Archivos de la categoría Batalla de Ideas

A 25 años del golpe militar

(Transcripción literal e íntegra de la intervención de Joan E. Garcés en el Acto de Homenaje al Presidente Salvador Allende, celebrado en la CASA DE AMERICA en Madrid, el 8 de Septiembre de 1993 -en el cual participó también el entonces Secretario General del Partido Socialista de Chile, Luís Maira-, actualizada para el Seminario Internacional “A 25 años del golpe”, organizado por el Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz del 5 al 8 de septiembre de 1998.- Para más antecedentes, ver el libro de Joan E. Garcés: “SOBERANOS E INTERVENIDOS. ESTRATEGIAS GLOBALES, AMERICANOS Y ESPAÑOLES”, Madrid, Ed. Siglo XXI, 1996, 600 págs.)

Me complace poder hablar en la CASA de AMERICA, en el homenaje a un personaje latinoamericano cuyas concepciones del mundo hispánico eran muy sólidas.

Salvador Allende era consciente de sus raíces hispánicas. Cuando en diciembre del año 1970 le pedí que mediara ante el Jefe del Estado Español- el general Franco- para salvar la vida a unos opositores vascos a la Dictadura de aquel general que estaban siendo condenados a muerte en el Tribunal Militar de Burgos, y le expliqué las Circunstancias, su inmediata respuesta fue: « Yo soy vasco por lado y lado, mañana llamaré al Embajador de España». Efectivamente, hizo la gestión y contribuyó con ella a salvar varias vidas.

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Acerca de la política de alianzas

Aunque históricamente ha quedado demostrado que el Partido Comunista de Chile ha tenido una política permanente de búsqueda de alianzas para hacer avanzar su línea política y con ello lograr mejores condiciones de vida para los trabajadores, como se logró durante los Gobiernos de Pedro Aguirre Cerda y de Salvador Allende, siempre es conveniente analizar aspectos básicos de las alianzas.

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Guillermo Teillier enjuicia los tres años de Piñera: Un gobierno sin impronta ni relato. Copado de conflictos internos.

Escrito por Guillermo Teillier (*)

Este es un gobierno que llega a su tercer año sin impronta, sin relato preciso, sin un sello claro de gestión y lleno de conflictos internos. A esta administración se le acabó el tiempo para instalar una agenda contundente y se remitirá a puntuales objetivos que en nada lograrán cambiar la situación, salvo subir, quizá, unos puntos en las encuestas. Este es un gobierno al que se le terminó el tiempo. Y en su desesperación está recurriendo a estrategias mediáticas simplemente para subir algo en las encuestas y limpiar comunicacionalmente a un Piñera disminuido sin altura de estadista.

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LAS DESIGUALDADES DE CHILE TIENE SU ORIGEN EN EL MUNDO DEL TRABAJO

El desafío de los chilenos es superarla

La Central Unitaria de Trabajadores, CUT, encabezada por nuestra compañera Bárbara Figueroa, dio a conocer un importante documento programático respecto de las principales demandas del mundo del trabajo. El texto fue entregado al Arzobispo de Santiago, Monseñor Ezzatti, en una entrevista con la autoridad religiosa, y también La Central Unitaria de Trabajadores, CUT, encabezada por nuestra compañera Bárbara se entregará a diversas fuerzas políticas sociales, en el marco del necesario debate para un programa de gobierno. El partido y la juventud deben trabajar con este documento, darlo a conocer y también desplegarlo como instrumento programático para la unidad de la oposición.

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PORTO ALEGRE 2003- GLADYS MARIN

Diferencias y tensiones entre movimientos sociales, partidos politicos e instituciones politicas: ¿cómo lidiar con ello para alcanzar una democracia participativa?

Gladys Marín

 

Ningún debate puede prescindir de las experiencias y circunstancias concretas. Y más cuando se trata de grandes experiencias. Tenemos que alegrarnos de hacer este debate aquí, en Brasil con la rica experiencia del P.T., y del MST y otros partidos y movimientos que fueron la base fundamental del triunfo del Presidente Lula. Esta construcción y avance es una gran respuesta al tema planteado y nos reafirma que hay alternativas y en ellas partidos y movimientos que juegan un papel imprescindible. Cada lucha, cada resistencia va entregando nuevas respuestas y estas van por el camino de la inclusión y no de la exclusión. Intentaremos hacer nuestra contribución partiendo de nuestra historia y nuestros desafíos actuales.

 La base de toda alternativa al neoliberalismo es la formación de un nuevo y poderoso movimiento social político con profundo sentido social y democrático en sus objetivos inmediatos y con una propuesta programática estratégica de superación del sistema capitalista.

 Una alternativa no es el logro de un día, es la confluencia de muchos días con sus noches, y se construye organizando, haciendo conciencia y batallando en todos los espacios.

 Hacemos esta afirmación partiendo de los grandes cambios ocurridos en el mundo, de las complejidades y nuevas contradicciones creadas, de la nueva fase del capitalismo y también del aprendizaje de anteriores y nuevas historias que los pueblos han sabido construir.

 En relación a esto último quiero recordar que el próximo 11 de Septiembre se cumplirán 30 años desde el golpe militar que puso fin al Gobierno Popular que encabezó Salvador Allende en mi país. Ese golpe sólo fue posible por la intervención de los EE.UU. El proceso revolucionario que se abrió con la victoria de Septiembre de 1970 fue visto como una gran esperanza. Su derrocamiento fue una dura y amarga derrota. Sin embargo, los mil días de la Unidad Popular nos dejaron lecciones en aciertos y también en errores, en sueños y frustraciones, que tienen fuertes y nítidas resonancias en nuestras luchas de hoy.

 Comprendemos, sin duda, que toda traslación mecánica de experiencias del pasado sería una inútil e infinita torpeza. Los cambios experimentados en estos años son inmensos. No obstante, sería igualmente liviano y torpe ignorar la historia vivida.

 El triunfo de la Unidad Popular el 4 de Septiembre de 1970 y el proceso revolucionario encabezado por Salvador Allende no hubieran sido posibles sin el desarrollo previo de un poderoso movimiento popular. La constitución de la Unidad Popular y su victoria solo fueron posibles por el desarrollo de movimientos sociales y la unidad de fuerzas políticas que confluyeron en una gran demanda democrático-revolucionaria general.

 El movimiento obrero, constituido, desde Recabarren, vale decir de comienzos del siglo que acabamos de dejar, en torno a un poderoso núcleo minero industrial de vigorosa conciencia de clase, interactuó en décadas con un movimiento estudiantil universitario en lucha por la reforma en las universidades y junto a un movimiento estudiantil secundario reivindicando universidad para todos; un movimiento poblacional con una historia de tomas de terrenos organizadas y dirigidas por la Izquierda, que fundaron grandes poblaciones populares; un movimiento campesino e indígena que, superando crueles derrotas, emergió tras la demanda de reforma agraria; un movimiento cultural potente y diverso que reunía en sus filas la mayoría inmensa de los mejores talentos del país; un movimiento juvenil unitario y plural que se desarrolló poderosamente al integrarse a la lucha antiimperialista y antioligárquica; un movimiento de mujeres significativo en el campo de la izquierda; movimientos de cristia! nos que exigían la superación del capitalismo.

 Todos, unidos en demandas democráticas, fueron las fuerzas impulsoras de esos cambios revolucionarios en una relación estrecha con los partidos políticos de izquierda, en especial socialistas y comunistas.

 Allende fue un gran líder político pero también un constructor de movimientos sociales. Neruda, un gran poeta y a la vez un político relevante. Víctor Jara, un cantautor y militante responsable y tenaz. Sus militancias orgullosas, abiertas, no eran opuestas a su participación en el mundo social al que pertenecían.

 Creemos que aquí hay lecciones que perduran. Por una parte, los partidos que propugnan el cambio de sociedad, serán incapaces de materializar sus ideales si no contribuyen al surgimiento, impulsan las luchas e interactúan, con los movimientos sociales que demandan la superación de las carencias que impone la sociedad que debe ser cambiada. Por otra, los movimientos sociales pueden desarrollar luchas potentes y lograr triunfos, pero estos serán efímeros si no asumen y logran resolver el problema central de toda transformación de fondo, que es el problema de la modificación del carácter de la sociedad en que emergen y se hacen parte de un proyecto y un programa político que realice cambios radicales.

 Vivimos otros tiempos. El neoliberalismo desde su instalación como nueva forma dominante del capitalismo, ha potenciado sus peores rasgos. Se ha acentuado su carácter de régimen generador de desigualdades. Una cifra basta para confirmar la celeridad con que se manifiesta esta tendencia a la desigualdad: en 1960 el abismo entre países ricos y países pobres era de 1 a 30. Ese era el resultado de centurias de dominación. A fines del siglo pasado, en menos de 40 años, la diferencia se había más que doblado. Era ya de 1 a 74. Y suma y sigue. El 80% de la población mundial vive en la pobreza. En América Latina el 2001 había más de 211 millones de pobres, el 2002 llegaron a 220 millones de pobres.

 En Chile la experiencia neoliberal ha sido llevada a fondo y esto ha significado tener una de las peores distribuciones de los ingresos y las jornadas más largas de trabajo. En 1990 el 5% más rico recibía 120 veces más que el 5% más pobre, el año 2000 recibía 220 veces más El gobierno de Lagos representa a los sectores que asumieron como propio el proyecto de la dictadura, aplicando algunos parches para que siguiera todo igual, adscribiéndose plenamente al neoliberalismo, y profundizando el modelo. Este es un gobierno que no tiene nada de progresista o de izquierda, sino profundamente neoliberal, autoritario y represivo. Han abandonado su programa de cambios democráticos, mantienen la misma Constitución pinochetista, un sistema electoral binominal que sólo permite la representación de los dos bloques que están con el sistema, han instalado la impunidad en todos los planos, convirtiéndose en un gran instrumento de permanencia del modelo.

 Gobierno y Concertación, la alianza de gobierno, también han adoptado las prácticas de corrupción de la dictadura, como ha quedado de manifiesto en estas últimas semanas con los sobresueldos de ministros, indemnizaciones y sueldos millonarios de ejecutivos de empresas estatales, el soborno, las coimas y el desafuero de 5 diputados, el encarcelamiento de un ex ministro y otros altos funcionarios por fraude al Fisco.

 En Chile la alta conciencia democrática alcanzada se vio tremendamente dañada por sucesivas derrotas: el derrocamiento del gobierno popular, la caída del socialismo en Europa del Este, y la imposición de una salida pactada con la dictadura. Los pilares de este proceso de enajenación fueron los horrorosos crímenes cometidos, el terror y control total, el arrasamiento y desintegración de las organizaciones sociales y de la izquierda, la imposición de instituciones antidemocráticas, la prédica del apoliticismo y del individualismo mediante el control total y transnacionalizado de los medios de comunicación, el debilitamiento progresivo de la educación pública, de sus valores y objetivos. Todo ello provocó un profundo retroceso de la conciencia democrática, temor y desinterés en la política y debilitamiento del sindicalismo de clase existente y de los partidos de izquierda.

 El modelo neoliberal hace su primer experimento en Chile y es llevado a fondo. Logra atomizar y fragmentar los movimientos sociales, reduciendo la participación de la gente en los asuntos y problemas específicos, coopta a segmentos del sindicalismo, contraponiendo a unos sectores del pueblo contra otros. En nuestra realidad se consigue contraponer a los trabajadores forestales con los pueblos originarios, a los pescadores artesanales con los trabajadores de la pesca industrial, a los trabajadores de las industrias metalmecánicas y los del acero. Se trata de mil maneras de oscurecer la comprensión de que, en ultima instancia, todos los problemas tienen un origen común y apuntan a la necesidad de construir una nueva sociedad, a la superación del sistema que engendra agresiones.

 Ya instalados en el mundo y con la consigna "no hay alternativa", los dominadores pensaron que era posible clavar la rueda de la historia y decretaron su fin. Habían impuesto una contundente derrota a sus principales oponentes y decidieron hacerla definitiva. Se equivocaron rotundamente. En un cortísimo plazo la rueda empieza a girar y surgen luchas diversas -todos los pueblos luchan- y experiencias notables en América Latina de fuerzas de izquierda y movimientos sindicales e indígenas que acceden al poder.

 La prueba más contundente es precisamente la emergencia del movimiento antiglobalización, del movimiento de movimientos, y de un nuevo sujeto histórico en construcción que, en una nueva diversidad y radicalidad, puede y debe transformarse en una respuesta también global, capaz de intervenir en el conflicto que opone a los pueblos frente a los neoliberales. La crisis actual del capitalismo y salida guerrerista, no harán otra cosa que agudizar los problemas de la gente, y debe ser aprovechada para elevar la conciencia y las luchas, y los pueblos pasar a la ofensiva.

 Pero ¿qué falta para que la crisis en curso se transforme realmente en oportunidad para los pueblos y las fuerzas alternativas? Lo que entraba la construcción de alternativas a la crisis del capitalismo es ante todo la despolitización, división, la competencia, las desconfianzas, la falta organización y unidad en torno a proyectos democráticos que enfrente la política imperialista, la guerra y el neoliberalismo. En suma el retraso en el desarrollo de la conciencia política.

 La ideología neoliberal que penetra y subordina todo, instala machaconamente el discurso del individualismo, la fragmentación y establece incompatibilidades en las relaciones entre partidos y movimientos sociales. La contradicción entre actores sociales, partidos y movimientos siempre ha existido, como en todo orden de cosas. Pero de ahí a llevarlo al rechazo, exclusión y relación antagónica, responde ante todo a una interpretación interesada y funcional al discurso neoliberal, que hace todo para que no se impugne el sistema, vale decir la totalidad del orden neoliberal.

 Para mí, aquí está lo principal a resolver, y al cual el Foro Social Mundial, dada la atracción y fuerza alcanzada, puede dar una gran contribución: la formación de un poderoso movimiento político social que a nivel internacional se enfrente coordinadamente al capitalismo y su globalización neoliberal.

 En relación a esto quiero precisar algunas ideas.

 Es indispensable hacer un rescate elemental del valor de la política como forma de conciencia y actividad social, y que pone de forma más inmediata los verdaderos intereses que mueven a los diferentes sectores de la sociedad en relación a la propiedad, la producción y su distribución. El papel principal de los partidos transformadores es su capacidad para contribuir a la organización, la lucha y la maduración de la conciencia popular; capacidad de ayudar a ese proceso entre los trabajadores y lograr que se constituyan en un núcleo de un amplio frente en que confluyan los más amplios sectores; capacidad de elaborar una plataforma política de cambios y las consignas adecuadas para cada momento; y en definitiva, capacidad para conquistar el poder del Estado, transformarlo y colocarlo al servicio de las transformaciones revolucionarias. Y esa capacidad podemos lograrla si nos capacitamos para entender y asumir la nueva realidad, en particular, cómo los trabajadores han sido afecta! dos por el ambiente ideológico del neoliberalismo Los movimientos sociales pueden desarrollar luchas potentes y lograr ciertos triunfos, pero, en general, por su carácter sectorial, local, solo llegan hasta cierto punto pues no se plantean resolver el problema central de toda transformación de fondo, que es el problema del poder del Estado, es decir, el problema de la política.

 El valor de los partidos estriba en sus propuestas de proyectos, de crítica y transformación global, mientras que los movimientos sociales en general emergen como demandas y críticas específicas. Pero ambos son agentes, actores que se mueven en un mismo campo: la política.

 Son espacios distintos, y bien podríamos concluir en que cada cual a lo suyo. Pero, no se trata de eso. A diferencia de épocas pasadas donde las alianzas políticas eran las determinantes, ahora se trata de la confluencia de distintos actores para enriquecerse mutuamente y manteniendo su autonomía transformarse en un nuevo sujeto histórico.

 Un movimiento social, aún aquel cuyo diagnóstico y crítica abarca más dimensiones, como el ecologista, cuestiona el capitalismo en relación a la depredación de la naturaleza y no en sus efectos totales de depredación sobre los seres humanos. Aquellos que se comprometen con un quehacer que va más allá de sus objetivos iniciales, no pueden más que llegar a la conclusión que deben desarrollar un accionar de carácter político y se convierten en partidos.

 Se puede entender que en una situación de derrotas temporales de la izquierda, y de crisis de los proyectos alternativos; de traición de muchos políticos de gobierno que pisotean las promesas hechas al pueblo, y sus principios en nombre de una  renovación  que es en realidad renegación, los movimientos y el común de la gente tome distancia de  la clase política  (concepto acuñado por el neoliberalismo).

 Tenemos presente también, que las dogmatizaciones e interpretaciones reduccionistas y burocráticas del problema del poder, y del papel de los partidos que condujeron a la derrota a procesos revolucionarios, son uno de los factores que pesa para que los movimientos sociales actuales tomen distancia de los partidos políticos. También influye en ello el énfasis absoluto por parte de algunos partidos de su participación en los marcos institucionales, particularmente los procesos electorales sin vinculación en estos procesos con al lucha y participación directa de la gente.

 La crítica a los partidos tiene una base real, y a veces se realiza desde cierto tipo de pensamiento que se considera progresista, pero esconde una peligrosa opción política: la de abandonar el campo de la crítica integral al sistema y los esfuerzos por la articulación de todos en la lucha global y sus objetivos de largo plazo.

 En estos tiempos tampoco se podría pretender privilegiar a los partidos sobre los movimientos sociales, con la idea de "vanguardia", o que los militantes de partidos que participan en los movimientos sean  correas de transmisión  de sus partidos. Esos tiempos han pasado, y quienes mantengan esas ideas no hacen sino repetir fracasos y otros, interesadamente insisten en esas caricaturas reaccionarias que nosotros bien conocimos bajo la dictadura. Ni vanguardias ni transmisores, sino juntos y al lado de todos los que aspiran a que otro mundo es posible. No puede haber imposición sino dirección. El partido transformador se hace educando y educándose desde la experiencia de la clase obrera y los variados movimientos sociales, desarrollando la política desde ahí. Trabajar desde y con la práctica y vivencias de los trabajadores, produciendo con ellos la teoría, y operando como sintetizador.

 Siempre han existido los movimientos sociales, pero hoy las múltiples agresiones de la globalización neoliberal han hecho aparecer una diversidad y pluralidad mayor de nuevos movimientos que levantan reivindicaciones asociadas a problemas que adquieren una nueva dimensión en la actualidad, como la defensa del medio ambiente, las luchas de género y la diversidad sexual, por los derechos humanos; de los pueblos originarios; de los portadores del VIH y enfermos de SIDA; por los derechos del niño; la defensa de los valores democráticos, de la soberanía de las naciones, etc.

 Es necesario y urgente que los seres humanos confrontados a esas agresiones se reúnan, se organicen, construyan un proyecto común y luchen por su realización. Ninguna de esas agresiones podrá ser conjurada por separado.

 El tema es la relación dialéctica de acuerdos y diferencias, de unidad y lucha que existe entre actores sociales y políticos que construyendo pueden ser Sujetos capaces de enfrentar, resistir y transformar el capitalismo.

 De allí que necesitamos concentrar esfuerzos en romper la costra cultural neoliberal para reinstalar la prevalencia de una cultura y valores populares, solidarios y colectivos, y el desarrollo de la conciencia de clase que impregnan la organización y batalla popular. A ello favorece una cierta intuición y deseo emancipatorio latentes en la conciencia del pueblo, que saldrá a flote en medio de la recuperación de la memoria histórica de luchas y procesos que ayudan a regenerar la conciencia.

 El valor del ejemplo, la decencia, consecuencia, rectitud de intención política, voluntad de combate al neoliberalismo, la aspiración socialista, que deben caracterizar a los partidos de izquierda, son fundamentales en la creación de la nueva conciencia y la subjetividad. Esto es más decisivo, cuando la cultura burguesa adquiere la fuerza que tiene hoy. La ideología neoliberal opera como  la razón práctica  de los sectores populares pues esta le es inoculada desde los medios de comunicación, el sistema escolar, y en los modelos de comportamiento.

 Enfrentar el sistema neoliberal, la globalización capitalista y cada una de sus consecuencias, es la cuestión central de nuestra época y es cuestión de política. Pero no de cualquier política, sino de aquella que exige la organización de los trabajadores y del pueblo en partidos políticos propios, independientes del sistema, que asumen defender los intereses inmediatos de la mayoría con perspectiva de futuro, es decir, con la decisión de hacer cambios de fondo en la sociedad y resolver el problema del poder del Estado. En pocas palabras, partidos de izquierda consecuentes.

 Retomando las vivencias de nuestra historia tenemos presente que la Unidad Popular y los movimientos sociales de ese tiempo, conquistaron el Gobierno, lograron materializar importantes reivindicaciones populares pero no alcanzaron, no pudieron ni supieron, resolver el problema del poder, es decir, el problema clave de un movimiento que se propone cambios radicales y perdurables, y que solo se resuelve con la más amplia, concientizada y organizada presencia expresada en poder popular desde la base.

 Pero, el problema del poder sigue siendo una cuestión ineludible. Necesariamente llega el momento, si es que realmente se está interesado en los cambios de fondo, en que hay que plantearse un salto de calidad, que implica quién y para quién se dirige la sociedad. De otra manera se esta condenando el movimiento a un eterno retorno a arrastrar la roca hasta la cumbre para que vuelva a caer y comenzar de nuevo. Esto es inevitable mientras se permanezca en los marcos del sistema.

 No está dicho que la conquista de un nuevo poder produce necesariamente la superación de todos los males ni menos que el ejercicio de ese poder sea un asunto solo de la política en sentido estrecho o remitida solo al gobierno y al Estado.

 Por ello, es necesario unir todas las fuerzas consecuentes, sociales y políticas. Para que los movimientos sociales sean una fuerza más efectiva de cambio de la sociedad es imprescindible que se vinculen con todas aquellas fuerzas, sectores y grupos que se oponen al sistema neoliberal, en primer lugar con el movimiento político antisistema, con la izquierda. El enemigo es poderoso, y para enfrentarlo, el único y mejor camino es el acuerdo y la unidad.

 La urgencia de crear las condiciones para realizar esta convergencia es un imperativo en América Latina. La determinación de subordinar a nuestros países a los poderes imperiales se expresa de mil maneras. La persistencia de las amenazas contra Cuba, el despliegue del militarismo, en primer lugar en Colombia, los intentos de derrocar gobiernos que intentan políticas alternativas como en Venezuela, las contracciones impuestas por adelantado a gobiernos electos con propuestas alternativas al neoliberalismo como en Brasil y Ecuador, van enfilados a llevar a la práctica un proyecto de recolonización que se condensa en la imposición del ALCA.

 En esa perspectiva el gobierno de Ricardo Lagos ha dado un paso odioso: la firma del TLC con los EE.UU. que se ha convertido desde el día de su firma en un espolón contra todos los pueblos hermanos para imponer el ALCA. Ese tratado, presentado como un gran logro, es en realidad el marco, hecho a la medida del imperialismo, para imponer las garantías de sus inversiones en tratados inamovibles y asegurados por la amenaza del uso de la fuerza para sostener los privilegios otorgados a perpetuidad. Es la pretensión de eternizar la globalización neoliberal.

 Buena parte de los latinoamericanos nos aprestamos a conmemorar 200 años de independencia del colonialismo español. ¿Llegaremos a esa fecha con el no reconocimiento de las deudas a la autonomía, tierra, respeto a la cultura e identidad de nuestros pueblos originarios? ¿Llegaremos a esa fecha con la formalización del nuevo dominio imperial de los EE.UU.? A lo menos propongámonos llegar luchando contra la intervención, anexión y guerras imperialistas y recuperar el pensamiento y acción latinoamericanista de nuestros próceres en la lucha por la Independencia.

 La perspectiva de la integración latinoamericana debe ser un gran componente de la propuesta alternativa a la globalización neoliberal. Desde la fuerza de una renovada relación entre nuestros pueblos podemos hacer de la integración un camino de superación de la desigualdad que la globalización neoliberal agrava cada día. Nuestra convicción es que la posibilidad de conquistar victorias para las fuerzas populares depende hoy más que antes de su capacidad de insertar sus luchas nacionales en el movimiento mundial antiglobalización. Las fuerzas progresistas debemos avanzar en la construcción de la solidaridad más activa para la integración y la movilización coordinada en América Latina y el Caribe. Tenemos la obligación de unir y enlazar nuestras luchas para golpear concertadamente las políticas neoliberales militaristas y anexionistas que se nos trata de imponer.

 En uno de sus escritos tempranos, Marx y Engels estamparon la siguiente afirmación:

 Llamamos comunismo al movimiento real que supera el estado de cosas actual . Movimiento real que supera el estado de cosas actual, esa es, creemos la base de construcción del proyecto alternativo. Que debe ser una creación permanente, múltiple, inclusiva de todas las también múltiples contradicciones que exigen el cambio social: las que nacen de las diferencias sociales, de clase, de la alienación provocada por la explotación capitalista, la que tiene que ver con la acción depredadora inherente al sistema, la que surge del aplastamiento de la soberanía nacional por los poderes imperiales, las de los pueblos y etnias originales que siguen siendo agredidas, las contradicciones de género, las generacionales que plantean jóvenes que sienten que se niega su futuro, las de las fuerzas de la intelectualidad y la cultura que son forzadas a ordenar su creación en el posibilismo o la sumisión pura y si mple.

 Nos sentimos parte del proyecto de cambios que promueve el movimiento antiglobalización neoliberal tal y como somos: un partido político que aporta la lectura clasista de la sociedad en que vivimos, la determinación de lucha por la superación del capitalismo y que a la vez asume la necesidad de las luchas parciales que apuntan en la dirección del cambio radical de la sociedad.

 Somos parte de cientos de organizaciones sociales, contribuimos resueltamente a la formación de nuevas, apoyamos las luchas justas de todas, estemos o no presentes en ellas.

 En nuestro XXII Congreso -realizado en noviembre del 2002- decidimos volcar todos nuestros esfuerzos hacia los trabajadores y la plena recuperación de su organización clasista en las nuevas condiciones de explotación del trabajo. Uno de los argumentos privilegiados de la subordinación al neoliberalismo de sectores que antes sostuvieron posiciones de izquierda, consiste en declarar caduca la existencia del proletariado moderno, la clase de los trabajadores.

 La verdad es exactamente lo contrario. Nunca como hoy existen más y diversas formas de trabajo asalariado.

 En Chile se ha creado un numeroso ejército de trabajadores desregulados, equivalente al 66% de la fuerza laboral. Trabajadores por cuenta propia, con boletas a honorarios, en prestaciones de servicios para empresas que suministran personal a empresas, todos en calidad de eventuales o transitorios.

 Sindicalizar, organizar todos los sectores de trabajadores de empleo fijo, precario, cesantes, manuales e intelectuales y todas las nuevas modalidades de trabajo, nos lleva a la idea potenciadora de sindicalizar la sociedad, o universalizar la sindicalización.

 En la construcción de alternativa para enfrentar el capitalismo, es donde deben resolverse las diferencias y tensiones la relación entre lo político y lo social, y de allí nuestra convicción que el modo más potente es el de la creación, a nivel nacional como internacional, de un movimiento político social amplio y plural que acoja a todos los que honestamente quieran la superación de la crisis que atenaza a la humanidad.

 Juntos debemos proponernos perfilar un modo de organización económica, social, política, cultural, alternativo al neoliberalismo, con nuevos valores y concepciones, irradiándolo ampliamente en el pueblo.

  Ese debe ser el camino para la construcción de una nueva hegemonía que abra paso a la llegada del pueblo al gobierno y al poder como condición imprescindible para realizar las transformaciones sociales.

 Nuestro debate tiene la urgencia de los dramáticos tiempos que vivimos. La muerte de millones de seres humanos en el mundo por hambre, por enfermedades curables, por contaminación, por la guerra, es hoy, y para ellos no habrá un cómodo ni siquiera antagónico mañana. Es hoy cuando debemos contribuir con celeridad, a la confluencia de los movimientos sociales y de los partidos de izquierda que se alzan por la paz, la igualdad y la defensa del medioambiente. Y que se expresen codo a codo, con el cuerpo y alma en las calles. Esa confluencia, esa unidad debe ser el objetivo del Movimiento de Movimientos expresado en cada lugar con sus propias características y formas.

 El movimiento antiglobalización es hoy una realidad y para infinidad de gentes una gran esperanza. Puede convertirse en un sujeto político internacional y nacional capaz de representar.

 organizar e intervenir política y socialmente en la contradicción principal de nuestra época, neoliberalismo o democracia, capaz de construir una alternativa con un programa democrático avanzado.

 Es sobretodo a través de iniciativas de acción que se construirá la unidad. Y esas iniciativas son múltiples, pero hay una principal la lucha más intensa y decidida por la paz y contra las políticas imperialistas de los EE.UU. Por sobre antagonismos debemos actuar coordinadamente. Concertémonos, rebelémonos, para detener la guerra.

 

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Gladys Marín. Presidenta Partido Comunista de Chile Porto Alegre, Brasil, Enero 23 – 28 de enero de 2003.

 

 

 

TRABAJADORES


RESOLUCIONES DE  ENCUENTRO NACIONAL SINDICAL

LUIS  FIGUEROA MAZUELA.

 

Partido Comunista de Chile

31 de marzo y 1º de abril de 2012

 
 

En el año del centenario y nuestra primera conferencia nacional, valoramos el debate más aún en momentos en que las movilizaciones se han convertido en una constante en nuestra patria. En esta dirección aprobamos el informe en términos generales, realizando observaciones e incorporaciones.

 La primera resolución es el reconocimiento a la figura del compañero Luis Figueroa Mazuela último presidente de la Central Única de Trabajadores, por su aporte a la lucha del movimiento sindical de nuestro país y a la historia del Partido.

 Junto a lo anterior proponemos llamar este encuentro Luis Figueroa Mazuela.

 

Internacional

 El impacto de la Crisis Financiera Internacional en curso ha producido una agudización de las contradicciones de clase a nivel global, pero particularmente en los países Europeos y de Norteamérica. Esto ha impulsado a numerosas centrales sindicales a asumir posiciones de confrontación con los impactos del modelo en los/as trabajadores/as, y a enfrentarse a los gobiernos, que en muchos casos apoyaron.

 En la dirección de lo planteado en el párrafo anterior, se propone la realización de un foro sindical internacional, en el cual se expongan todas las posiciones a nivel de centrales y organizaciones internacionales, siendo el objetivo informar al conjunto del partido de la realidad de cada una de estas.

 Ratificamos la propuesta de vincular todas las organizaciones a la FSM, sin que esto signifique el quiebre de estas.

 Proponemos propiciar que la CUT se desafilie de la CSI, manteniendo una posición de independencia como ha sido histórico. Todo esto no debe significar en ningún caso provocar tensiones en las organizaciones, ya que lo central, es lo que planteara el documento al encuentro sobre mantener flexibilidad en las relaciones internacionales.

 Finalmente, se corrige en el párrafo sobre el 3º congreso de la CSI, debe decir que es el 2º congreso de la CSA.

 CUADRO POLITICO

 La contradicción principal es entre el capital vs el trabajo. Esta condición puede ser asumida por sectores no necesariamente de trabajadores, inclusive por sectores de la pequeña de burguesía.

 El año 2012 da inicio con una importante movilización de carácter territorial y regional, la cual ratifica a la movilización como una constante en este periodo. Identificamos en las movilizaciones de Aysén un proceso de aprendizaje del pueblo con respecto a movilizaciones anteriores, esto lo decimos principalmente por el notorio salto que dan las organizaciones ayseninas en la capacidad de articular las demandas incorporando distintas exigencias de variados sectores, superando lo que fue la movilización de Magallanes, la cual solo fue de carácter particular por una demanda.

  Lo sucedido hasta la fecha, ha sido fuertemente influenciado por las movilizaciones del 2011.  Este provocó fuertes impactos en el nuevo estado de ánimo del pueblo el cual vuelve a creer en la herramienta de la movilización como una expresión de los intereses del pueblo. Así también, esto repercutió en el crecimiento orgánico en la jota, la necesidad de organizarse del pueblo, etc.

 Destacamos el logro conseguido al unir a la oposición por el tema de la educación, todo esto fue forzado por las movilizaciones.

 Cada partido de la concertación vive una crisis importante, sus debates internos acerca de las causas de la derrota y las posibles salidas a sus crisis provocarán realineamientos de fuerzas importantes que no son ajenos a nuestros objetivos políticos. Estas crisis están en desarrollo y pugnan posiciones en su interior; puede pesar una autocrítica que reponga su programa original tras la salida de la dictadura; o que la concertación se recomponga bajo los mismos parámetros neoliberales; o que algunos sectores significativos de ella sean arrastrados por la derecha.

 Estamos frente a un cuadro político en disputa, donde el rol de los trabajadores será fundamental en la inclinación de la política hacia las grandes mayorías.

 Las demandas de Aysén sobrepasan sólo lo regional, son demandas de carácter país. No obstante lo anterior, reconocemos que existen demandas que no son aplicables para todo el país y que repercuten y/o toman mayor sentido en zonas extremas y sectores en particular.

 Existiendo una necesidad de descentralizar el país, entendido en el marco del cambio de la actual institucionalidad, la participación democrática es fundamental para este propósito. Debemos impulsar que las estructuras del partido deben caracterizar nuestra política nacional en su respectivo contexto.

 Los espacios amplios y multisectoriales y políticos, son parte de nuestra política. El fortalecimiento de la mesa social es un objetivo principal, manteniendo los criterios que plantea el documento al encuentro, de la amplitud no solo a más sectores sociales, sino que también a partidos y movimientos políticos.

 Para lograr la unidad del movimiento social, necesitamos generar condiciones para realizar un encuentro que permita la unidad. Junto a lo anterior y en este marco, debemos realizar encuentros de carácter temático previos.

 Respecto a los movimientos sociales se ratifica que estos deben tener una conducción política, de lo contrario estos corren el riesgo de ser solo expresiones coyunturales que obedecen a problemáticas reivindicativas.

 Los trabajadores de la pesca son una deuda pendiente en nuestro trabajo sindical.

 Compañeras y compañeros; Lo más importante, lo decisivo, lo que de verdad le dará proyección al debate que hagamos en este encuentro, será salir a vincularse con los procesos de movilización en curso, encabezar otros tantos y vincularlos para que los trabajadores, sus demandas y luchas sean determinante en el proceso de construcción de mayorías para desplazar a la derecha y abrirle paso a un gobierno de nuevo tipo, democrático y de justicia social.

 
 Los parlamentarios comunistas y la proyección de la convergencia.

  La elección de nuestros diputados es una victoria fundamental, que expresó el éxito de una política de convergencia que logró vincular movilización social, alianzas y acuerdos políticos, y que se cristalizó en el acuerdo parlamentario Juntos Podemos-Concertación.

 

Debemos seguir desarrollando este proceso de convergencias, impulsando acciones comunes y acuerdos, tanto en el terreno de la movilización social y el parlamento, como en los Municipios y los CORES. Hay que mantener los vínculos de la CUT con el parlamento en la perspectiva de influir en las políticas dentro del congreso.

 CUT

 Existe la convicción que la CUT es la única herramienta de clases que debemos fortalecer en toda su estructura.

 El encuentro ratifica la necesidad de disputar la conducción de la  CUT, ya que la actual conducción solo representa retraso para los trabajadores y su proyecto de emancipación. La central como está no nos sirve, necesitamos una CUT que esté al frente de las luchas, con una disposición de lucha. Necesitamos romper con la lógica al interior de la central.

 Debemos discutir la táctica de cómo vamos avanzar en disputar la conducción de la CUT, donde tengamos una marcada independencia de las posiciones de la conducción actual. Donde el centro del debate es la forma en cómo se ha estancado la central.

 La labor de los comunistas, es poner al movimiento social en unidad detrás de una plataforma de lucha que sea defender los intereses de los trabajadores.

 Plantear la disputa y disponernos a esto no necesariamente significa que vayamos a triunfar, sin embargo esto no podemos inhibirnos en avanzar en esta definición.

 Los caminos trazados en el documento deben ser particularizados y puestos en las prácticas para hacer efectivo nuestro objetivo.

 PARTIDO

 Necesitamos un partido con una visión común sobre las potencialidades que el movimiento sindical y los trabajadores representan para el impulso de nuestra política. Un partido con una estrategia común para fortalecer el movimiento de los trabajadores y hacerlo jugar su papel. Un partido que en su discusión permanente se plantee estudiar las distintas realidades de los trabajadores, que identifique focos principales y destines esfuerzos orgánicos dirigidos. La experiencia pasada dice que no basta con que la CONASIN o estos mismos encuentros hagan diseños al respecto, sino que se requiere que estos diseños los formule el conjunto del partido. Debemos avanzar en una relación más estrecha entre nuestro partido, a través de sus regionales y comunales, con el movimiento social y de trabajadores. Requerimos que el Partido asuma su rol histórico como el Partido de los Trabajadores, es por ello, que en el marco de los 100 años del nacimiento de nuestro partido, se propone realizar una campaña de reclutamiento dirigido desde la CONASIN, en donde los dirigentes sindicales jueguen un papel principal.

 Requerimos además, de forma urgente, catastrar la realidad sindical de los territorios donde se desenvuelven las direcciones locales y centralizar el conocimiento cabal de nuestra influencia en las organizaciones de masas.

 Los militantes se deben convertir en activistas en cada espacio donde se desenvuelven políticamente. Hay que retomar la lógica del activismo sindical: recorrer sindicatos, visitar las empresas y bajar a las bases. Esto lo agradecen los trabajadores y legitiman a la central y a nuestros dirigentes sindicales.

 El partido en su conjunto debe conocer la política sindical y a su vez los dirigentes sindicales deben conocer más al partido. Esto requiere reevaluar el rol que está cumpliendo la CONASIN y su mecanismo de funcionamiento. La dirección del partido debe tener una estrecha relación con los dirigentes sindicales, así como también, recalcar la necesidad de la militancia regular de nuestros dirigentes sindicales.

 Debemos avanzar en generar convergencia con los sectores de izquierda dentro de los sindicatos. La disputa de las conciencias en este espacio es relevante, así como también, la creación de células en cada uno de los lugares de trabajo en donde un comunista se encuentre para lograr una incidencia mucho más efectiva.

 Aún existe una ambigüedad en el Partido sobre lo que se espera de la Jota en lo laboral. Cualquier posibilidad de desarrollo del tema sindical en la juventud, requiere de un trabajo coordinado y cohesionado con el Partido. Es importante resolver este tema con urgencia, ya que la vinculación de la juventud trabajadora en el movimiento sindical es tarea prioritaria para el futuro del sindicalismo. Es cierto que requerimos potenciar políticas juveniles para la sindicalización juvenil desde los sindicatos o los Dejucut, pero también es cierto, que la juventud trabajadora actúe desde una perspectiva del sindicalismo de clase.

 Para que la jota pueda resolver su incidencia en el mundo sindical, deben tener también capacidad de resolución. Esto debe ser fomentado por el Partido a través de la inserción efectiva de la jota en los equipos comunistas de los distintos frentes. También es necesario generar espacios, desde la jota y desde los estudiantes de postgrados, hacia los colegios profesionales.

Debemos vincular la territorialización de la CUT con el desarrollo del partido. El partido debe adoptar las definiciones de la territorialidad de la CUT. Sin embargo también, el Partido debe apoyar y orientar el trabajo de los compañeros que están insertos en organizaciones sindicales no afiliadas a la CUT, a través de la inserción de militantes en dichos sectores. Debemos asumir una política de preparación en oficios para la minería, la construcción y la agricultura, ya que por ejemplo en los próximos años se abrirán enormes plazas laborales en la minería del litio y el oro.

 Tener escuelas de cuadros con carácter de clase y no técnicamente. Formación de un cuadro integral para la disputa del sindicalismo de clase.

 Por último, no es sano exponer como debate público los problemas de cuadro, ya que esto complejiza la discusión y no resolvemos estos conflictos. Sin embargo, esto no quiere decir que en el debate celular no sean abordados.

  Los conflictos internos entre las discusiones y las opiniones que trascienden al partido deben necesariamente ser zanjadas buscando mecanismos que enfrenten las partes en conflictos dando soluciones y una señal de lo monolítico de nuestra estructura.

 Se propone que nuestros cuadros sindicales dentro de la dirección de la CUT, preparen una posición con respecto al convenio 87 de la OIT partiendo por el hecho de emplazar al presidente de la CUT para llevar este tema a ese órgano internacional.

 La relación del partido y el movimiento social debe desarrollarse de manera dialéctica. El aprendizaje debe ser mutuo, siempre manteniendo que no son lo mismo por sus objetivos y sus composiciones.

 Tenemos el desafío de volver organizar a los pensionados.

 Los mecanismos de evaluación están claramente definidos por las estructuras partidarias.

  COMUNICACIONES

  Se necesita imperiosamente que el Siglo sea el medio de propaganda del Partido por lo que se hace necesario mantener un vínculo más permanente con respecto a lo que se publica en él.

 Se ratifica lo expresado en el documento, sobre el uso de las nuevas formas de comunicaciones que se dan a través de las “redes sociales”.

 UNIDAD DE ACCIÓN

  Existe la necesidad de esclarecer las posiciones de los comunistas al interior de la CUT, lo resuelto en este encuentro es lo que llevaremos a la práctica tanto para todos/as los/as trabajadores/as como para la central.

 La discusión es la herramienta de intercambio que tenemos los comunistas, existiendo está de la forma más amplia, lo resuelto debe ser aplicada por el conjunto de los militantes.

 Nuestras insuficiencias no pueden ser tapadas con el actuar de la presidencia de la CUT. Superar el conservadurismo de los sectores más atrasados en la CUT, lo realizaremos con un actuar unido y sin vacilaciones.

 La entrega de los pliegos de peticiones a carabineros, están en el marco de las relaciones que tienen que tener los trabajadores, además hacer la entrega del pliego a las organizaciones sociales e instituciones que existan en el territorio, con el fin de involucrar al movimiento social en este proceso.

 Debemos poner atención a los Colegios Profesionales, la CUT previendo un cambio importante en la composición de clases, se abrió a afiliar Asociaciones Gremiales y Colegios Profesionales. De hecho en la mesa del sector público participa el Colegio de Enfermera.

 Debemos propiciar los pliegos de las provincias, no solo a nivel nacional. Estos deben recoger los temas más cercanos al país.

 CUT-CPC.

 Creemos que este punto no es el principal en la política de los comunistas, ponerlo en el centro del debate, solo nos llevaría a desconcentrar los esfuerzos prioritarios de nuestra política, que están enfocados en posicionar a los/as trabajadores/as en las luchas del movimiento social. Esta declaración voluntades no es la plataforma de la CUT ni pretende serlo.

 Reconocemos en el intercambio con el gran empresariado una situación compleja pero necesaria. Lo erróneo sería reconocer su lenguaje como nuestro en torno a los conflictos sociales. Nuestro lenguaje es la movilización, la huelga y la negociación todas en una relación dialéctica.

En este marco, hacemos una valoración crítica de la suscripción de voluntades CUT-CPC, ya que reconocemos temas de avance para los trabajadores, pero a la vez incorpora cuñas ideológicas que impiden el avance de los/as trabajadores/as.

 Sin contradecir lo antes dicho, mantendremos una posición absolutamente crítica al momento en que se firma esta declaración, ya que no responde a la actitud que debe tener la organización de los trabajadores que pretende estar al frente del movimiento social.

 Finalmente, somos categóricos en decir que nada avanzará si no está acompañado de la movilización, está es la herramienta de lucha que tienen los trabajadores/as. Para esto, el documento tiene que ser conocido por el conjunto del movimiento sindical y el partido. Debemos instalar los puntos que nos interesan en los poderes del estado, en particular en el gobierno y el parlamento.
 

Domingo 1º de abril de 2012

EN DONDE SE CUENTA COMO EL ANTICOMUNISMO LE ESCAMOTEÓ A LA JOTA OTRAS ELECCIONES DE LA FECH

Octubre de 1948: elecciones de la FECH en medio de una encarnizada represión anticomunista desatada por el Presidente González Videla, quién logra el respaldo del Parlamento para la aprobación de la Ley de Defensa de la Democracia, bautizada por el pueblo como Ley Maldita, mediante la cual se proscribió al Partido Comunista, se borró de los Registros a 20.000 electores, y se exoneró de la administración pública a miles de empleados. Además, el gobierno instaló un campo de concentración en Pisagua, al cual fueron confinados unos tres mil dirigentes políticos, sociales y sindicales.

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