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95 ANIVERSARIO DEL PARTIDO COMUNISTA

“EL ROJO, GOTA A GOTA, IBA NACIENDO” (Neruda)

En el 95 Aniversario de la fundación del Partido Comunista

  

En las dos últimas décadas del siglo XIX, Chile entra en una etapa de expansión de su economía como resultado de la explotación de los recursos minerales de los territorios anexados a raíz de la Guerra del Pacífico, y del crecimiento del comercio internacional.

 

Este se produce en momentos en que los países capitalistas más desarrollados entran en su fase de desarrollo imperialista, de manera que Chile se inserta en el sistema capitalista mundial como una economía dependiente. Primero estuvimos bajo el dominio de la economía de Gran Bretaña, luego de la norteamericana.

 

El desarrollo de la economía chilena en este contexto va acompañado de un rápido crecimiento del proletariado y de fenómenos de migración de trabajadores rurales a la ciudad.

   

También aumenta el número de miembros de las capas medias y se consolida la pequeña burguesía.

 

La burguesía concentra el poder económico, social y político del país, pero en ella se expresan contradicciones entre los sectores predominantemente bancarios y comerciales con el sector de la burguesía industrial, bastante más débil. Los primeros impulsan un desarrollo económico dependiente de las grandes potencias en contraposición con el sector industrial que busca el desarrollo capitalista del país a través de su industrialización.

 

En este cuadro el desarrollo de la lucha de clases en Chile adquiere rasgos cada vez más fuertes desembocando en la Guerra Civil de 1891 en la que se juegan los intereses de los distintos sectores de la burguesía y a la cual son arrastrados la pequeña burguesía, las capas medias y los trabajadores.

 

Surgen en esta etapa un gran número de partidos y grupos políticos. El movimiento obrero experimenta un desarrollo notable que se expresa en el aumento de las organizaciones sindicales y de las huelgas que se producen en el período.

 

En esta dura confrontación de clase se forma y se desarrolla la conciencia del proletariado chileno. Empieza a comprender que la reivindicación económica es sólo una parte de su lucha, que su enemigo es más fuerte y poderoso y exige organizaciones más numerosas, fuertes y decididas. Los trabajadores comprenden la necesidad de elevar su capacidad de lucha, de desarrollar sus organizaciones y construir la unidad de su clase. Las ideas socialistas se desarrollan a la par de las reivindicaciones económicas.

 

El nuevo movimiento sindical que nace supera a las sociedades mutualistas de las décadas anteriores, estas nuevas organizaciones suman unas 300 en el 1900. Algunas de ellas: la Liga de Sociedades Obreras de Valparaíso (1887), la Gran Unión Marítima de Valparaíso (1892), etc. Muchas de ellas tuvieron una existencia breve, pero abrieron el camino para lo que luego sería la Gran Federación Obrera de Chile, fundada en 1909, organización que bajo la conducción de Luis Emilio Recabarren se convirtió en 1917 en la Federación Obrera de Chile – FOCH, la primera gran central de organizaciones de trabajadores chilenos.

 

Al auge de la lucha de la clase trabajadora, el sistema responde con brutal represión. Miles de trabajadores fueron acusados y sometidos a procesos inmorales, fueron encarcelados y torturados, miles fueron incorporados a las listas negras que circulaban de un lugar de trabajo a otro. El insaciable afán de lucro de la burguesía la conduce a las peores expresiones de represión de la clase obrera, tanto así que la década del 1900 al 1910 es conocida como “la década sangrienta”.

 El rojo, gota a gota, iba creciendo.(Cómo nacen las banderas. Canto General. Pablo Neruda) 

Varios hechos relevantes ocurren en estos años: la Huelga General de 1890, la Huelga de Obreros Marítimos del Valparaíso de 1903, la Huelga para oponerse al impuesto a la carne, ocurrida en Santiago en 1905, la Matanza de la Escuela Santa María de Iquique, ocurrida el 21 de diciembre de 1907, donde son acribillados por el ejército más de tres mil personas entre mineros, sus esposas y sus hijos. Fueron asesinados sólo por pedir justicia:

 “No mendigaban nada, sólo querían respuesta limpia a lo pedido”.(Canta de Santa María de Iquique) 

Después de la masacre de Santa María de Iquique, Luis Emilio Recabarren se da a  la tarea de mejorar la organización de la clase obrera y de su educación. Se traslada a Iquique donde su quehacer es incansable. En 1911 funda el periódico “El Grito Popular” y en 1912 “El Despertar de los Trabajadores”.

 Allí llegó con sus panfletos
este capitán del pueblo.
Tomó al solitario ofendido
que, envolviendo sus mantas rotas
sobre sus hijos hambrientos,
aceptaba las injusticias
encarnizadas, y le dijo:
"Junta tu voz a otra voz",
"Junta tu mano a otra mano".
Fue por los rincones aciagos
del salitre, llenó la pampa
con su investidura paterna
y en el escondite invisible
lo vio toda la minería.
(Recabarren (1921), Canto General. Pablo Neruda) 

Recabarren había ingresado al Partido Demócrata siendo muy joven. En este partido, nacido de una fracción del Partido Radical, convivían elementos de diversa extracción por lo que recibía la influencia de variadas corrientes ideológicas, las mismas que cruzaban al movimiento obrero internacional.

 

Dos aspectos hay que destacar en este partido: la formación de un número importante de cuadros dirigentes obreros de gran calidad, entre los que destaca Luis Emilio Recabarren; y el fortalecimiento en su interior de corrientes socialistas, las cuales se van desprendiendo de él buscando constituir organizaciones de carácter socialista, proyectos que finalmente fracasan.

 

Luis Emilio Recabarren, desarrolla una mayor fuerza ideológica de carácter socialista, entiende la necesidad de organizar un partido que represente fielmente los intereses de la clase obrera chilena. Termina por abandonar el Partido Demócrata y junto a otros 26 revolucionarios funda, el 4 de junio de 1912, el Partido Obrero Socialista, POS. Partido que en su IV Congreso celebrado en Rancagua el 1 y 2 de enero de 1922 toma el nombre de Partido Comunista de Chile.

 Y este habitante transformado
que se construyó en el combate,
este organismo valeroso,
esta implacable tentativa,
este metal inalterable,
esta unidad de los dolores,
esta fortaleza del hombre,
este camino hacia mañana,
esta cordillera infinita,
esta germinal primavera,
este armamento de los pobres,
salió de aquellos sufrimientos,
de lo más hondo de la patria,
de lo más duro y más golpeado,
de lo más alto y más eterno
y se llamó Partido.

                                 Partido
Comunista.

                                   (Recabarren (1921), Canto General. Pablo Neruda) 

Rápidamente se suman una cantidad importante de organizaciones al naciente partido de los trabajadores y Recabarren asume con fuerza y decisión la consolidación de este nuevo instrumento de lucha que durante 95 años ha construido su historia de modo impecable, ha sufrido derrotas y conquistado victorias, pero lo más importante es que ha mantenido su firmeza ideológica y su lealtad indestructible al pueblo.

  

Historia del Partido Comunista de Chile

El Partido Comunista de Chile (1922-2002) | Presentación   Un partido de clase obrera e intelectuales. En 1912 surge el Partido Obrero Socialista encabezado por Luis Emilio Recabarren, con el fin de organizar la defensa y emancipación de los trabajadores de la dominación capitalista. Diez años más tarde, bajo el influjo de la Revolución Rusa, cambió su nombre por el de Partido Comunista de Chile, estableciendo una estrecha y duradera relación con el movimiento comunista internacional promovido y dirigido por la Unión Soviética. 

En 1932 el Partido Comunista asumió un lugar en el sistema político democrático y representativo que inauguraba el segundo gobierno de Arturo Alessandri. A fines de la década del treinta, participó en una alianza política liderada por los radicales denominada Frente Popular, la que se mantuvo en el poder hasta 1952. Esta alianza estaba en plena sintonía con la estrategia del comunismo internacional, concebida como una plataforma interclasista que pretendía evitar el triunfo del fascismo en el mundo.La alianza fue provechosa para el Partido Comunista chileno, pues en 1947 ya alcanzaba el 16,5% del electorado. Asimismo, a pesar de definirse como un partido de clase netamente obrera, incorporó a sus filas gran cantidad de profesionales e intelectuales; destacando personalidades como Pablo Neruda y Vicente Huidobro. Sin embargo, la política internacional de la Guerra Fría llevó a una abrupta salida de los comunistas del gobierno de González Videla, ante el giro de éste hacia una alianza con los partidos de derecha. Pronto el gobierno derivó hacia una pública persecución de los comunistas, al dictarse, en 1948, la “Ley de defensa permanente de la democracia”, mejor conocida como la “Ley maldita”.

En 1932 el Partido Comunista asumió un lugar en el sistema político democrático y representativo que inauguraba el segundo gobierno de Arturo Alessandri. A fines de la década del treinta, participó en una alianza política liderada por los radicales denominada Frente Popular, la que se mantuvo en el poder hasta 1952. Esta alianza estaba en plena sintonía con la estrategia del comunismo internacional, concebida como una plataforma interclasista que pretendía evitar el triunfo del fascismo en el mundo.La alianza fue provechosa para el Partido Comunista chileno, pues en 1947 ya alcanzaba el 16,5% del electorado. Asimismo, a pesar de definirse como un partido de clase netamente obrera, incorporó a sus filas gran cantidad de profesionales e intelectuales; destacando personalidades como Pablo Neruda y Vicente Huidobro. Sin embargo, la política internacional de la Guerra Fría llevó a una abrupta salida de los comunistas del gobierno de González Videla, ante el giro de éste hacia una alianza con los partidos de derecha. Pronto el gobierno derivó hacia una pública persecución de los comunistas, al dictarse, en 1948, la “Ley de defensa permanente de la democracia”, mejor conocida como la “Ley maldita”.