora en protección de los derechos de los trabajadores.

3.6- Asegure el ejercicio pleno de la soberanía económica sobre los recursos mineros, pesqueros, hídricos, forestales y energéticos.

3.7- Regule y controle apropiación de renta por las inversiones extranjeras (revisión de los actuales esquemas de royalties) y las concentraciones monopólicas que manipulan los mercados.

3.8- Proteja el medioambiente y asuma un rol central en la definición e implementación de una política energética para el siglo XXI.

3.9- Promueva y realice una estrategia de integración y cooperación con los países de América Latina.

Un estado que juegue este papel -solidario y ya no más subsidiario- requiere disponer de los recursos provistos por una Reforma Tributaria de verdad, tal como lo estableció la Comisión Técnica de los partidos de la Oposición en su documento de abril de 2012.

El aseguramiento de sus derechos fundamentales a todos los chilenos.

Nos proponemos promover crecimiento económico con calidad de vida para todos los chilenos. Asegurar calidad de vida es garantizar los derechos básicos de las chilenas y los chilenos:

4.1- A vivir en la vigencia plena y permanente de los derechos humanos frente a toda actuación irregular de agentes represivos del estado. Garantizar el fin de la impunidad, con verdad y justicia.

4.2- A optar a un empleo digno y adecuadamente remunerado.

4.3- A disponer de una educación pública, completa, gratuita y de calidad que no discrimine según el origen social de los estudiantes.

4.4- A contar con una salud pública universal de calidad, con acceso oportuno garantizado (ampliación efectiva de atención primaria, servicios de urgencia y AUGE) y con un sistema de copago solidario.

4.5- A acceder a una vivienda adecuada para su familia.

4.6- A acceder a una pensión digna mínima garantizada al término de la vida laboral activa

4.7- Al disfrute de todas las manifestaciones de la cultura, el arte, la práctica deportiva y la realización de la vida social según los intereses de cada uno.

4.8- A la libertad personal de decidir libremente el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos.

5.-La revisión de nuestra política exterior, con una vocación latinoamericana.

Existe la posibilidad de avanzar a una integración regional bajo parámetros distintos a los de la globalización transnacional. Los ejemplos de colaboración entre países, como UNASUR o el ALBA, iniciativas como el Banco del Sur y sistemas de cooperación económica y social como la CELAC ponen de manifiesto las inmensas potencialidades que ello tiene. Los acuerdos de libre comercio (TLC) suscritos por Chile deben aplicarse resguardando los intereses de los productores nacionales.

El futuro de América Latina puede construirse con lo mejor de cada pueblo partiendo de premisas esenciales, tales como:

5.1- La integración energética sostenible en el tiempo y armónica con el medioambiente.

5.2- Acuerdos de integración, poniendo también acentos en la micro, pequeña y mediana empresa de la región y en políticas de desarrollo e innovación científica y tecnológica.

5.3- El respeto y reconocimiento a las culturas y derechos de autonomía de las comunidades originarias, incluyendo la protección y estímulo a su producción artesanal.

5.4- La resolución pacífica de los conflictos históricos entre los países.

5.5- El fortalecimiento de los procesos democratizadores en concordancia con los procesos histórico-culturales de cada país.

5.6- El avance hacia una política migratoria que reconozca una identidad latinoamericana.

* Responsable por el Partido Comunista del equipo programático de la oposición.