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Diario Red Digital


UN NUEVO PIÑERISMO: MAS QUE REFORMA, RECAUCHAJE; Y EN LUGAR DE TRIBUTARIA, CARA PARA ALCANCIA.

Francisco Herreros

Tal como se esperaba, la tan traída y llevada reforma tributaria propiciada por el Gobierno, no da ni para recauchaje. Es decir, es posible que consiga el objetivo de recaudar entre 700 y mil millones de dólares por año. Pero, cuando permanece abierta la brecha tributaria por donde que las transnacionales del cobre repatrian, en promedio, 25 mil millones de dólares pòr año, esa mayor recaudación por vía esta reforma de alcancía, es francamente irrelevante. Aumentar en 3% de impuestos a las empresas, sin cerrar la otra brecha, consistente en que sus propietarios pueden imputarlo como crédito para su tributación personal, es dejar intocada la injusta estructura tributaria chilena. Y si se quería favorecer a las personas, bastaba con rebajar el IVA al 15%, o establecer un IVA diferenciado, rebajado en los productos de consumo básico. 

En su mensaje al país, Piñera relacionó la reforma tributaria con la reforma al sistema de financiamiento a la educación, en el sentido de que el cien por ciento de la primera se utilizará para financiar la segunda.

Esto de por sí está señalando el estrecho alcance de lo que se promociona como reforma tributaria, y que no es más que un reacomodo de los componentes de la estructura tributaria, dejándola inmodificada en sus aspectos sustanciales, con el fin de cumplir un fin específico y acotado.

 Por lejos, la principal medida consiste en el aumento del 17 al 20% el impuesto permanente a las utilidades de las empresas. Piñera agregó que, adicionalmente, "se corregirán o eliminarán una serie de franquicias tributarias o distorsiones que reducen la recaudación y que no se justifican". 

 Si entre esas medidas correctivas no está cerrar la brecha tributaria que permite que los impuestos a las empresas pueden ser imputados como créditos a la tributación personal de sus propietarios y accionistas, la reforma no sería ya un cambio puramente cosmético, sino una burla para los chilenos.  En consecuencia, y una vez más tratándose de anuncios de este Gobierno, habrá que estar atentos a la letra chica.

 Tampoco aparece ninguna medida orientada a mejorar la calidad de la fiscalización al sector de la Gran Empresa, incluyendo naturalmente a las transnacionales del cobre, que probadamente subfacturas, maquillan balances y no dejan herramienta de elusión tributaria permitida por la ley, con el fin de reducir su carga tributaria.

 La segunda medida se enmarca dentro de la obsesión neoliberal de rebajar la tributación de las personas. Al inmensa mayoría de los chilenos, vale decir, al 88% que gana menos de 540 mil pesos al mes, esta medida le es del todo irrelevante, puesto que está exenta del impuesto a la renta. Piñera agregó que estas rebajas fluctuarán entre el 10 y el 15%, "correspondiendo, naturalmente, la mayor rebaja a los grupos de menores ingresos".

 Veamos que significa esto en cifras, a la luz de los datos del Servicio de Impuestos Internos para la Operación Renta 2011.

 En ella, seis millones 665 mil 459 contribuyentes, esto es un 81,15% %, quedaron exentos del impuesto personal consolidado, esto es, contribuyentes de global complementario más contribuyentes del impuesto único de segunda categoría, conocido como impuesto a la renta, pues ganaron menos de 13,5 Unidades Tributarias Anuales. Si se considera que el promedio de la UTA de 2011 fue de $ 459.447, se obtiene que el 81,15% de los chilenos sujetos a tributación ganó menos de $516.877,875 al mes, cifra estimada en promedio.

 Para estos contribuyentes, la rebaja impositiva anunciada por Piñera les es por completo indiferente.

 Luego, 1.005.822 contribuyentes, equivalentes al 12,25%, ganó entre 13,5 y 30 UTA, es decir, entre $516.877,875 y $1.148.617,5 mensuales,  y por tanto pagó un 5% de impuestos.

 Un 3,44% de los contribuyentes, vale decir, 282.596, percibió entre 30 y 50 UTA, esto es, entre $1.148.617,5 y $1.914.362,5 al mes, y pagó un 10% de impuestos personales.

 Un total de 117.677 contribuyentes, equivalentes al 1,43%, obtuvo entre 50 y 70 UTA, es decir, entre 1.914.362,5 y $2.680.107,5 mesuales, por los que pagó un 15% de impuestos.

 El  0,73%     de los contribuyentes, o sea 59.689, percibió rentas mensuales de entre 70 y 90 UTA, esto es, entre $2.680.107,5 y $3.445.852,5, y pagó una tasa impositiva marginal del 25%.

 El 0,54% de los contribuyentes, esto es, 44.429, pagaron una tasa marginal de del 32%, por declarar ingresos entre 90 y 120 UTA, vale decir, entre $3.445.852,5 y $4.594.470 mensuales.

 El 0,21% de los contribuyentes, es decir, 17.031, pagó una tasa marginal del 37%, por declarar ingresos de entre 120 y 150 UTA, o sea, entre $4.594.470 y $5.743.087,5 mensuales.

 Finalmente, 20.889 contribuyentes, es decir, los súper millonarios del país, equivalentes al 0,25% del total, pagaron 40% de tasa marginal de impuesto a la renta, por percibir ingresos mayores a $5.743.087,5 mensuales.

 Este ejercicio con cifras promedio obtenidas de la base de datos estadísticos del Servicio de Impuestos Internos, muestra simultáneamente la radical inequidad del ingreso de los chilenos. Sin embargo, la reforma de alcancía propuesta por Piñera no sólo no la corrije, objetivo de cualquier reforma en serio, sino que acentúa el sesgo de inequidad en los ingresos de los chilenos, pues reduce el impuesto, entre un 10 y un 15% a las 142.038 personas de mayores ingresos del país, equivalentes al 1,73% de los contribuyentes totales.

 Desde esta perspectiva, se puede afirmar sin temor a la exageración, que antes que a una reforma, el anuncio de Piñera corresponde a la  profundización del modelo neoliberal en cuanto a reducir la carga tributaria de los sectores de mayores ingresos, a pretexto de la pretendida reforma. 

Este objetivo se ve reforzado con la medida de descontar de impuestos hasta el 50% del gasto en educación, para las "familias de clase media". ¿Con qué rasero define familias de clase media el Señor Presidente?

 El 88,46% de los contribuyentes no tendrá descuentos en la educación de sus hijos, por la sencilla razón de que están exentos.

 ¿Se va entendiendo la figura?.

 La tercera medida en importancia, apunta a reducir del 0,6 al 02% el impuesto de timbres y estampillas, aparentemente el único impuesto que el consenso binominal deja librado al espacio de maniobra de los gobiernos. Y, claro, algún alivio, aunque marginal puede significar para las 390 mil pequeñas y medianas empresas del sector mipyme. Pero desde el punto de vista de la recaudación tributaria su impacto, más que marginal, es irrelevante.

 Nuevamente con datos del Servicio de Impuestos Internos, se obtiene que el impuesto a los actos jurídicos, categoría que incluye al impuesto de timbres y estampillas, recaudó en 2010, $200.283.000.000, equivalentes al 1,1% del total de impuestos recaudados en dicho año, por todos los conceptos.

 A contramano, ese mismo año, el Impuesto al Valor Agregado recaudó $8.300.220.000.000, equivalentes al 47,2% de la recaudación total de ese año. ¿Se puede llamar reforma a un anuncio que deja inmodificado el principal factor de inequidad de la injusta estructura tributaria chilena?

 Hasta la OCDE está recomendando rebajar la tributación indirecta, por su efecto altamente regresivo. Pero para los neoliberales chilenos, habitualmente tan atentos a las señales que vienen de los poderes centrales, en esta materia perfieren hacerse los lesos y silbar para el techo, porque encuentran de lo más cómodo que la mayor carga tributaria del sistema impositivo chileno, sea solventada por los sectores de menores ingresos.

 El Presidente anunció también que esta "reforma" incorpora los llamados impuestos verdes, a "aquellos bienes cuya disposición final afecta negativamente el medio ambiente y la calidad de vida de la gente e incorpora subsidios verdes, para fomentar el reciclaje de estos productos".

 Todo lo que vaya en dirección a que el sector de la Gran Empresa pague por las externalidades negativas que aquí en Chile les salen gratis, constituyéndose en un subsidio distorsionador, por principio debería ser positiva. Pero como el anuncio de Piñera no entró en detalles, habrá que esperar la letra chica.

 En lugar de eliminar el impuesto específico a los combustibles, como hasta parlamentarios de derecha le solitcitaron, el Gobierno optó por un mecanismo de impuestos variables, de forma tal que cuando el precio de los combustibles sea alto, los impuestos bajen, y viciversa. Por tanto, en el balance neto, la carga tributaria queda donde mismo. Una medida más efectista que efectiva, lo que se demuestra con la mala conciencia con que queda el Gobierno, reflejada en el bono a taxistas y transportistas escolares, con un impacto fiscal menos que marginal.

 Finalmente, y aparte de su caracter casi anecdótico, el incremento al impuesto a los licores de mayor graduación de alcohol generó variadas reflexiones, preñadas de ese humor negro que parece ser una marca registrada nacional:

 A los Taxistas les darán Bono para Bencina por mucho consumo; y a Nosotros nos darán Bono para Copete?

Aylen Bastias ‏ @AylenMahli

"Compre su promo y estará ayudando a la causa estudiantil" Slogan de alguna marca.

Chago Murray ‏ @soyshuerloco

jajajajajajaja, pobres de mis compañeros, creo que ya están en eso, se fueron a comprar javas de copete para reservar

Andrés ‏ @Nachotumadre

Si a Piñera le importara de verdad el alcoholismo, tendría a su hermano en tratamiento.

ßetO ‏ @365Diaz

Van a estar criticando la propuesta del gob. y lo único que captaron, fue que le subirán el impuesto al copete!JAJAJAJA

 Sebastián A.P. ‏ @MrMikeMobitec

Que hay que hacer pa postular a la beca del copete que anunció el presi?? tengo algunas dudas.

Sr. Guarro ‏ @pansho_LOVG

 

 Mejor tomárselo con humor, porque de verdad, la "reforma" tributaria de Piñera constituye una tomadura de pelo a los chilenos, sin perjuicio de los ríos de tinta e interminables minutos de radio y televisión que insumirá el insustancial debate que se avecina.

 

 

PORTO ALEGRE 2003- GLADYS MARIN

Diferencias y tensiones entre movimientos sociales, partidos politicos e instituciones politicas: ¿cómo lidiar con ello para alcanzar una democracia participativa?

Gladys Marín

 

Ningún debate puede prescindir de las experiencias y circunstancias concretas. Y más cuando se trata de grandes experiencias. Tenemos que alegrarnos de hacer este debate aquí, en Brasil con la rica experiencia del P.T., y del MST y otros partidos y movimientos que fueron la base fundamental del triunfo del Presidente Lula. Esta construcción y avance es una gran respuesta al tema planteado y nos reafirma que hay alternativas y en ellas partidos y movimientos que juegan un papel imprescindible. Cada lucha, cada resistencia va entregando nuevas respuestas y estas van por el camino de la inclusión y no de la exclusión. Intentaremos hacer nuestra contribución partiendo de nuestra historia y nuestros desafíos actuales.

 La base de toda alternativa al neoliberalismo es la formación de un nuevo y poderoso movimiento social político con profundo sentido social y democrático en sus objetivos inmediatos y con una propuesta programática estratégica de superación del sistema capitalista.

 Una alternativa no es el logro de un día, es la confluencia de muchos días con sus noches, y se construye organizando, haciendo conciencia y batallando en todos los espacios.

 Hacemos esta afirmación partiendo de los grandes cambios ocurridos en el mundo, de las complejidades y nuevas contradicciones creadas, de la nueva fase del capitalismo y también del aprendizaje de anteriores y nuevas historias que los pueblos han sabido construir.

 En relación a esto último quiero recordar que el próximo 11 de Septiembre se cumplirán 30 años desde el golpe militar que puso fin al Gobierno Popular que encabezó Salvador Allende en mi país. Ese golpe sólo fue posible por la intervención de los EE.UU. El proceso revolucionario que se abrió con la victoria de Septiembre de 1970 fue visto como una gran esperanza. Su derrocamiento fue una dura y amarga derrota. Sin embargo, los mil días de la Unidad Popular nos dejaron lecciones en aciertos y también en errores, en sueños y frustraciones, que tienen fuertes y nítidas resonancias en nuestras luchas de hoy.

 Comprendemos, sin duda, que toda traslación mecánica de experiencias del pasado sería una inútil e infinita torpeza. Los cambios experimentados en estos años son inmensos. No obstante, sería igualmente liviano y torpe ignorar la historia vivida.

 El triunfo de la Unidad Popular el 4 de Septiembre de 1970 y el proceso revolucionario encabezado por Salvador Allende no hubieran sido posibles sin el desarrollo previo de un poderoso movimiento popular. La constitución de la Unidad Popular y su victoria solo fueron posibles por el desarrollo de movimientos sociales y la unidad de fuerzas políticas que confluyeron en una gran demanda democrático-revolucionaria general.

 El movimiento obrero, constituido, desde Recabarren, vale decir de comienzos del siglo que acabamos de dejar, en torno a un poderoso núcleo minero industrial de vigorosa conciencia de clase, interactuó en décadas con un movimiento estudiantil universitario en lucha por la reforma en las universidades y junto a un movimiento estudiantil secundario reivindicando universidad para todos; un movimiento poblacional con una historia de tomas de terrenos organizadas y dirigidas por la Izquierda, que fundaron grandes poblaciones populares; un movimiento campesino e indígena que, superando crueles derrotas, emergió tras la demanda de reforma agraria; un movimiento cultural potente y diverso que reunía en sus filas la mayoría inmensa de los mejores talentos del país; un movimiento juvenil unitario y plural que se desarrolló poderosamente al integrarse a la lucha antiimperialista y antioligárquica; un movimiento de mujeres significativo en el campo de la izquierda; movimientos de cristia! nos que exigían la superación del capitalismo.

 Todos, unidos en demandas democráticas, fueron las fuerzas impulsoras de esos cambios revolucionarios en una relación estrecha con los partidos políticos de izquierda, en especial socialistas y comunistas.

 Allende fue un gran líder político pero también un constructor de movimientos sociales. Neruda, un gran poeta y a la vez un político relevante. Víctor Jara, un cantautor y militante responsable y tenaz. Sus militancias orgullosas, abiertas, no eran opuestas a su participación en el mundo social al que pertenecían.

 Creemos que aquí hay lecciones que perduran. Por una parte, los partidos que propugnan el cambio de sociedad, serán incapaces de materializar sus ideales si no contribuyen al surgimiento, impulsan las luchas e interactúan, con los movimientos sociales que demandan la superación de las carencias que impone la sociedad que debe ser cambiada. Por otra, los movimientos sociales pueden desarrollar luchas potentes y lograr triunfos, pero estos serán efímeros si no asumen y logran resolver el problema central de toda transformación de fondo, que es el problema de la modificación del carácter de la sociedad en que emergen y se hacen parte de un proyecto y un programa político que realice cambios radicales.

 Vivimos otros tiempos. El neoliberalismo desde su instalación como nueva forma dominante del capitalismo, ha potenciado sus peores rasgos. Se ha acentuado su carácter de régimen generador de desigualdades. Una cifra basta para confirmar la celeridad con que se manifiesta esta tendencia a la desigualdad: en 1960 el abismo entre países ricos y países pobres era de 1 a 30. Ese era el resultado de centurias de dominación. A fines del siglo pasado, en menos de 40 años, la diferencia se había más que doblado. Era ya de 1 a 74. Y suma y sigue. El 80% de la población mundial vive en la pobreza. En América Latina el 2001 había más de 211 millones de pobres, el 2002 llegaron a 220 millones de pobres.

 En Chile la experiencia neoliberal ha sido llevada a fondo y esto ha significado tener una de las peores distribuciones de los ingresos y las jornadas más largas de trabajo. En 1990 el 5% más rico recibía 120 veces más que el 5% más pobre, el año 2000 recibía 220 veces más El gobierno de Lagos representa a los sectores que asumieron como propio el proyecto de la dictadura, aplicando algunos parches para que siguiera todo igual, adscribiéndose plenamente al neoliberalismo, y profundizando el modelo. Este es un gobierno que no tiene nada de progresista o de izquierda, sino profundamente neoliberal, autoritario y represivo. Han abandonado su programa de cambios democráticos, mantienen la misma Constitución pinochetista, un sistema electoral binominal que sólo permite la representación de los dos bloques que están con el sistema, han instalado la impunidad en todos los planos, convirtiéndose en un gran instrumento de permanencia del modelo.

 Gobierno y Concertación, la alianza de gobierno, también han adoptado las prácticas de corrupción de la dictadura, como ha quedado de manifiesto en estas últimas semanas con los sobresueldos de ministros, indemnizaciones y sueldos millonarios de ejecutivos de empresas estatales, el soborno, las coimas y el desafuero de 5 diputados, el encarcelamiento de un ex ministro y otros altos funcionarios por fraude al Fisco.

 En Chile la alta conciencia democrática alcanzada se vio tremendamente dañada por sucesivas derrotas: el derrocamiento del gobierno popular, la caída del socialismo en Europa del Este, y la imposición de una salida pactada con la dictadura. Los pilares de este proceso de enajenación fueron los horrorosos crímenes cometidos, el terror y control total, el arrasamiento y desintegración de las organizaciones sociales y de la izquierda, la imposición de instituciones antidemocráticas, la prédica del apoliticismo y del individualismo mediante el control total y transnacionalizado de los medios de comunicación, el debilitamiento progresivo de la educación pública, de sus valores y objetivos. Todo ello provocó un profundo retroceso de la conciencia democrática, temor y desinterés en la política y debilitamiento del sindicalismo de clase existente y de los partidos de izquierda.

 El modelo neoliberal hace su primer experimento en Chile y es llevado a fondo. Logra atomizar y fragmentar los movimientos sociales, reduciendo la participación de la gente en los asuntos y problemas específicos, coopta a segmentos del sindicalismo, contraponiendo a unos sectores del pueblo contra otros. En nuestra realidad se consigue contraponer a los trabajadores forestales con los pueblos originarios, a los pescadores artesanales con los trabajadores de la pesca industrial, a los trabajadores de las industrias metalmecánicas y los del acero. Se trata de mil maneras de oscurecer la comprensión de que, en ultima instancia, todos los problemas tienen un origen común y apuntan a la necesidad de construir una nueva sociedad, a la superación del sistema que engendra agresiones.

 Ya instalados en el mundo y con la consigna "no hay alternativa", los dominadores pensaron que era posible clavar la rueda de la historia y decretaron su fin. Habían impuesto una contundente derrota a sus principales oponentes y decidieron hacerla definitiva. Se equivocaron rotundamente. En un cortísimo plazo la rueda empieza a girar y surgen luchas diversas -todos los pueblos luchan- y experiencias notables en América Latina de fuerzas de izquierda y movimientos sindicales e indígenas que acceden al poder.

 La prueba más contundente es precisamente la emergencia del movimiento antiglobalización, del movimiento de movimientos, y de un nuevo sujeto histórico en construcción que, en una nueva diversidad y radicalidad, puede y debe transformarse en una respuesta también global, capaz de intervenir en el conflicto que opone a los pueblos frente a los neoliberales. La crisis actual del capitalismo y salida guerrerista, no harán otra cosa que agudizar los problemas de la gente, y debe ser aprovechada para elevar la conciencia y las luchas, y los pueblos pasar a la ofensiva.

 Pero ¿qué falta para que la crisis en curso se transforme realmente en oportunidad para los pueblos y las fuerzas alternativas? Lo que entraba la construcción de alternativas a la crisis del capitalismo es ante todo la despolitización, división, la competencia, las desconfianzas, la falta organización y unidad en torno a proyectos democráticos que enfrente la política imperialista, la guerra y el neoliberalismo. En suma el retraso en el desarrollo de la conciencia política.

 La ideología neoliberal que penetra y subordina todo, instala machaconamente el discurso del individualismo, la fragmentación y establece incompatibilidades en las relaciones entre partidos y movimientos sociales. La contradicción entre actores sociales, partidos y movimientos siempre ha existido, como en todo orden de cosas. Pero de ahí a llevarlo al rechazo, exclusión y relación antagónica, responde ante todo a una interpretación interesada y funcional al discurso neoliberal, que hace todo para que no se impugne el sistema, vale decir la totalidad del orden neoliberal.

 Para mí, aquí está lo principal a resolver, y al cual el Foro Social Mundial, dada la atracción y fuerza alcanzada, puede dar una gran contribución: la formación de un poderoso movimiento político social que a nivel internacional se enfrente coordinadamente al capitalismo y su globalización neoliberal.

 En relación a esto quiero precisar algunas ideas.

 Es indispensable hacer un rescate elemental del valor de la política como forma de conciencia y actividad social, y que pone de forma más inmediata los verdaderos intereses que mueven a los diferentes sectores de la sociedad en relación a la propiedad, la producción y su distribución. El papel principal de los partidos transformadores es su capacidad para contribuir a la organización, la lucha y la maduración de la conciencia popular; capacidad de ayudar a ese proceso entre los trabajadores y lograr que se constituyan en un núcleo de un amplio frente en que confluyan los más amplios sectores; capacidad de elaborar una plataforma política de cambios y las consignas adecuadas para cada momento; y en definitiva, capacidad para conquistar el poder del Estado, transformarlo y colocarlo al servicio de las transformaciones revolucionarias. Y esa capacidad podemos lograrla si nos capacitamos para entender y asumir la nueva realidad, en particular, cómo los trabajadores han sido afecta! dos por el ambiente ideológico del neoliberalismo Los movimientos sociales pueden desarrollar luchas potentes y lograr ciertos triunfos, pero, en general, por su carácter sectorial, local, solo llegan hasta cierto punto pues no se plantean resolver el problema central de toda transformación de fondo, que es el problema del poder del Estado, es decir, el problema de la política.

 El valor de los partidos estriba en sus propuestas de proyectos, de crítica y transformación global, mientras que los movimientos sociales en general emergen como demandas y críticas específicas. Pero ambos son agentes, actores que se mueven en un mismo campo: la política.

 Son espacios distintos, y bien podríamos concluir en que cada cual a lo suyo. Pero, no se trata de eso. A diferencia de épocas pasadas donde las alianzas políticas eran las determinantes, ahora se trata de la confluencia de distintos actores para enriquecerse mutuamente y manteniendo su autonomía transformarse en un nuevo sujeto histórico.

 Un movimiento social, aún aquel cuyo diagnóstico y crítica abarca más dimensiones, como el ecologista, cuestiona el capitalismo en relación a la depredación de la naturaleza y no en sus efectos totales de depredación sobre los seres humanos. Aquellos que se comprometen con un quehacer que va más allá de sus objetivos iniciales, no pueden más que llegar a la conclusión que deben desarrollar un accionar de carácter político y se convierten en partidos.

 Se puede entender que en una situación de derrotas temporales de la izquierda, y de crisis de los proyectos alternativos; de traición de muchos políticos de gobierno que pisotean las promesas hechas al pueblo, y sus principios en nombre de una  renovación  que es en realidad renegación, los movimientos y el común de la gente tome distancia de  la clase política  (concepto acuñado por el neoliberalismo).

 Tenemos presente también, que las dogmatizaciones e interpretaciones reduccionistas y burocráticas del problema del poder, y del papel de los partidos que condujeron a la derrota a procesos revolucionarios, son uno de los factores que pesa para que los movimientos sociales actuales tomen distancia de los partidos políticos. También influye en ello el énfasis absoluto por parte de algunos partidos de su participación en los marcos institucionales, particularmente los procesos electorales sin vinculación en estos procesos con al lucha y participación directa de la gente.

 La crítica a los partidos tiene una base real, y a veces se realiza desde cierto tipo de pensamiento que se considera progresista, pero esconde una peligrosa opción política: la de abandonar el campo de la crítica integral al sistema y los esfuerzos por la articulación de todos en la lucha global y sus objetivos de largo plazo.

 En estos tiempos tampoco se podría pretender privilegiar a los partidos sobre los movimientos sociales, con la idea de "vanguardia", o que los militantes de partidos que participan en los movimientos sean  correas de transmisión  de sus partidos. Esos tiempos han pasado, y quienes mantengan esas ideas no hacen sino repetir fracasos y otros, interesadamente insisten en esas caricaturas reaccionarias que nosotros bien conocimos bajo la dictadura. Ni vanguardias ni transmisores, sino juntos y al lado de todos los que aspiran a que otro mundo es posible. No puede haber imposición sino dirección. El partido transformador se hace educando y educándose desde la experiencia de la clase obrera y los variados movimientos sociales, desarrollando la política desde ahí. Trabajar desde y con la práctica y vivencias de los trabajadores, produciendo con ellos la teoría, y operando como sintetizador.

 Siempre han existido los movimientos sociales, pero hoy las múltiples agresiones de la globalización neoliberal han hecho aparecer una diversidad y pluralidad mayor de nuevos movimientos que levantan reivindicaciones asociadas a problemas que adquieren una nueva dimensión en la actualidad, como la defensa del medio ambiente, las luchas de género y la diversidad sexual, por los derechos humanos; de los pueblos originarios; de los portadores del VIH y enfermos de SIDA; por los derechos del niño; la defensa de los valores democráticos, de la soberanía de las naciones, etc.

 Es necesario y urgente que los seres humanos confrontados a esas agresiones se reúnan, se organicen, construyan un proyecto común y luchen por su realización. Ninguna de esas agresiones podrá ser conjurada por separado.

 El tema es la relación dialéctica de acuerdos y diferencias, de unidad y lucha que existe entre actores sociales y políticos que construyendo pueden ser Sujetos capaces de enfrentar, resistir y transformar el capitalismo.

 De allí que necesitamos concentrar esfuerzos en romper la costra cultural neoliberal para reinstalar la prevalencia de una cultura y valores populares, solidarios y colectivos, y el desarrollo de la conciencia de clase que impregnan la organización y batalla popular. A ello favorece una cierta intuición y deseo emancipatorio latentes en la conciencia del pueblo, que saldrá a flote en medio de la recuperación de la memoria histórica de luchas y procesos que ayudan a regenerar la conciencia.

 El valor del ejemplo, la decencia, consecuencia, rectitud de intención política, voluntad de combate al neoliberalismo, la aspiración socialista, que deben caracterizar a los partidos de izquierda, son fundamentales en la creación de la nueva conciencia y la subjetividad. Esto es más decisivo, cuando la cultura burguesa adquiere la fuerza que tiene hoy. La ideología neoliberal opera como  la razón práctica  de los sectores populares pues esta le es inoculada desde los medios de comunicación, el sistema escolar, y en los modelos de comportamiento.

 Enfrentar el sistema neoliberal, la globalización capitalista y cada una de sus consecuencias, es la cuestión central de nuestra época y es cuestión de política. Pero no de cualquier política, sino de aquella que exige la organización de los trabajadores y del pueblo en partidos políticos propios, independientes del sistema, que asumen defender los intereses inmediatos de la mayoría con perspectiva de futuro, es decir, con la decisión de hacer cambios de fondo en la sociedad y resolver el problema del poder del Estado. En pocas palabras, partidos de izquierda consecuentes.

 Retomando las vivencias de nuestra historia tenemos presente que la Unidad Popular y los movimientos sociales de ese tiempo, conquistaron el Gobierno, lograron materializar importantes reivindicaciones populares pero no alcanzaron, no pudieron ni supieron, resolver el problema del poder, es decir, el problema clave de un movimiento que se propone cambios radicales y perdurables, y que solo se resuelve con la más amplia, concientizada y organizada presencia expresada en poder popular desde la base.

 Pero, el problema del poder sigue siendo una cuestión ineludible. Necesariamente llega el momento, si es que realmente se está interesado en los cambios de fondo, en que hay que plantearse un salto de calidad, que implica quién y para quién se dirige la sociedad. De otra manera se esta condenando el movimiento a un eterno retorno a arrastrar la roca hasta la cumbre para que vuelva a caer y comenzar de nuevo. Esto es inevitable mientras se permanezca en los marcos del sistema.

 No está dicho que la conquista de un nuevo poder produce necesariamente la superación de todos los males ni menos que el ejercicio de ese poder sea un asunto solo de la política en sentido estrecho o remitida solo al gobierno y al Estado.

 Por ello, es necesario unir todas las fuerzas consecuentes, sociales y políticas. Para que los movimientos sociales sean una fuerza más efectiva de cambio de la sociedad es imprescindible que se vinculen con todas aquellas fuerzas, sectores y grupos que se oponen al sistema neoliberal, en primer lugar con el movimiento político antisistema, con la izquierda. El enemigo es poderoso, y para enfrentarlo, el único y mejor camino es el acuerdo y la unidad.

 La urgencia de crear las condiciones para realizar esta convergencia es un imperativo en América Latina. La determinación de subordinar a nuestros países a los poderes imperiales se expresa de mil maneras. La persistencia de las amenazas contra Cuba, el despliegue del militarismo, en primer lugar en Colombia, los intentos de derrocar gobiernos que intentan políticas alternativas como en Venezuela, las contracciones impuestas por adelantado a gobiernos electos con propuestas alternativas al neoliberalismo como en Brasil y Ecuador, van enfilados a llevar a la práctica un proyecto de recolonización que se condensa en la imposición del ALCA.

 En esa perspectiva el gobierno de Ricardo Lagos ha dado un paso odioso: la firma del TLC con los EE.UU. que se ha convertido desde el día de su firma en un espolón contra todos los pueblos hermanos para imponer el ALCA. Ese tratado, presentado como un gran logro, es en realidad el marco, hecho a la medida del imperialismo, para imponer las garantías de sus inversiones en tratados inamovibles y asegurados por la amenaza del uso de la fuerza para sostener los privilegios otorgados a perpetuidad. Es la pretensión de eternizar la globalización neoliberal.

 Buena parte de los latinoamericanos nos aprestamos a conmemorar 200 años de independencia del colonialismo español. ¿Llegaremos a esa fecha con el no reconocimiento de las deudas a la autonomía, tierra, respeto a la cultura e identidad de nuestros pueblos originarios? ¿Llegaremos a esa fecha con la formalización del nuevo dominio imperial de los EE.UU.? A lo menos propongámonos llegar luchando contra la intervención, anexión y guerras imperialistas y recuperar el pensamiento y acción latinoamericanista de nuestros próceres en la lucha por la Independencia.

 La perspectiva de la integración latinoamericana debe ser un gran componente de la propuesta alternativa a la globalización neoliberal. Desde la fuerza de una renovada relación entre nuestros pueblos podemos hacer de la integración un camino de superación de la desigualdad que la globalización neoliberal agrava cada día. Nuestra convicción es que la posibilidad de conquistar victorias para las fuerzas populares depende hoy más que antes de su capacidad de insertar sus luchas nacionales en el movimiento mundial antiglobalización. Las fuerzas progresistas debemos avanzar en la construcción de la solidaridad más activa para la integración y la movilización coordinada en América Latina y el Caribe. Tenemos la obligación de unir y enlazar nuestras luchas para golpear concertadamente las políticas neoliberales militaristas y anexionistas que se nos trata de imponer.

 En uno de sus escritos tempranos, Marx y Engels estamparon la siguiente afirmación:

 Llamamos comunismo al movimiento real que supera el estado de cosas actual . Movimiento real que supera el estado de cosas actual, esa es, creemos la base de construcción del proyecto alternativo. Que debe ser una creación permanente, múltiple, inclusiva de todas las también múltiples contradicciones que exigen el cambio social: las que nacen de las diferencias sociales, de clase, de la alienación provocada por la explotación capitalista, la que tiene que ver con la acción depredadora inherente al sistema, la que surge del aplastamiento de la soberanía nacional por los poderes imperiales, las de los pueblos y etnias originales que siguen siendo agredidas, las contradicciones de género, las generacionales que plantean jóvenes que sienten que se niega su futuro, las de las fuerzas de la intelectualidad y la cultura que son forzadas a ordenar su creación en el posibilismo o la sumisión pura y si mple.

 Nos sentimos parte del proyecto de cambios que promueve el movimiento antiglobalización neoliberal tal y como somos: un partido político que aporta la lectura clasista de la sociedad en que vivimos, la determinación de lucha por la superación del capitalismo y que a la vez asume la necesidad de las luchas parciales que apuntan en la dirección del cambio radical de la sociedad.

 Somos parte de cientos de organizaciones sociales, contribuimos resueltamente a la formación de nuevas, apoyamos las luchas justas de todas, estemos o no presentes en ellas.

 En nuestro XXII Congreso -realizado en noviembre del 2002- decidimos volcar todos nuestros esfuerzos hacia los trabajadores y la plena recuperación de su organización clasista en las nuevas condiciones de explotación del trabajo. Uno de los argumentos privilegiados de la subordinación al neoliberalismo de sectores que antes sostuvieron posiciones de izquierda, consiste en declarar caduca la existencia del proletariado moderno, la clase de los trabajadores.

 La verdad es exactamente lo contrario. Nunca como hoy existen más y diversas formas de trabajo asalariado.

 En Chile se ha creado un numeroso ejército de trabajadores desregulados, equivalente al 66% de la fuerza laboral. Trabajadores por cuenta propia, con boletas a honorarios, en prestaciones de servicios para empresas que suministran personal a empresas, todos en calidad de eventuales o transitorios.

 Sindicalizar, organizar todos los sectores de trabajadores de empleo fijo, precario, cesantes, manuales e intelectuales y todas las nuevas modalidades de trabajo, nos lleva a la idea potenciadora de sindicalizar la sociedad, o universalizar la sindicalización.

 En la construcción de alternativa para enfrentar el capitalismo, es donde deben resolverse las diferencias y tensiones la relación entre lo político y lo social, y de allí nuestra convicción que el modo más potente es el de la creación, a nivel nacional como internacional, de un movimiento político social amplio y plural que acoja a todos los que honestamente quieran la superación de la crisis que atenaza a la humanidad.

 Juntos debemos proponernos perfilar un modo de organización económica, social, política, cultural, alternativo al neoliberalismo, con nuevos valores y concepciones, irradiándolo ampliamente en el pueblo.

  Ese debe ser el camino para la construcción de una nueva hegemonía que abra paso a la llegada del pueblo al gobierno y al poder como condición imprescindible para realizar las transformaciones sociales.

 Nuestro debate tiene la urgencia de los dramáticos tiempos que vivimos. La muerte de millones de seres humanos en el mundo por hambre, por enfermedades curables, por contaminación, por la guerra, es hoy, y para ellos no habrá un cómodo ni siquiera antagónico mañana. Es hoy cuando debemos contribuir con celeridad, a la confluencia de los movimientos sociales y de los partidos de izquierda que se alzan por la paz, la igualdad y la defensa del medioambiente. Y que se expresen codo a codo, con el cuerpo y alma en las calles. Esa confluencia, esa unidad debe ser el objetivo del Movimiento de Movimientos expresado en cada lugar con sus propias características y formas.

 El movimiento antiglobalización es hoy una realidad y para infinidad de gentes una gran esperanza. Puede convertirse en un sujeto político internacional y nacional capaz de representar.

 organizar e intervenir política y socialmente en la contradicción principal de nuestra época, neoliberalismo o democracia, capaz de construir una alternativa con un programa democrático avanzado.

 Es sobretodo a través de iniciativas de acción que se construirá la unidad. Y esas iniciativas son múltiples, pero hay una principal la lucha más intensa y decidida por la paz y contra las políticas imperialistas de los EE.UU. Por sobre antagonismos debemos actuar coordinadamente. Concertémonos, rebelémonos, para detener la guerra.

 

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Gladys Marín. Presidenta Partido Comunista de Chile Porto Alegre, Brasil, Enero 23 – 28 de enero de 2003.

 

 

 

TRABAJADORES


RESOLUCIONES DE  ENCUENTRO NACIONAL SINDICAL

LUIS  FIGUEROA MAZUELA.

 

Partido Comunista de Chile

31 de marzo y 1º de abril de 2012

 
 

En el año del centenario y nuestra primera conferencia nacional, valoramos el debate más aún en momentos en que las movilizaciones se han convertido en una constante en nuestra patria. En esta dirección aprobamos el informe en términos generales, realizando observaciones e incorporaciones.

 La primera resolución es el reconocimiento a la figura del compañero Luis Figueroa Mazuela último presidente de la Central Única de Trabajadores, por su aporte a la lucha del movimiento sindical de nuestro país y a la historia del Partido.

 Junto a lo anterior proponemos llamar este encuentro Luis Figueroa Mazuela.

 

Internacional

 El impacto de la Crisis Financiera Internacional en curso ha producido una agudización de las contradicciones de clase a nivel global, pero particularmente en los países Europeos y de Norteamérica. Esto ha impulsado a numerosas centrales sindicales a asumir posiciones de confrontación con los impactos del modelo en los/as trabajadores/as, y a enfrentarse a los gobiernos, que en muchos casos apoyaron.

 En la dirección de lo planteado en el párrafo anterior, se propone la realización de un foro sindical internacional, en el cual se expongan todas las posiciones a nivel de centrales y organizaciones internacionales, siendo el objetivo informar al conjunto del partido de la realidad de cada una de estas.

 Ratificamos la propuesta de vincular todas las organizaciones a la FSM, sin que esto signifique el quiebre de estas.

 Proponemos propiciar que la CUT se desafilie de la CSI, manteniendo una posición de independencia como ha sido histórico. Todo esto no debe significar en ningún caso provocar tensiones en las organizaciones, ya que lo central, es lo que planteara el documento al encuentro sobre mantener flexibilidad en las relaciones internacionales.

 Finalmente, se corrige en el párrafo sobre el 3º congreso de la CSI, debe decir que es el 2º congreso de la CSA.

 CUADRO POLITICO

 La contradicción principal es entre el capital vs el trabajo. Esta condición puede ser asumida por sectores no necesariamente de trabajadores, inclusive por sectores de la pequeña de burguesía.

 El año 2012 da inicio con una importante movilización de carácter territorial y regional, la cual ratifica a la movilización como una constante en este periodo. Identificamos en las movilizaciones de Aysén un proceso de aprendizaje del pueblo con respecto a movilizaciones anteriores, esto lo decimos principalmente por el notorio salto que dan las organizaciones ayseninas en la capacidad de articular las demandas incorporando distintas exigencias de variados sectores, superando lo que fue la movilización de Magallanes, la cual solo fue de carácter particular por una demanda.

  Lo sucedido hasta la fecha, ha sido fuertemente influenciado por las movilizaciones del 2011.  Este provocó fuertes impactos en el nuevo estado de ánimo del pueblo el cual vuelve a creer en la herramienta de la movilización como una expresión de los intereses del pueblo. Así también, esto repercutió en el crecimiento orgánico en la jota, la necesidad de organizarse del pueblo, etc.

 Destacamos el logro conseguido al unir a la oposición por el tema de la educación, todo esto fue forzado por las movilizaciones.

 Cada partido de la concertación vive una crisis importante, sus debates internos acerca de las causas de la derrota y las posibles salidas a sus crisis provocarán realineamientos de fuerzas importantes que no son ajenos a nuestros objetivos políticos. Estas crisis están en desarrollo y pugnan posiciones en su interior; puede pesar una autocrítica que reponga su programa original tras la salida de la dictadura; o que la concertación se recomponga bajo los mismos parámetros neoliberales; o que algunos sectores significativos de ella sean arrastrados por la derecha.

 Estamos frente a un cuadro político en disputa, donde el rol de los trabajadores será fundamental en la inclinación de la política hacia las grandes mayorías.

 Las demandas de Aysén sobrepasan sólo lo regional, son demandas de carácter país. No obstante lo anterior, reconocemos que existen demandas que no son aplicables para todo el país y que repercuten y/o toman mayor sentido en zonas extremas y sectores en particular.

 Existiendo una necesidad de descentralizar el país, entendido en el marco del cambio de la actual institucionalidad, la participación democrática es fundamental para este propósito. Debemos impulsar que las estructuras del partido deben caracterizar nuestra política nacional en su respectivo contexto.

 Los espacios amplios y multisectoriales y políticos, son parte de nuestra política. El fortalecimiento de la mesa social es un objetivo principal, manteniendo los criterios que plantea el documento al encuentro, de la amplitud no solo a más sectores sociales, sino que también a partidos y movimientos políticos.

 Para lograr la unidad del movimiento social, necesitamos generar condiciones para realizar un encuentro que permita la unidad. Junto a lo anterior y en este marco, debemos realizar encuentros de carácter temático previos.

 Respecto a los movimientos sociales se ratifica que estos deben tener una conducción política, de lo contrario estos corren el riesgo de ser solo expresiones coyunturales que obedecen a problemáticas reivindicativas.

 Los trabajadores de la pesca son una deuda pendiente en nuestro trabajo sindical.

 Compañeras y compañeros; Lo más importante, lo decisivo, lo que de verdad le dará proyección al debate que hagamos en este encuentro, será salir a vincularse con los procesos de movilización en curso, encabezar otros tantos y vincularlos para que los trabajadores, sus demandas y luchas sean determinante en el proceso de construcción de mayorías para desplazar a la derecha y abrirle paso a un gobierno de nuevo tipo, democrático y de justicia social.

 
 Los parlamentarios comunistas y la proyección de la convergencia.

  La elección de nuestros diputados es una victoria fundamental, que expresó el éxito de una política de convergencia que logró vincular movilización social, alianzas y acuerdos políticos, y que se cristalizó en el acuerdo parlamentario Juntos Podemos-Concertación.

 

Debemos seguir desarrollando este proceso de convergencias, impulsando acciones comunes y acuerdos, tanto en el terreno de la movilización social y el parlamento, como en los Municipios y los CORES. Hay que mantener los vínculos de la CUT con el parlamento en la perspectiva de influir en las políticas dentro del congreso.

 CUT

 Existe la convicción que la CUT es la única herramienta de clases que debemos fortalecer en toda su estructura.

 El encuentro ratifica la necesidad de disputar la conducción de la  CUT, ya que la actual conducción solo representa retraso para los trabajadores y su proyecto de emancipación. La central como está no nos sirve, necesitamos una CUT que esté al frente de las luchas, con una disposición de lucha. Necesitamos romper con la lógica al interior de la central.

 Debemos discutir la táctica de cómo vamos avanzar en disputar la conducción de la CUT, donde tengamos una marcada independencia de las posiciones de la conducción actual. Donde el centro del debate es la forma en cómo se ha estancado la central.

 La labor de los comunistas, es poner al movimiento social en unidad detrás de una plataforma de lucha que sea defender los intereses de los trabajadores.

 Plantear la disputa y disponernos a esto no necesariamente significa que vayamos a triunfar, sin embargo esto no podemos inhibirnos en avanzar en esta definición.

 Los caminos trazados en el documento deben ser particularizados y puestos en las prácticas para hacer efectivo nuestro objetivo.

 PARTIDO

 Necesitamos un partido con una visión común sobre las potencialidades que el movimiento sindical y los trabajadores representan para el impulso de nuestra política. Un partido con una estrategia común para fortalecer el movimiento de los trabajadores y hacerlo jugar su papel. Un partido que en su discusión permanente se plantee estudiar las distintas realidades de los trabajadores, que identifique focos principales y destines esfuerzos orgánicos dirigidos. La experiencia pasada dice que no basta con que la CONASIN o estos mismos encuentros hagan diseños al respecto, sino que se requiere que estos diseños los formule el conjunto del partido. Debemos avanzar en una relación más estrecha entre nuestro partido, a través de sus regionales y comunales, con el movimiento social y de trabajadores. Requerimos que el Partido asuma su rol histórico como el Partido de los Trabajadores, es por ello, que en el marco de los 100 años del nacimiento de nuestro partido, se propone realizar una campaña de reclutamiento dirigido desde la CONASIN, en donde los dirigentes sindicales jueguen un papel principal.

 Requerimos además, de forma urgente, catastrar la realidad sindical de los territorios donde se desenvuelven las direcciones locales y centralizar el conocimiento cabal de nuestra influencia en las organizaciones de masas.

 Los militantes se deben convertir en activistas en cada espacio donde se desenvuelven políticamente. Hay que retomar la lógica del activismo sindical: recorrer sindicatos, visitar las empresas y bajar a las bases. Esto lo agradecen los trabajadores y legitiman a la central y a nuestros dirigentes sindicales.

 El partido en su conjunto debe conocer la política sindical y a su vez los dirigentes sindicales deben conocer más al partido. Esto requiere reevaluar el rol que está cumpliendo la CONASIN y su mecanismo de funcionamiento. La dirección del partido debe tener una estrecha relación con los dirigentes sindicales, así como también, recalcar la necesidad de la militancia regular de nuestros dirigentes sindicales.

 Debemos avanzar en generar convergencia con los sectores de izquierda dentro de los sindicatos. La disputa de las conciencias en este espacio es relevante, así como también, la creación de células en cada uno de los lugares de trabajo en donde un comunista se encuentre para lograr una incidencia mucho más efectiva.

 Aún existe una ambigüedad en el Partido sobre lo que se espera de la Jota en lo laboral. Cualquier posibilidad de desarrollo del tema sindical en la juventud, requiere de un trabajo coordinado y cohesionado con el Partido. Es importante resolver este tema con urgencia, ya que la vinculación de la juventud trabajadora en el movimiento sindical es tarea prioritaria para el futuro del sindicalismo. Es cierto que requerimos potenciar políticas juveniles para la sindicalización juvenil desde los sindicatos o los Dejucut, pero también es cierto, que la juventud trabajadora actúe desde una perspectiva del sindicalismo de clase.

 Para que la jota pueda resolver su incidencia en el mundo sindical, deben tener también capacidad de resolución. Esto debe ser fomentado por el Partido a través de la inserción efectiva de la jota en los equipos comunistas de los distintos frentes. También es necesario generar espacios, desde la jota y desde los estudiantes de postgrados, hacia los colegios profesionales.

Debemos vincular la territorialización de la CUT con el desarrollo del partido. El partido debe adoptar las definiciones de la territorialidad de la CUT. Sin embargo también, el Partido debe apoyar y orientar el trabajo de los compañeros que están insertos en organizaciones sindicales no afiliadas a la CUT, a través de la inserción de militantes en dichos sectores. Debemos asumir una política de preparación en oficios para la minería, la construcción y la agricultura, ya que por ejemplo en los próximos años se abrirán enormes plazas laborales en la minería del litio y el oro.

 Tener escuelas de cuadros con carácter de clase y no técnicamente. Formación de un cuadro integral para la disputa del sindicalismo de clase.

 Por último, no es sano exponer como debate público los problemas de cuadro, ya que esto complejiza la discusión y no resolvemos estos conflictos. Sin embargo, esto no quiere decir que en el debate celular no sean abordados.

  Los conflictos internos entre las discusiones y las opiniones que trascienden al partido deben necesariamente ser zanjadas buscando mecanismos que enfrenten las partes en conflictos dando soluciones y una señal de lo monolítico de nuestra estructura.

 Se propone que nuestros cuadros sindicales dentro de la dirección de la CUT, preparen una posición con respecto al convenio 87 de la OIT partiendo por el hecho de emplazar al presidente de la CUT para llevar este tema a ese órgano internacional.

 La relación del partido y el movimiento social debe desarrollarse de manera dialéctica. El aprendizaje debe ser mutuo, siempre manteniendo que no son lo mismo por sus objetivos y sus composiciones.

 Tenemos el desafío de volver organizar a los pensionados.

 Los mecanismos de evaluación están claramente definidos por las estructuras partidarias.

  COMUNICACIONES

  Se necesita imperiosamente que el Siglo sea el medio de propaganda del Partido por lo que se hace necesario mantener un vínculo más permanente con respecto a lo que se publica en él.

 Se ratifica lo expresado en el documento, sobre el uso de las nuevas formas de comunicaciones que se dan a través de las “redes sociales”.

 UNIDAD DE ACCIÓN

  Existe la necesidad de esclarecer las posiciones de los comunistas al interior de la CUT, lo resuelto en este encuentro es lo que llevaremos a la práctica tanto para todos/as los/as trabajadores/as como para la central.

 La discusión es la herramienta de intercambio que tenemos los comunistas, existiendo está de la forma más amplia, lo resuelto debe ser aplicada por el conjunto de los militantes.

 Nuestras insuficiencias no pueden ser tapadas con el actuar de la presidencia de la CUT. Superar el conservadurismo de los sectores más atrasados en la CUT, lo realizaremos con un actuar unido y sin vacilaciones.

 La entrega de los pliegos de peticiones a carabineros, están en el marco de las relaciones que tienen que tener los trabajadores, además hacer la entrega del pliego a las organizaciones sociales e instituciones que existan en el territorio, con el fin de involucrar al movimiento social en este proceso.

 Debemos poner atención a los Colegios Profesionales, la CUT previendo un cambio importante en la composición de clases, se abrió a afiliar Asociaciones Gremiales y Colegios Profesionales. De hecho en la mesa del sector público participa el Colegio de Enfermera.

 Debemos propiciar los pliegos de las provincias, no solo a nivel nacional. Estos deben recoger los temas más cercanos al país.

 CUT-CPC.

 Creemos que este punto no es el principal en la política de los comunistas, ponerlo en el centro del debate, solo nos llevaría a desconcentrar los esfuerzos prioritarios de nuestra política, que están enfocados en posicionar a los/as trabajadores/as en las luchas del movimiento social. Esta declaración voluntades no es la plataforma de la CUT ni pretende serlo.

 Reconocemos en el intercambio con el gran empresariado una situación compleja pero necesaria. Lo erróneo sería reconocer su lenguaje como nuestro en torno a los conflictos sociales. Nuestro lenguaje es la movilización, la huelga y la negociación todas en una relación dialéctica.

En este marco, hacemos una valoración crítica de la suscripción de voluntades CUT-CPC, ya que reconocemos temas de avance para los trabajadores, pero a la vez incorpora cuñas ideológicas que impiden el avance de los/as trabajadores/as.

 Sin contradecir lo antes dicho, mantendremos una posición absolutamente crítica al momento en que se firma esta declaración, ya que no responde a la actitud que debe tener la organización de los trabajadores que pretende estar al frente del movimiento social.

 Finalmente, somos categóricos en decir que nada avanzará si no está acompañado de la movilización, está es la herramienta de lucha que tienen los trabajadores/as. Para esto, el documento tiene que ser conocido por el conjunto del movimiento sindical y el partido. Debemos instalar los puntos que nos interesan en los poderes del estado, en particular en el gobierno y el parlamento.
 

Domingo 1º de abril de 2012

RIQUEZAS NACIONALES

     AHORA LE TOCA AL LITIO

  Julian Alcayaga

Diario Reddigital

 La Concertación entregó el cobre y hace poco el petróleo. Ahora la derecha se dispone a entregar el litio. Ambas coaliciones han hecho esto en nombre del desarrollo y el bien del país, pero todos los chilenos tenemos la capacidad para deducir, que la única motivación de estas entregas son los cochinos y devaluados dólares, para lo cual no trepidan en actuar al filo de la legalidad vigente.

 

Tanto el petróleo como el litio no pueden ser objeto de concesión minera, porque así lo establece la Ley 18.097, Orgánica Constitucional de Concesiones Mineras, que al respecto dice: “No son susceptibles de concesión minera los hidrocarburos líquidos o gaseosos, el litio, los yacimientos de cualquier especie existentes en las aguas marítimas sometidas a la jurisdicción nacional ni los yacimientos de cualquier especie situados, en todo o en parte, en zonas que conforme a la ley, se determinen como de importancia para la seguridad nacional con efectos mineros, sin perjuicio de las concesiones mineras válidamente constituidas con anterioridad a la correspondiente declaración de no concesibilidad o de importancia para la seguridad nacional”.

 La prohibición de concesibilidad de los hidrocarburos ya venía de 1971 con la Ley de la Nacionalización del Presidente Allende, y se mantuvo en la Constitución de 1980, inciso séptimo del Nº 24 del art. 19. Posteriormente, en 1982, en la Ley 18.097 se agregó la no concesibilidad del litio, seguramente por presión directa de los militares, puesto que en esa época ya se conocía que este mineral adquiriría en el futuro una importancia estratégica para la seguridad nacional, en razón que el litio es un elemento fundamental en la fusión termonuclear.

Sin embargo este tipo de centrales atómicas aún no está en funcionamiento, pero se estima que ello sería alcanzado dentro de algunos años, especialmente en la Comunidad Europea, donde destaca el Proyecto ITER en Francia.

 A diferencia de las actuales centrales de fisión nuclear, las centrales termonucleares no producen los peligrosos desechos radioactivos, y es por ello que este tipo de centrales están llamadas a solucionar la crisis de energía del futuro.

 En la dominación del proceso de fusión nuclear como fuente casi inagotable de energía, reside la principal importancia del litio en el siglo XXI. Fue en previsión de esa importancia que los militares, en enero de 1982, declararon inconcebible el litio. Por lo tanto, en virtud de la Ley 18.097, solo el Estado, dueño de todas las minas, puede explotar este recurso, quedando vedada su explotación a los particulares.

Sin embargo, casi dos años después de esta ley, en octubre de 1983, se promulgó el Código de Minería, redactado también bajo supervisión de José Piñera, que en el artículo 8º se reafirma el hecho que solo el Estado o sus empresas pueden explotar directamente esos recursos, “o por medio de concesiones administrativas o de contratos especiales de operación, con los requisitos y bajo las condiciones que el Presidente de la República fije, para cada caso, por decreto supremo”.

 Es decir, al mismo tiempo se permite que el Estado pueda conceder a particulares la explotación de dichos recursos, se permite su concesión a privados. Pero esta autorización es inconstitucional puesto que es una ley orgánica,  la 18.097, la que reserva al Estado la exploración y explotación de los hidrocarburos y el litio, no puede una ley ordinaria como lo es el Código de Minería,  dejar sin efecto una disposición de una ley orgánica constitucional.

 La autorización del Código de Minería es inconstitucional, además, porque la Constitución en el inciso séptimo del Nº 24 del art. 19 establece que los derechos y obligaciones de los concesionarios mineros solo se pueden establecer por ley orgánica constitucional, y por tanto, no puede el Código de Minería, ley ordinaria, levantar esta restricción.

 Varios parlamentarios y dirigentes sindicales se han manifestado completamente contrarios a la pretensión del gobierno de licitar el litio a empresas nacionales y extranjeras, mediante Contratos Especiales de Operación. Para hacer fracasar esas licitaciones, los parlamentarios pueden y deben recurrir directamente al Tribunal Constitucional, para que declare la inconstitucionalidad de cualquier decreto presidencial que entregue a privados la explotación del litio.

 Pero ello podría abrir una caja de pandora, puesto que estos mismos parlamentarios deberían también recurrir al Tribunal Constitucional, para que declare la inconstitucionalidad de todos los contratos de operación en el petróleo y el gas, que fueron autorizados por la Presidenta Bachelet, y ello con mayor razón aún que en el caso del litio, puesto que la inconcesibilidad de los hidrocarburos líquidos y gaseosos, no sólo está en la Ley 18.097, sino principalmente en la Constitución (inc. 7º, Nº 24 art. 19).

 

Actualmente se exporta carbonato de litio por alrededor de US$ 250 millones anuales, lo que representa menos del 1% de la exportación de cobre. Esto quiere decir que no tiene ninguna urgencia ni importancia económica aumentar su explotación por empresas privadas.

 La licitación proyectada por este gobierno no tiene otro objetivo que hipotecar por decenas de años la explotación del litio con empresas extranjeras. Las transnacionales presionan para obtener que se licite estos contratos ahora, mientras aún dure “su gobierno”. De esta misma manera presionaron después del terremoto para que se modificara el royalty, con el único objetivo que se prorrogara la invariabilidad tributaria. Pero como esta licitación es inconstitucional, es de esperar que los parlamentarios de la oposición recurrirán al Tribunal Constitucional para impedirlo.

 Pero visto la importancia que tiene en el presente, y que tendrá en el mediano plazo las baterías recargables basadas en Ion Litio, para automóviles eléctricos, notebooks, celulares, acumuladores de energía y decenas de otros productos electrónicos, sería muy beneficioso para Chile que todos esos tipos de batería se fabricaran en Chile, por empresas chilenas o extranjeras.

 Por ello, si bien no se debe permitir la explotación y exportación del litio como materia prima, si se puede autorizar su industrialización en Chile. Si Argentina ya ha comenzando a producir baterías de litio, y Bolivia ya está produciendo carbonato de litio y tiene proyectado en alianza con empresas internacionales producir baterías, no se ve la razón por la cual no se podría producir en Chile todo tipo de baterías eléctricas, aunque sea mediante inversión extranjera, utilizando el litio chileno.

 

Economista

www.defensadelcobre.cl

POLITICA

 

 BALANCE DE LA GIRA EUROPEA: “NUESTRA MOVILIZACION RESPONDE AL CONTEXTO INTERNACIONAL DE  CRISIS NEOLIBERAL.

 En concurrida conferencia de prensa, la líder estudiantil Camila Vallejo, la secretaria general de las JJC Karol Cariola y el dirigente nacional de la CUT, Jorge Murúa dieron cuenta de la reciente gira de una delegación juvenil por países europeos. Camila Vallejo dijo que el propósito de la gira consitió en "entregar nuestra visión política respecto al proceso de movilizaciones que tuvo como resultado la gran movilización del 2011 y para conocer y comprender la situación, no solamente de los países europeos y como están respondiendo las organizaciones sociales ante el fenómeno que se vive a nivel mundial de la crisis del capitalismo”.

 

La máxima dirigente de los jóvenes comunistas, Karol Cariola explicó que la misión “surge a raíz de una invitación a la Juventud Comunista de Chile de parte de la Fundación Rosa Luxemburgo y la coalición de sindicatos DGB de Alemania”.

 “Estuvimos en 9 ciudades alemanas en conferencias, reuniones con organizaciones políticas y sociales, sindicatos y organizaciones estudiantiles, con Oskar La Fontaine, el presidente del partido de Izquierda, más grande de Alemania y también con alcaldes y otras personalidades políticas y sociales de organizaciones de izquierda, entre ellas también naturalmente el PC alemán”, agregó Karol.

 “En los cuatro países, visitamos 14 ciudades en un viaje de apenas 18 días, una gira bastante intensa, donde estuvimos, por ejemplo, en Suecia donde se concentra una de las comunidades latinoamericanas más grande del mundo y también la comunidad de chilenos, una de las más grandes, para hacer presión por una medida de gran repercusión como es el derecho a voto de los chilenos en el exterior”.

 Karol Cariola reiteró el llamado a la primera movilización, el 17 de marzo, en todos los consulados y embajadas en el extranjero  para exigir el derecho de los chilenos a votar aunque vivan en el extranjero.

“Estuvimos en Suiza denunciando la violación de derechos humanos sistemática, de la cual hemos sido testigos incluso desde antes del año 2011, entregando a la ONU el informe del Instituto Nacional de DDHH ; nos reunimos con el director de la OIT, Juan Somavía y terminamos la gira en Roma donde se iba a desarrollar una gran movilización sindical que fue suspendida por los cambios climáticos que afectan al continente”.

 “Hemos tenido una gira muy provechosa donde logramos desarrollar muchos vínculos políticos y mostrar, desde la visión de los jóvenes comunistas, la situación política que nosotros creemos que va mucho más allá del desarrollo del movimiento estudiantil. Hemos mostrado al mundo que en Chile se está desarrollando un movimiento social –no sólo con estudiantes, trabajadores, pobladores y organizaciones políticas- intenta cambiar el momento político actual con la crisis de la hegemonía cultural del modelo neoliberal responde al contexto internacional de la crisis mundial del capitalismo”, afirmó Karol Cariola.

 “La lucha que estamos dando en Chile no es una lucha aislada, es una lucha mundial por derrotar al capitalismo”, concluyó.

 Camila Vallejo

 “Es bueno partir recalcando el carácter de esta gira porque se inicia a partir de una invitación a la Juventud Comunista de parte de la Fundación Rosa Luxemburgo y por eso la presencia de jóvenes comunistas en el extranjero para entregar nuestra visión política respecto al proceso de movilizaciones que tuvo como resultado la gran movilización del 2011 y para conocer y comprender la situación, no solamente de los países europeos y como están respondiendo las organizaciones sociales ante el fenómeno que se vive a nivel mundial de la crisis del capitalismo”, señaló Camila

 “Nosotros fuimos a romper ciertos mitos respecto al modelo –agregó- sobre la situación de nuestro sistema político y su repercusión social y también nos dimos cuenta que esta gran potencia (Alemania) también vive una crisis social dado que se están tratando de justificar los recortes al gasto social e impulsando la privatización de derechos básicos”.

 “Hemos constatado que se ha tratado de poner como ejemplo –antes del 2011- el modelo chileno en materia educacional y con ello están retrocediendo fuertemente en el derecho a la educación en esos países y las organizaciones estudiantiles locales están tratando de prepararse para frenar fuertemente esta privatización, ante lo cual nosotros hemos querido establecer lazos muy fuertes”.

 “Por otra parte no solamente compartimos el avance y desarrollo del modelo neoliberal sino que también el carácter de algunos gobiernos en esta materia: la tecnocracia, el carácter liberal o neoliberal de estos gobiernos  nos hace tener un factor común con ellos”.

 “Al volver al país constatamos que se está tratando de cerrar el ciclo de privatizaciones de las empresas sanitarias y ahora con el litio. Nos preocupa porque refuerza el carácter empresarial del gobierno que quiere poner el sello privatizador al finalizar su administración y esto demuestra que no hay voluntad política para avanzar en materia de derechos y se quiere seguir la línea de privatización y esto es inaceptable, no solamente en Chile sino que en el resto del mundo, como por ejemplo en Grecia, con el recorte constante y progresivo del gasto social, la precarización de las condiciones laborales de muchos ciudadanos”.

 Camila Vallejo calificó la gira de “bastante exitosa” y remarcó el hecho de que “reafirmamos la necesidad de fortalecer nuestros vínculos con distintas organizaciones sociales y sindicales, no solamente en Latinoamérica sino también en el resto del mundo para poder enfrentar de manera unificada la situación que estamos atravesando todos los ciudadanos”.

 “Aclarar, finalmente que, así como la invitación la hace la Fundación Rosa Luxemburgo, los costos de esta gira también fueron asumidos por esta organización para que no se siga especulando respecto al financiamiento de esta gira”, concluyó Camila.

 Jorge Murúa

 “Hemos sido recibidos calurosamente, a pesar de las condiciones invernales que está viviendo Europa, por los trabajadores, los sindicatos y las agrupaciones de izquierda”, afirmó el dirigente juvenil de la CUT y metalúrgico de la Constramet Jorge Murúa.

 “La invitación tiene que ver con que los trabajadores en Chile hemos vivido sucesos históricos desde la formación de nuestras principales centrales y también con el factor de unidad desarrollado, no solamente en el ámbito sindical sino en el ámbito político”.añadió.

 El joven sindicalista indicó que “los trabajadores fuimos testigos el año pasado –justamente en esta fecha- como el pueblo de Magallanes se alzaba contra la medida de traspasar el costo del gas a la ciudadanía en Magallanes, también con el proceso de la huelga de hambre exigiendo la libertad de los presos políticos mapuches y también el movimiento medio ambiental para tratar de impedir la autorización para una central hidroeléctrica”.

 “Explicamos que este movimiento del 2011 fue canalizado mayoritariamente por los estudiantes con consignas tan potentes como la de la Educación Gratuita y el Fin al Lucro donde los trabajadores acompañamos, desde el primer momento estas movilizaciones para después construir –todos juntos- una Mesa Social por la educación que convocó al paro nacional del pasado 24 y 25 de agosto. Esto desató gran interés en Alemania, Suecia, Suiza e Italia sobre como los trabajadores nos fuimos involucrando, no solo en los procesos reivindicativos, sino los pasos en términos políticos que hemos avanzado en Chile, cuestión que allá aún sienten que les hace falta, que las organizaciones sindicales cumplan un rol más político con otras organizaciones sociales, como los estudiantes, a propósito de los planes privatizadores”, afirmó entre otras cuestiones, Jorge Murúa.

 De lo social a lo político

 Consultada Camila Vallejo, explicó: “El propósito de la conformación de esta delegación fue mostrar que el movimiento del 2011 ya no es solamente un movimiento estudiantil”.

 “Era importante recalcar que en este proceso hubo gran participación de otros actores, principalmente de trabajadores, las familias y otros movimientos. Este es un proceso de carácter social y político”.

“El movimiento tiene dirigentes no solamente estudiantiles, sino también políticos porque hace una apuesta política de transformación de la educación y de nuestra sociedad”, agregó Camila.

 “En este momento yo estoy abocada al trabajo en mi federación, esa es mi actual responsabilidad política y respecto a las formas que asumirá la movilización en el futuro es algo que está en debate. Primero tenemos que definir nuestros objetivos políticos y después las formas de movilización. Está claro que no queremos repetir las mismas recetas del 2011 sino buscar nuevas fórmulas y que ellas no atenten contra nuestros objetivos políticos. Esto ya está claro y consensuado”, reiteró la dirigente.

 La ex vocera de la Confech abogó por buscar "nuevas formas, resignificarlas en función de nuestros objetivos políticos. Ahora quedará en responsabilidad del movimiento sus resoluciones y eso está en proceso".

 Las definiciones, según Vallejo, estarán listas lo más probable en "abril, con un acto público que hará el movimiento estudiantil, el movimiento social en su conjunto, para dar inicio a este 2012".

Elecciones municipales

 Respecto al proceso electoral, Camila desmintió una vez más cualquier candidatura remarcado que se trata de hablar de ello como “una carrera política de carácter personal pero yo estoy trabajando en la construcción y consolidación del movimiento social desde la base y también –por cierto- en la disputa de ciertos municipios, por eso Camilo Ballesteros en estos momentos es candidato y eso es así porque desde los movimientos sociales brotan en distintas partes”.

 Consultada Karol Cariola sobre la posibilidad de un acuerdo por omisión con la Concertación, afirmó:

  “Esa ha sido una decisión colectiva de la Juventud y el Partido. Han visto que hay candidatos del Partido y la Juventud. Esperamos que las negociaciones y avancen las medidas electorales para que lleguen a buen puerto. Efectivamente tenemos condiciones para llevar candidatos en todas las comunas si es que no hay un acuerdo porque hemos dicho que vamos a enfrentar las elecciones municipales de la misma manera que las parlamentarias y las presidenciales en su momento, somos parte de la izquierda y queremos ampliar el espectro y estamos trabajando por generar una amplia mayoría social y política que nos permita disputar los espacios de representación a aquellas fuerzas que desde hace muchos años han gobernado y que, sin duda, no han representado los intereses colectivos y populares porque hemos visto como se llegan a negociaciones a espaldas del pueblo y desde el parlamento y el poder ejecutivo y también desde el municipio, por cual en ese ámbito debemos jugar un rol fundamental”, concluyó Karol Cariola.