EN DONDE SE CUENTA COMO EL ANTICOMUNISMO LE ESCAMOTEÓ A LA JOTA OTRAS ELECCIONES DE LA FECH

Octubre de 1948: elecciones de la FECH en medio de una encarnizada represión anticomunista desatada por el Presidente González Videla, quién logra el respaldo del Parlamento para la aprobación de la Ley de Defensa de la Democracia, bautizada por el pueblo como Ley Maldita, mediante la cual se proscribió al Partido Comunista, se borró de los Registros a 20.000 electores, y se exoneró de la administración pública a miles de empleados. Además, el gobierno instaló un campo de concentración en Pisagua, al cual fueron confinados unos tres mil dirigentes políticos, sociales y sindicales.

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POLITICA

CONCLUSIONES DE LAS ELECCIONES DE LA FECH

 

 

Francisco Herreros


Los medios de prensa del sistema, que titularon con la derrota de Camila Vallejo, y los votos de la derecha gremialista que permitieron ese resultado, revelan que para ellos lo importante no era el resultado de las elecciones en la FECh, sino neutralizar a Camila Vallejo y al Partido Comunista. Pero una vez más se equivocan. Camila Vallejo no fue derrotada. Sola, su lista tuvo un desempeñó excepcional, que disputó voto a voto en la recta final, y que solo volcó la votación de la derecha; además de que elevó el rendimiento promedio de su partido y la participación electoral, y obtuvo dos de los cinco cargos de la mesa directiva. En la votación individual, Camila Vallejo, con 1.868 votos, derrotó ampliamente a Gabriel Boric, con 1.318.

 



Desde la vicepresidencia de la FECh, Camila Vallejo seguirá participando en la conducción del movimiento estudiantil. El hecho de que para vencerla fuera necesario el concurso de la santa alianza entre la izquierda irresponsable, la izquierda oportunista y la derecha cavernaria, muestra por contraste la potencia de su liderazgo. Y si hubo una derrota, esa fue la unidad de la izquierda, y por tanto, la del movimiento estudiantil.

Para que se entienda bien, Camila Vallejo se presentó a la Presidencia de la FECh, y no lo consiguió. Desde ese punto de vista, es un revés, pero no una derrota. Ya esta dicho que en la votación individual superó por más de 500 votos a quién resultó presidente, sólo en virtud del sistema electoral de la FECH, que le asigna la presidencia al candidato más votado, de la lista más votada. Además, Camila Vallejo fue la única candidata que sacó más votos que el conjunto de su lista, lo que por cierto Boric no puede decir.

Además, si se considera que la la lista F, de Boric, obtuvo 1.950 votos, contra 1.716 de la lista J, de Camila Vallejo, se desprende que, sumando la diferencia que le sacó a Boric, con la diferencia entre ambas listas, Camila Vallejo, sola, obtuvo 784 votos transversales, con lo que hubiera derrotado, y doblado, a todos los otros candidatos, con excepción de Boric. A la inversa, los 632 votos de diferencia entre la votación de Boric y la de su lista, indica la magnitud del trasvase de votos de la derecha hacia la lista F.  

Pero se puede apostar sobre seguro que los medios de comunicación del sistema machacarán sobre los desprevenidos chilenos, la noción de la derrota de Camila Vallejo.

Camila Vallejo pertenece a una formación política que el próximo año cumplirá su primer centenario, y por tanto sabe que para lo único que sirven los reveses, es para sacar lecciones y seguir perseverando. Los estudiantes de la Universidad de Chile pueden tener la seguridad que desde su nuevo cargo, Camila Vallejo seguirá entregando lo mejor de sí y colaborando leal e incansablemente en la proyección del movimiento estudiantil que sacudió hasta sus cimientos las complacientes certezas del modelo neoliberal.

Los chilenos y los estudiantes pueden tener la certeza que el partido al que pertenece Camila, se presentará el próximo año a las elecciones de la FECh, y todos los que sean necesarios, en todas las federaciones, hasta lograr los objetivos democratizadores que se trazó el movimiento estudiantil.

 Y eso no lo pueden decir muchos de los que participaron alegremente en esta "tococa", de todos contra Camila.

Cuando toda la "izquierda" se une, o más bien se dispersa, para bloquear a uno de los rostros visibles del movimiento de masas más exitoso de la transición, quiere decir, en primer término, que la gran derrota de la jornada fue la de la unidad, y por consiguiente, la del movimiento estudiantil; y luego, que la izquierda sicofante es incapaz de extraer lecciones de sus numerosos fracasos.  

En medio del tráfago electoral, el siguiente mensaje de twitter puso una nota de sensatez: "idiotas, no se dan cuenta de que farrearse a la Camila es lo mismo que haberse farreado a Bielsa".

Pero todo se paga en esta vida. Ahora, la izquierda irresponsable, aquella que escribe con k; que confunde hacer política con proferir discursos; que cree que los cambios se logran con sólo en influjo de la voluntad, y que no tiene pudor de ganar con los votos de la derecha, queda con la conducción del movimiento estudiantil. Tiene la oportunidad de demostrar que lo suyo es más que la suma de apetitos personales y vanidades intelectuales. El problema es que la conducción saliente le dejó la vara muy alta. Pero no por ello dejará de tener ocasión de aprender que con unidad, se puede avanzar aún en las peores condiciones y circunstancias.

Las primeras declaraciones de Boric permiten alguna expectativa:

"Llamo a mis compañeros a trabajar unidos para el 2012. Sabemos que los adversarios hoy día no están dentro de la universidad, más allá de las diferencias. Los adversarios están en el gobierno y parlamento. Pese a que tengamos diferentes visiones, creo que es viable trabajar en conjunto mientras tengamos divergencias programáticas".

Un apunte al pasar sobre la izquierda oportunista, aquella que detentaba la presidencia de la FECh hasta sólo dos años: el precio de darse el gustito de contribuir al objetivo de obstruirle el paso a Camila Vallejo, fue no sólo perder la Secretaría General, que hubiera conservado de haber mantenido la unidad, sino hundirse en la irrelevancia del quinto lugar, sólo unos votos por encima de la lista de la derecha.

Y una conclusión final de enorme relevancia: si en la elección en la principal universidad, de la próxima generación que tomará el relevo de los destinos del país, la configuración binominal aparece borrada del mapa electoral, hay fundadas razones para  el optimismo.

 

EDUCACION

Ricos y Pobres

Manuel Riesco

 

Escuchar al Presidente y su grupo esgrimir la  la justicia social para rechazar recursos a las universidades públicas, recuerda viejas caricaturas. ¡Los ricos no pueden tener educación gratis! exclaman escandalizados y acto seguido incluyen en esa categoría ¡al sesenta por ciento de la población! Deben sentirse necesitados de compañía.

La verdad es que los famosos quintiles de las encuestas de hogares sólo miden la distribución del ingreso entre los sectores medios y más pobres. Los ricos no se dignan siquiera contestar estos cuestionarios ¡y se llevan un tercio del total!

En muchos países, incluyendo todos los más desarrollados y también los emergentes más dinámicos, la diferencia entre los sectores medios y más pobres es mucho menor que en Chile o América Latina. La economía funciona más parejo en esas sociedades más igualitarias y todos todos viven allí mucho mejor.

Sin embargo, para efectos de justicia distributiva no se trata de discriminar entre el veinte por ciento más rico y el resto. Ni siquiera entre el diez por ciento más rico y el resto. Como dicen los “Indignados” que ocupan Wall Street por estos días, las diferencias verdaderamente escandalosas son entre el uno por ciento que se lleva a lo menos un tercio del ingreso y el 99 por ciento restante. Visto de esa manera, todo el gasto público social es progresivo, incluso el que llega al quintil de mayores ingresos. Redistribuye del uno por ciento verdaderamente rico hacia todo el resto.

El New York Times del 22 de agosto del 2009 publicó el estudio de distribución del ingreso ahora clásico de Thomas Picketty y Emmanuel Saez. Basado en datos del servicio de impuestos internos estadounidense, conocido por su sigla IRS, demostró que en ese país el uno por ciento más rico había llegado a apropiarse ¡una cuarta parte del ingreso total! Más aún, el uno por ciento de ese uno por ciento, es decir 1/10.000avo de la población, en determinadas ocasiones se ha quedado con el seis por ciento del ingreso total.


   
El estudio referido mostró asimismo que dicha proporción ha resultado extraordinariamente fluctuante en el tiempo. A diferencia de la distribución entre los quintiles o deciles de ingreso, la que tiende a ser muy estable. Sólo en la víspera de grandes crisis como las de 1929 y 2007, los ultra ricos se apropiaron estas proporciones grotescas del ingreso total. Durante la mayor parte del tiempo, en cambio, su porción de la torta fue mucho más prudente, del orden del 10 por ciento para el uno por ciento más rico.

En Chile no existen estadísticas de este tipo y sería muy bueno que el propio Servicio de Impuestos Internos los elaborase, tal vez a pedido de algún parlamentario. Sin embargo, difícilmente estas proporciones resultarán más igualitarias que en los EE.UU. Muy por el contrario, de seguro son mucho peores. Si allá las injusticias claman al cielo, acá insultan al mismo Dios ¡La Iglesia ha dicho que son escandalosas!

Existen en cambio algunas estadísticas simples, sólidas y contundentes, que permiten confirmarlo, las que se muestran en el cuadro adjunto. La primera de ellas es la propia CASEN, encuesta que el 2009 registra un ingreso monetario autónomo total de 41,4 billones de pesos anuales para un universo de 16,6 millones de personas agrupados en poco menos de 4,7 millones de familias. Se agregan subsidios monetarios del Estado por poco más de un billón de pesos anuales.

Equivale a un ingreso promedio de 754.295 pesos mensuales por familia, incluyendo un subsidio de 18.792 pesos mensuales. Claro, el quintil V se lleva 23,2 billones de pesos al año, el 54 por ciento del total y su ingreso promedio es de poco más de dos millones de pesos mensuales. El quintil I, en cambio, debe sobrevivir con 172.444 pesos mensuales por familia, de los cuales 41.504 son subsidios monetarios del Estado.

Hilando un poco más fino, resulta una distribución parecida al conjunto de América Latina: el 10 por ciento de mayores ingresos se lleva poco más del 40 por ciento del total, mientras el 40 por ciento más pobre se lleva poco más del 10 por ciento, mientras el 50 por ciento que está entre esos extremos se lleva poco menos de la mitad que le corresponde del oingreso de las familias. En los países con mejor distribución del ingreso, el diez por ciento superior se lleva menos del treinta por ciento y el 40 por ciento más pobre sube a más del veinte por ciento, mientras el 50 por ciento que está entre ellos se lleva en todas partes más o menos la mitad del ingreso, como corresponde.

El problema es que esas mediciones del ingreso de las familias dejan fuera al uno por ciento verdaderamente rico. Como se ha mencionado, éste se ha llegado a apropiar un cuarto del total ¡En los EE.UU.! En Chile se queda a lo menos con un tercio del ingreso, como se puede comprobar fácilmente a partir de los datos anteriores.
El Producto Interno Bruto (PIB) del 2009 alcanzó a 91,6 billones de pesos y el gasto total del Estado fue ese año de 22,4 billones de pesos. Si se descuentan adicionalmente los 41,4 billones de pesos que reciben las familias según la CASEN, ello deja un remanente de nada menos que 27,8 billones de pesos, que equivale a un 30,4 por ciento del PIB. ¿Quién se queda con esa parte de la torta? ¡Adivine!

Los números gruesos son clarísimos: los ingresos de las familias representan solo un 45 por ciento del PIB y los del Estado un 25 por ciento adicional, lo que deja un remanente anual de 30 por ciento del PIB, que se embolsan las grandes fortunas propietarias del capital.

Eso es lo mínimo, puesto que la encuesta de hogares puede registrar dos veces el mismo ingreso, por ejemplo, en el caso de una familia del quintil de mayores ingresos que contrate el servicio doméstico de una o dos personas del quintil de ingresos más bajos. Ese tipo de duplicaciones, en cambio, son eliminadas cuidadosamente en el cálculo del PIB.

El PIB no es el precio de todos los bienes y servicios producidos, como usualmente se piensa, sino el valor nuevo agregado cada año. Se calcula como la suma del valor agregado por todas las empresas y negocios existentes en el país, más las exportaciones y menos las importaciones. Como diría Adam Smith, es el valor nuevo creado cada año por el trabajo de los chilenos y chilenas, más las rentas netas transferidas desde el extranjero que en el caso de Chile son cuantiosas.

Como bien sabe cualquiera que calcule el IVA a fin de mes, el valor agregado es la suma de las facturas de venta menos las facturas de compras de bienes y servicios requeridas para dichas ventas – ciertamente no se pueden descontar los salarios que pagan la fuerza de trabajo que agrega dicho valor. Es decir, el PIB es valor agregado neto, del cual ya se ha descontado todo lo invertido en materias primas, maquinarias, combustibles, electricidad y todo lo necesario para el giro de los negocios.

Una vez creado, el PIB se distribuye en salarios de los trabajadores, ganancias de los capitalistas y rentas de los propietarios de los recursos naturales, como diría nuevamente Adam Smith. Los salarios en Chile se llevan una tajada muy pequeña, apenas un cuarto de la torta. El 2009 la masa de salarios de los cotizantes en los sistemas previsionales sumó 22,9 billones de pesos, escasamente el 25 por ciento del PIB. En realidad los salarios son algo mayores, puesto que como se sabe las remuneraciones altas cotizan solo por el primer millón de pesos (60 UF en ese año), por lo cual la estadística de salarios promedios de las AFP los subestima un poco. Sea como sea, los salarios constituyen de lejos la principal fuente de ingresos de las familias.

En Chile todos los afiliados a las AFP, que son ocho millones y medio de personas identificadas con nombre, apellido y RUT, entran y salen constantemente de trabajos asalariados de muy corta duración. De ese modo, sólo un 11 por ciento cotiza todos los meses, mientras que dos tercios cotizan en promedio un mes de cada dos. El resto del tiempo trabajan por cuenta propia mientras encuentran otro empleo asalariado, con intervalos de desocupación y en el caso de las mujeres de retorno transitorio a las tareas domésticas. Eso explica en parte el que poco menos de la mitad de los ingresos monetarios autónomos de las familias no provienen de salarios. Si se restan la masa de salarios del total de ingresos de las familias registrados por la encuesta CASEN del 2009, estos otros ingresos monetarios autónomos suman 18,4 billones de pesos, casi un quinto del PIB.

Parte significativa de esos ingresos no salariales corresponden también a diversas rentas que perciben familias del decil más acomodado. Asimismo, como se ha mencionado, la suma total de ingresos de las familias medidas por la CASEN puede sobreestimarlos porque registra algunos duplicados. Una estimación más fina de los otros ingresos monetarios se puede hacer comparando lo que la CASEN registra como ingresos de salarios con la masa de éstos medidas por las AFP. Eso quedará para otra ocasión.

Aún suponiendo que la CASEN estimase bien los ingresos totales de las familias, ello significaría que 16,6 millones de chilenas y chilenos hacen malabares para llegar a fin de mes con un 45 por ciento del PIB. Si el 40 por ciento de ellos no fuese tan pobre y el 50 por ciento del medio no anduviera tan apretado, la distribución de ingresos entre las familias mejoraría sustancialmente sin reducir el ingreso del 10 por ciento superior.

El Estado gasta otro 25 del PIB, como se ha dicho. Aunque parte importante del gasto público se invierte en obras que benefician principalmente a los grandes negocios, la mayor parte, de lejos, se gasta en servicios y subsidios que benefician de una u otra manera a todas las familias. Por eso los verdaderos ricos reclaman contra el gasto público en general y hacen gárgaras denunciando que es “inequitativo.”

Mientras tanto, calladitos, ese uno por ciento de mayores ingresos se lleva para la casa a lo menos el 30 por ciento del PIB. Probablemente más, por la sobrestimación de ingresos las familias que hace la CASEN.

Parte significativa lo vuelven a invertir en negocios, desde luego, pero con la exclusiva finalidad de aumentar sus ganancias todavía más. Buena parte lo gastan en lujos que simplemente no aparecen en la canasta del resto de las familias que responden la encuesta CASEN. Para comprobarlo basta ver la propaganda comercial, que en su buena parte se destina a productos que ciertamente no son de consumo masivo, ni mucho menos.

Al interior de este cogollo no todos son iguales, desde luego. Al igual que en los EE.UU. donde el uno por ciento del uno por ciento más rico ha llegado a apropiarse de un 6 por ciento del ingreso total. En Chile esa cifra debe ser el doble a lo muy menos. Solamente las grandes mineras privadas que están en la cúspide de la pirámide se embolsaron el 2009 ganancias por 7,3 billones de pesos según sus propios balances, que equivalen a un 8 por ciento de PIB de ese año.

En otros países también existe un cogillito de ricos muy ricos, como se ha mostrado en el caso de los EE.UU. Sin embargo, allí éstos son por lo general grandes capitalistas de verdad. Es decir, empresarios que no pocas veces partiendo de cero, hacen inmensas fortunas creando firmas cuyas enormes ganancias provienen casi exclusivamente del trabajo de sus decenas y a veces cientos de miles de trabajadores altamente calificados, que constantemente se adelantan a su competencia en una carrera sin pausa por ofrecer productos y servicios cada vez mejores y más baratos a millones de consumidores. El mejor ejemplo de ello es el recientemente fallecido Steve Jobs, un autentico y genial empresario capitalista que deja una fortuna de varios miles de millones de dólares. Son países de gran movilidad social, donde cualquiera puede alcanzar esas alturas y no por ello se consideran parte de una casta diferente al resto. Jobs, por ejemplo, era hijo de un inmigrante Sirio que lo entregó en adopción a un modesto maquinista.

No es el caso de Chile. El cogollito local es claramente identificable por su aspecto, su forma de expresarse, como se viste, los barrios donde vive y los lugares donde descansa, los colegios y universidades donde se educa y así sucesivamente. No son más de 170 mil personas, menos de 60 mil familias, el uno por ciento de la población, número que coincide casi exactamente con los habitantes de las tres comunas de más altos ingresos de Santiago, donde viven casi todos ellos. Allí se gasta parte significativa del 30 por ciento del PIB y se nota. Son un mundo aparte.

En su núcleo, en el cogollito del cogollito, por así decirlo, se identifican asimismo por sus apellidos. Abundan aquellos que provienen de las familias de campesinos pobres, muchos de ellos castellanos y vascos, que se asentaron como colonos que establecieron modestos señoríos agrarios desde el siglo XVI en este flaco y yermo margen de los antiguos imperios americanos. Como describe el historiador Jocelyn-Holt, a falta de las inmensas fortunas y miles de vasallos de sus coterráneos que conquistaron más al norte, éstos tuvieron la habilidad secular de no pelearse demasiado unos con otros y cooptar sucesivamente en su seno, generalmente mediante matrimonios de conveniencia, a los recién llegados que lograban hacer fortuna en el comercio, las finanzas y más tarde la industria. Su trayectoria es muy parecida a los Boers sudafricanos y la sociedad chilena de hoy no se diferencia demasiado de la que aquellos crearon con el infame Apartheid. Es igual de “freak,” como dicen los jóvenes.

Para rematarla, éstos ni siquiera son verdaderos capitalistas, sino principalmente rentistas. Sus empresas no siguen el ejemplo de Apple sino de Exxon, BHP o Anglo American. Es decir, no obtienen sus ganancias principalmente de la producción de bienes y servicios competitivos mediante una fuerza de trabajo altamente calificada. Acá la cosa es mucho más sencilla. Simplemente cobran la renta de los recursos naturales que pertenecen a la nación y de los cuales se han apropiado sin pago alguno.

La mitad de las inversiones de las últimas cuatro décadas registradas por el Comité de Inversiones Extranjeras ha ido a parar a dos sectores, minería y energía, que en conjunto ocupan menos del uno por ciento de la fuerza de trabajo. Tres cuartos de los grandes proyectos de inversión de los próximos cinco años registrados por la Corporación de Bienes de Capital van a parar a esos mismos dos sectores. Mientras tanto, el ocho por ciento de la fuerza de trabajo se mantienen cesante en promedio y hay más gente trabajando en el comercio que en la producción de bienes y menos de un diez por ciento en la manufactura. Es decir, nos dedicamos a exportar piedras, troncos y pescados mientras los chilenos y chilenas nos vendemos mutuamente las cosas que importamos o nos cortamos el pelo unos a otros.

Como si fuera poco, se apropian además de las rentas monopólicas que generan las dos o tres grandes firmas que concentran todos los mercados del país, desde los bancos a las farmacias. Evidentemente es algo anacrónico y tiene que terminar tarde o temprano para que Chile sea de verdad un país desarrollado. Durante el siglo veinte en los hechos se había terminado, tras cinco décadas de desarrollismo estatal que desarrolló la economía y transformó la sociedad al tiempo que la democratizaba y mejoraba extraordinariamente la distribución del ingreso. En el curso de esas décadas los trabajadores asalariados duplicaron su participación en el PIB.

Lamentablemente, recuperaron sus privilegios por mano ajena, como dijo el Presidente Allende y volvieron a imponerse con revancha sobre el conjunto de las familias chilenas. Eso está llegando ahora a su fin a medida que avanza la Primavera de Chile. Ojalá  que seamos capaces de terminarlo como lo lograron los Sudafricanos, reconociendo que no sobra nadie pero asimismo que todos tenemos los mismos derechos sobre las riquezas con que la naturaleza bendijo esta tierra.


COBRE

EL NEGOCIADO MÁS ASQUEROSO DE LA HISTORIA DE CHILE

Julian Alcayaga

Codelco anuncia el mayor saqueo de su historia. La Disputada, hoy Anglo Amaerican Sur o Mina Los Bronces, fue comprada por Enami en 1971 a una minera francesa. En 1979 fue vendida a Exxon en 90 millones de dólares. La Exxon explotó esta mina durante 24 años y siempre declaró pérdidas y por ello nunca pagó un solo peso de impuesto al Estado chileno. Sin embargo esta empresa que solo tenía pérdidas, el año 2003 fue vendida a Anglo American en 1.300 millones de dólares, pero además recibió 700 millones de dólares de parte del Fisco chileno, por pérdidas tributarias acumuladas, Por lo tanto, el costo real de compra para Anglo American fue de solo 600 millones de dólares.

En ese tiempo, Codelco a través de Enami pudo haber hecho efectiva la opción de compra del 49% de La Disputada por 650 millones de dólares, pero el Presidente Lagos optó por no hacerlo. Hoy nos enteramos con estupor que Codelco está dispuesto a pagar cerca de 7 mil millones de dólares por el 49% del capital de esa empresa, y para poder efectuar dicha compra recibirá un préstamo de la japonesa Mitsui por 6.750 millones de dólares, préstamo absolutamente injustificado además, cuando sabemos que Chile dispone de 3 a 4 veces esa suma invertidos a pérdida en EEUU. Esto es un verdadero saqueo, puesto que comprar el 49% del capital de esta empresa no tiene absolutamente ningún sentido económico para Codelco, menos aún financiero, puesto que con el 49% del capital no se puede tener ninguna ingerencia en la administración de ese yacimiento, como es el caso desde hace 15 años en El Abra, donde Codelco también cuenta con el 49% del capital y pesa menos que un paquete de cabritas en la administración de dicha empresa. Comprar el 49% de Anglo American Sur, es el mayor saqueo en toda la historia de Codelco, más aún es el mayor saqueo de las arcas del Estado.

  Es imposible encontrar una razón medianamente coherente a esta compra. Quizás la explicación venga del siguiente hecho. Tanto el Presidente Ejecutivo de Codelco, Sr. Diego Hernández , como el Vicepresidente de Estrategia y Finanzas Sr. Thomas Keller, principales artífices de este negocio, son ex empleados de Anglo American, y quizás solo están momentáneamente en comisión de servicios en Codelco, para traspasarles 7 mil millones de dólares a Anglo American, sin absolutamente ningún beneficio para Codelco y el país. Sobretodo cuando nada se ha dicho respecto a cuantos años de explotación le quedan a esta mina. Como será de sucio este negociado, que la vergüenza se les notaba en el rostro a los Ministros de Hacienda y de Minería, al tratar de explicar esta inexplicable compra.

  Este saqueo es aún más vergonzoso cuando sabemos que Pinochet dejó vigente en la Constitución de 1980, la Reforma Constitucional de la Nacionalización de la Gran Minería que por la unanimidad del Congreso Nacional se aprobó el 11 de julio de 1971, nacionalización que dice: “En consecuencia, una vez que la reforma entre en vigencia, quedará ipso jure nacionalizada esta riqueza minera básica del país y se podrá tomar posesión material inmediata de los establecimientos respectivos”. Anglo American Sur es una empresa de la gran minería, por lo tanto está nacionalizada ipso jure, y solo falta que cualquier Presidente de la República que tenga el coraje y la inteligencia que corresponde a un Presidente de Chile, lo haga mediante un simple decreto supremo.

  Por ello que este saqueo es más vergonzoso, puesto que en virtud de lo que establece la Constitución, no se debe pagar ninguna indemnización por la nacionalización de los yacimientos mineros, y solo se debe pagar por las instalaciones o activos de la empresa, que en ningún caso sobrepasan los mil millones de dólares. Que la Constitución permite nacionalizar este yacimiento, es la prueba más fehaciente que pagar 7 mil millones de dólares por el 49% de Anglo American Sur, y más encima endeudarse para ello, es el más colosal saqueo de Codelco y de las arcas del Fisco, que jamás nadie había imaginado. Este nauseabundo negociado solo puede explicarse porque los ejecutivos de Codelco que le hacen este regalo de 7 mil millones de dólares a Anglo American, los Srs. Diego Hernández y Thomas Séller, han sido por muchos años, muy altos ejecutivos de Anglo American. ¿Pero que gana el Presidente Piñera con este negociado?

Julián Alcayaga O.

Economista

www.defensadelcobre.cl

 

EDUCACION

 PROPUESTA DE  MESAS DE TRABAJO


 

Mesa 1 (12 de septiembre al 16 de septiembre)
Beneficios Estudiantiles y Financiamiento Institucional

• Temáticas:

a) Becas Educación Superior.
b) Sistema de Créditos Educación Superior.
c) Aranceles de referencia
d) Proyecto de ley en trámite sobre reprogramación de deudores del Fondo Solidario y de rebaja de la tasa del Crédito con Aval del Estado.
e) Aportes Universidades del Consejo de Rectores y fortalecimiento de las Universidades del Estado.

Mesa 2   (19 de septiembre al 23 de septiembre)
Fortalecimiento de la Educación Pública Escolar y Técnico Profesional; Transparencia y Regulación de la Calidad


• Temáticas:

a) Fortalecimiento de la Educación Pública (Desmunicipalización de la Educación Básica y Secundaria)
b) Fortalecimiento de la Formación Técnica Profesional: calidad, pertinencia y articulación (tanto en el ámbito escolar como superior)
c) Organización y participación estudiantil secundaria y universitaria.
d) Superintendencia Educación Superior y prohibición al lucro en Universidades.
e) Regulación de la calidad en la Educación Escolar y Superior.

Mesa 3 (26 de septiembre al 30 de septiembre)
Reforma Constitucional, Interculturalidad, Carrera Docente y Temas en Debate.

• Temáticas:

a) Reforma constitucional derechos en educación.
b) Carrera docente
c) Derechos educativos y lingüísticos de los pueblos originarios.
d) Nuevas formas de acceso para la Educación Superior.
e) Lucro, financiamiento compartido y demás diferencias.    

 

 

 

QUIENES SON LOS DUEÑOS DE LAS U. PRIVADAS

 EL NEGOCIO DE LA EDUCACIÓN EN CHILE

 

Universidad Nacional Andrés Bello
Fecha reconocimieno oficial: 29 de diciembre de 1988
Rector: Pedro Uribe Jackson
Número de alumnos: 29.000 aprox

Fundadores:

Víctor Saleh, empresario inmobiliario y hombre vinculado a la hípica, y Francisco Luna. Luego ingresaron a la propiedad tres sociedades ligadas a Álvaro Saieh, Jorge Selume, Miguel Ángel Poduje, Juan Antonio Guzmán y Andrés Navarro. Actualmente, es controlada por el consorcio internacional Laureate Education -fondo que controla Kohlberg Kravis Roberts y que habría desembolsado US$ 250 millones en la compra- al igual que la Universidad de Las Américas y la de Viña del Mar.

Actual Junta Directiva:
Miguel Ángel Poduje: ex ministro de Vivienda y Urbanismo y de la Secretaría General de Gobierno durante el gobierno militar. Participación en directorios, entre ellos, el de Clínica Indisa.
Manuel Krauskopf: académico e investigador.
Raúl Rivera: presidente del Foro Innovación.
Jorge Selume: accionista de Corpbanca, ex dueño del Banco Osorno y antiguo socio de Álvaro Saieh, dueño de Copesa (La Tercera, Qué Pasa, La Hora, y La Cuarta) y propietario de SMU. También participa en la Junta Directiva de la Universidad de Las Américas.


Universidad de Las Américas
Fecha reconocimieno oficial: 29 de diciembre de 1988
Rector: José Pedro Undurraga Izquierdo
Número de alumnos: 27.000 aprox.

Fundadores:
Familia Antillo, antiguos dueños de supermercados Santa Isabel, Posteriormente la adquirió el consorcio internacional Sylvan International Universities, que luego pasó a llamarse Laureate Education Inc, que también controla las universidades Nacional Andrés Bello y de Viña del Mar.

Miembros destacados de la actual Junta Directiva
Herman Chadwick: actual presidente del Consejo Nacional de Televisión, y ex presidente de la Asociación de Concesionarios de Obras de Infraestructura Pública A.G. (COPSA). Es primo del Presidente Sebastián Piñera.
José Pedro Undurraga Izquierdo: director de la Empresa Nacional de Minería (Enami), nombrado por el presidente Sebastián Piñera.
Pedro Covarrubias Besa: abogado, ex miembro del estudio Barros & Errázuriz Abogados.
Genaro Arriagada: Ex ministro Secretario General de la Presidencia (DC) durante el gobierno de Eduardo Frei y ex Embajador de Chile en Estados Unidos durante la administración.

Universidad Santo Tomás
Fecha reconocimieno oficial: 28 de diciembre de 1988
Rector: Jaime Vatter Gutiérrez
Número de alumnos: 20.000 aprox.

Fundadores:
Gerardo Rocha Vera, quien inició su incursión en la educación técnica de la salud. Formó Propam y Cidec, institutos exitosos entre los años 70 y 80, los que fusionó para formar el Centro de Formación Técnica Santo Tomás.
El año 2005, el fondo Econsult adquiere el 15% de la propiedad de la Corporación Santo Tomás, mientras que la participación restante sigue en manos de la familia Rocha. Después de la trágica muerte de su fundador en 2008, se vende el 57% de la corporación a la familia Hurtado Vicuña y al fondo Linzor Capital. Según revista Qué Pasa la operación ascendió a los US$ 70 millones.

Miembros destacados de la actual Junta Directiva
Juan Hurtado Vicuña: presidente del directorio de Entel y dueño de la Sociedad Minera Pucobre.
Tim Purcell: fundador de Linzor Capital, grupo que intentó comprar Chilevisión.
Rafael González Amaral: ex gerente general de Codelco, división Chuquicamata entre 1998 y 2000. Director de las sociedades Alto Cachapoal, Minera y Loma Negra.
Carlos Ingham: participó en los directorios de Cruz Blanca Salud, Isapre Cruz Blanca, y Copec S. A., entre otras.

Universidad San Sebastián
Fecha reconocimieno oficial: 9 de febrero de 1990
Rector: Ricardo Riesco Jaramillo
Número de alumnos: 14.500 aprox.

Fundadores:
Raúl Poblete Almendra, ingeniero comercial, y Javier Pivcevic Bayer, Licenciado en Ciencias de Administración de Empresas, Universidad Austral de Chile. Actualmente, los hombres detrás de la institución son Andrés Navarro (Sonda), Alejandro Pérez, ex hombre fuerte del grupo Angelini, Luis Cordero, fundador -hoy ex militante- de la UDI y Luis Ernesto Videla, ex gerente de LAN.

Miembros destacados de la actual Junta Directiva
Alejandro Pérez: ex gerente general de Celco. Actual vicepresidente de Clínica Indisa.
Pilar Zabala Meruane: presidenta del Holding Pie de Monte, que tiene inversiones en educación, entretenimiento, agroindustria e inmobiliaria. Su familia fue gestora del complejo Puerto Velero.
Pablo Longueira Montes: senador UDI, asume en representación de los herederos del fallecido socio Marcelo Ruiz.
Andrés Navarro: presidente de Sonda y del directorio de Clínica Las Condes. Es además director de SalfaCorp y participa como accionista en AFP Modelo.
Patricio Cordero Barrera: director ejecutivo de la Fundación Banigualdad, ex asesor de la Municipalidad de Las Condes, ex administrador de la Municipalidad de Santiago y asesor de Joaquín Lavín en sus candidaturas presidenciales.
Ernesto Videla Cifuentes: ex general de Ejército y subsecretario de Relaciones Exteriores durante la dictadura.

Universidad Autónoma de Chile
Fecha reconocimieno oficial: 31 de enero de 1990
Rector: Teodoro Ribera Neumann, ex miembro del Tribunal Constitucional, del comité asesor de Relaciones Exteriores designado por la Presidenta Michelle Bachelet y del consejo asesor de TVN. Además, fue diputado por RN entre 1994 y 1998.
Número de alumnos: 13.100 aprox.

Fundadores:
Teodoro Ribera Beneit y su hijo Teodoro Ribera Neumann junto a otras personalidades del mundo académico y político de Temuco, ciudad en que se originó esta universidad.

Miembros destacados de la actual Junta Directiva
Teodoro Ribera Beneít: Abogado.
José Rosenberg Villarroel: empresario y gerente general de empresas Rosen
Ernesto Schiefelbein Fuenzalida: ex ministro de Educación en el Gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle y Premio Nacional de Educación en 2007.

 
Universidad Mayor
Fecha reconocimieno oficial: 13 de mayo de 1988
Rector: Rubén Covarrubias
Número de alumnos: 12.300 aprox.

Fundadores:
La Corporación fue constituida en 1988 por Rubén Covarrubias -ex director de educación superior del Ministerio de Educación, Eric Villaseñor -ex asesor del Mineduc y René Salamé.

Miembros destacados de la actual Junta Directiva
Ricardo Garcia, ex ministro del Interior entre 1985 y 1987
Mario Arnello Romo: diputado en dos períodos (1973 – 1977 y 1969 – 1973) por el Partido Nacional.
Jorge Prado Aránguiz: ex ministro de Agricultura entre 1982 y 1988, ex presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) y director de empresas.
Sergio Melnick Israel: gerente general y miembro del directorio de varias empresas. Entre ellas SQM, Chilectra, Banco Edwards y Chilefilms, entre otras.
Sergio Bitar Chacra: ex ministro de Minería (Gobierno de Salvador Allende), Educación (Ricardo Lagos) y Obras Públicas (Michelle Bachelet) y senador PPD entre 1994 y 2002.
Cristián Cortés Póo: socio del bufete “Espina, Zepeda & Acosta”, que asesora en varias causas al Gobierno.

Universidad Diego Portales
Fecha reconocimieno oficial: 21 de diciembre de 1982
Rector: Carlos Peña
Número de alumnos: 11.000 aprox.

Fundadores
Manuel Montt Balmaceda, a través del instituto Promoción y Ventas (Ipeve), que dio paso a la fundación Universidad Diego Portales, instancia que da origen a la institución.

Miembros destacados de la actual Junta Directiva
Roberto de Andraca: presidente de la Compañía de Acero del Pacífico (CAP).
Eduardo Rodríguez Guarachi: ex embajador de Chile en Argentina durante el gobierno de Eduardo Frei, militante DC. En la actualidad promueve el corredor bioceánico que uniría Los Andes con Mendoza.
Agustín Squella: abogado, ex rector de la Universidad de Valparaíso y ex miembro del directorio del Consejo de Rectores.
Jorge Desormeaux: ex consejero y vicepresidente del Banco Central. Participa en el directorio de Viña Concha y Toro, firma ligada a las familias Guilisasti y Larraín. Casado con la actual ministra del Trabajo, Evelyn Matthei.
José Joaquín Brunner: ex ministro Secretario General de Gobierno en la presidencia de Eduardo Frei Ruiz-Tagle. Militante PPD y ex presidente del Consejo Nacional de Televisión y ex presidente de la Comisión Nacional de Acreditación de Programas de Pregrado, entre otras.
Juan Pablo Illanes, el ex director responsable de El Mercurio es consejero asesor de la casa de estudios.

Universidad Central
Fecha reconocimieno oficial: 24 de febrero de 1983
Rector: Ignacio Larraechea Loeser (interino)
Número de alumnos: 8.900 aprox.

Fundadores
Gonzalo Hernández Uribe, Hugo Gálvez Gajardo, Luis Flores Vera, Pedro Cruzat Fuschlocher, Vicente Kovacevic Poklepovic, Carlos Blin Arriagada, Omar Mendoza Palominos, y Luis Castañeda Carrasco. La Corporación de la universidad está formada por académicos del plantel.

Miembros destacados de la actual Junta Directiva
Ernesto Livacic Rojas, ex superintendente de Bancos e Instituciones Financieras en el mandato de Eduardo Frei Ruiz-Tagle. Asesor del ministerio de Hacienda entre 2000 y 2004.

Universidad Adolfo Ibáñez
Fecha de reconocimiento oficial: 13 de enero de 1989
Rector: Andrés Benítez Pereira
Número de alumnos: 6.500 aprox.

Fundadores:
Fundación Adolfo Ibáñez, ligada a los descendientes del empresario Adolfo Ibáñez Boggiano.

Miembros destacados de la actual Junta Directiva
Cristóbal Lira Ibáñez: actual subsecretario de Prevención del Delito del Ministerio del Interior.
Sergio Undurraga Saavedra: ex presidente del Fondo de Inversiones Moneda Asset
Nicolás Ibáñez Scott: hijo de Manuel Ibáñez, empresario y controlador del holding D&S hasta su venta a Wal Mart.

Universidad del Desarrollo
Fecha reconocimieno oficial: 22 de febrero de 1990
Rector: Ernesto Silva Bafalluy.
Número de alumnos: 9.300 aprox.

Fundadores:
Joaquín Lavín, actual ministro de Educación y ex candidato presidencial de la UDI;
Carlos Alberto Délano, dueño del grupo Penta -controladora de empresas como AFP Cuprum y empresas Banmédica y que administra activos de acuerdo a valoración del mercado que alcanza los 20 mil millones de dólares- , es amigo personal de Sebastián Piñera y miembro del llamado “tercer piso” de asesores informales del mandatario;
Cristián Larroulet, actual ministro secretario general de la Presidencia y ex director ejecutivo de Libertad y Desarrollo;
Hernán Büchi, ex ministro de Hacienda de Augusto Pinochet y actual director de Falabella, y Soquimich, entre otras empresas;
Federico Valdés, actual presidente de Azul Azul, concesionaria del club Universidad de Chile.

Miembros destacados de la actual Junta Directiva
Hernán Buchi, Federico Valdés, Carlos Alberto Délano,
Carlos Eugenio Lavín: fundador de empresas Penta.
Dag Von Appen: responsable de la naviera Ultragas e hijo de Sven Von Appen, integrante del grupo Ultramar y uno de los socios del proyecto minero Isla Riesco.
Rolf Kühlenthal Ressler: director gerente de Merck S.A. y vicepresidente del directorio de Clínica Alemana de Santiago S.A.

UCINF /Universidad de Ciencias de la Informática
Fecha reconocimieno oficial: 9 de marzo de 1990
Rector: Karin Riedemann Hall
Número de alumnos: 5.480 aprox.

Fundadores:
Organizada por un grupo de empresarios y oficiales en retiro del ejército en 1990, entre ellos, el general ® José Fernándo Mutis Puccio y el coronel ® Víctor Manuel Molina Moscoso. Posteriormente, en 2009, tomó el control del 60 por ciento el grupo Cepech -cuyos socios son los empresarios Eduardo Avayú, Cristian Moreno, Carlos Schaerer y Fernando Camacho- mientras que el resto queda en manos de Rodrigo Rocha Vera.

Miembros destacados de la actual Junta Directiva
Cristian Moreno, director ejecutivo de Cepech y Rodrigo Rocha Vera.

Universidad de Los Andes
Fecha reconocimieno oficial: 9 de febrero de 1990
Rector: Orlando Poblete Iturrate
Número de alumnos: 4.800 aprox

Fundadores:
Vinculada al Opus Dei, sus fundadores fueron el sacerdote Juan Ignacio González, el médico Fernando Figueroa Elizalde, el ingeniero comercial Eduardo Guilisasti Gana, el filósofo Jorge Peña Vial, y el abogado Francisco Ruiz-Tagle, entre otros.

Miembros destacados de la actual Junta Directiva
Orlando Poblete Iturrate: asesor de la Presidencia entre 1979 y 1987 y ex ministro secretario general de Gobierno entre 1987 y 1988.
Eduardo Guilisasti Gana: gerente general de Empresas Concha y Toro
Raúl Bertelsen Repetto: abogado, actual miembro del Tribunal Constitucional
Eduardo Fernández León: dueño de Inmobiliaria FFV, Inmobiliaria Las Brisas y socio de Consorcio.
Canio Corbo: hermano del ex presidente del Banco Central, Vittorio Corbo. Ha tenido participación en los directorios de la Compañía Sudamericana de Vapores (CSAV), y fue presidente del grupo belga Eles y de Pizarreño.

Universidad Pedro de Valdivia
Fecha reconocimieno oficial: 2007
Rector: Ángel Maulén Ríos
Número de alumnos: 10.300 aprox.


Fundadores: creada a partir de la compra de la Universidad Mariano Egaña, por el empresario hotelero Ángel Maulén en 2006.

Miembros destacados de la actual Junta Directiva
Alonso Morgado: director general del Preuniversitario Pedro de Valdivia.
Juan Carlos Latorre: diputado DC desde 1990

 Buenos estos son lo vinculos ,se ve el gobierno,el opus dei, y los masones, si leen el documento verán que varios del gabinete de Piñera están asociados a instituciones privadas (ganando mucho dinero)

EDUCACION

 “Hay que fijarles los aranceles a las universidades, tal como a las eléctricas se les fija un precio justo”

María José Lemaitre, ex secretaria ejecutiva del Consejo Superior de Educación (1990-1998) y secretaria técnica de la Comisión Nacional de Acreditación de Pregrado hasta 2007, dice que ha faltado voluntad para cumplir la ley que impide el lucro en la educación superior. Y explica cómo el sistema permite que las universidades “se manden solas”, que suban los aranceles a su gusto y muchas ofrezcan una educación de mala calidad, “sin que nadie les pueda decir nada porque son autónomas”. Lemaitre piensa que ha llegado el momento de poner fin a ciertos ejes de esa autonomía mal entendida y peor usada.

María José Lemaitre es una de las personas que más sabe sobre la calidad de la educación superior chilena. Fue secretaria ejecutiva del Consejo Superior de Educación (CSE) entre 1990 y 1998 y luego secretaria técnica de la Comisión Nacional de Acreditación de Pregrado (CNAP) hasta 2007. Por su experiencia acumulada hoy es presidenta de la Red Internacional de Agencias de Acreditación (International Network for Quality Assurance Agencies in Higher Education (INQAAHE). Echando mano a toda esa experiencia Lemaitre hace un análisis descarnado sobre las universidades privadas. Cuenta cómo se argumentaba al interior del aparato del Estado para no fiscalizar el lucro en dichas instituciones, aunque a todos les constaba que eso ocurría. Y asegura que el actual sistema acredita universidades por un año, para no dejar sin crédito a los alumnos: es decir, el sistema permite que estudiantes vulnerables se endeuden en millones de pesos para que estudien en entidades que por su calidad, debieran ser cerradas. ¿A quién beneficia eso? ¿A los estudiantes?

En esta entrevista Lemaitre pone en cuestión un argumento que se ha dado en estos días para explicar que los universitarios deben pagar sus carreras. Se dice que el que estudia en una universidad aumenta sus ingresos considerablemente y es justo que pague por ese beneficio. Lemaitre matiza el aserto: hoy los estudiantes no pagan sólo sus carreras. Pagan la expansión inmobiliaria y el lucro de unas universidades y la investigación de otras. “El Estado le transfiere a las familias de los estudiantes el costo de financiar un montón de cosas a parte de su carrera de pregrado y eso es escandaloso” dice. Agrega que le gustaría ir a las marchas de los estudiantes, pero que no se siente en edad para esos trotes.

-Según su experiencia, ¿qué es lo que se compra en universidades como Las Américas (UDLA), la Andrés Bello (UNAB) o la de Viña del Mar (UVM) que cambiaron de dueño y que, sin embargo, por ley no se pueden comprar?

Se compran los flujos de estudiantes y los puestos en el directorio de las instituciones que controlan la universidad.

-¿Se compra la sociedad anónima fundadora de la universidad “X” y eso permite colocar directores en la junta directiva de esa universidad y así controlar el rumbo de sus recursos?

 Claro, por ejemplo en la UNAB no compraron los edificios.

La acreditación exige mirar los estados financieros y ahí debía salir claro como lucran. Yo creo que debe haber múltiples triquiñuelas que uno no conoce, o sea, resquicios legales hay muchísimos.

-Hemos tratado de hablar con gente de los fondos de inversión, pero se rehúsan a explicar cuáles son sus intereses al entrar a controlar las universidades.

Pero si este es un negocio redondo. ¡Porque es mucha plata! Saque una cuenta simple con una universidad chica que tiene 14 mil alumnos. Si pagan $3 millones al año cada uno, son $42 mil millones. Si tienes profesores a los que les pagas ocho meses en el año, porque los contratas por semestre y no les pagas las vacaciones (y como los tienes a honorarios, tampoco les pagas prestaciones); y tienen biblioteca más o menos y más encima te consigues unas cuantas donaciones… Más o menos te sobra la mitad.

-¿Qué pasa con la plata que sobra?

Empieza a salir por diversas partes: a través de servicios de externalización, de tercerización, editoriales, inmobiliarias, remuneraciones de directorios… Se paga un sueldo extremadamente alto para participar en los directorios.

-Reporteando este tema en CIPER, nos hemos dado cuenta que durante años la fiscalización del Ministerio de Educación ha sido cero en esta materia.

Sí, es cero. Porque la verdad es que todas las operaciones que he descrito son legales. Me acuerdo que cuando estaba en el Consejo Superior de Educación, los miembros del consejo tuvimos una reunión con el Servicio de Impuestos Internos (SII) y la Superintendencia de Valores (SVS) y otra gente que supervisa porque estábamos preocupados por este tema. Les dijimos: “qué hacemos con éstas instituciones que claramente están sacando plata”. Había una universidad, la Universidad de Temuco, que cerramos porque había pagado tres veces el edificio donde funcionaban y seguía sin ser suyo.

-¿Lo pagaba a una sociedad del mismo dueño que la universidad?

Claro. Bueno, tuvimos esta reunión y la respuesta de los fiscalizadores fue que todo lo que estaban haciendo era legal. Pero no sólo eso. Nos argumentaron que desde el punto de vista de las finanzas públicas nos convenía que la plata saliera de las universidades y se fuera a una inmobiliaria, porque la inmobiliaria paga impuestos y la universidad no. ¡Yo quedé sorprendida! Ese fue el argumento: no tiene sentido que nos pongamos parados en la hilacha cuando desde el punto de vista del fisco nos conviene que nos paguen impuestos. Luego, tras una de las compras que hizo el consorcio Laureate (que opera en Chile las universidades UDLA, UNAB, UVM y varios institutos), alguien del Consejo le preguntó a un representante de ellos cómo iban a recuperar la enorme inversión que habían hecho. Y el representante de Laureate dijo: “La inversión está recuperada porque al comprar una universidad como esta, que tiene una escuela de medicina, que tiene esto y lo otro y lo demás allá, las acciones de Laureate subieron en tantos puntos, y con eso ya se recuperó la inversión”. A partir de esa explicación se daba otro argumento para reafirmar que todo era legal: si el dueño de la universidad tenía una sociedad anónima con acciones que se tranzaban en la bolsa, eso no hacía que la universidad tuviera fines de lucro, porque se trataba de dos personas jurídicas distintas. Entonces tú dices “perdón, pero ¿si soy una dueña y tengo fines de lucro, cómo separo las aguas? La legalidad es complicada en ese sentido.

 -¿Le parece que hay falta de voluntad de hacer cumplir la ley?

La ley dice claramente que las universidades no tienen fines de lucro, pero hay una falta de voluntad política de entrarle al tema. Y esto no es un asunto de la Concertación o de la Alianza. Es un problema transversal porque hay gente de los dos lados. Y es un negocio redondo. Me acuerdo que el rector de una universidad privada, que es economista, me dijo hace unos 10 años: “este es un negocio tan espectacular, que no puede durar”. Hace como 15 días me vino a ver y le dije: “bueno y ¿cómo va el negocio?, tú dijiste que se iba a desinflar”. Me contestó: “sigue igual de bueno”.

-¿Qué pasa con las platas del Estado que entran a esas universidades como el Aporte Fiscal Indirecto (AFI)? ¿Es legal que esos dineros se transformen al final en utilidades?

Las platas fiscales, cuando pasan a una entidad privada, se convierten en platas privadas. Por lo menos ese era el argumento que se daba cuando yo trabajaba en el MINEDUC, para que no pudiéramos fiscalizar el uso de la subvención escolar de los colegios particulares subvencionados. No se puede fiscalizar en qué se usa la subvención porque una vez que el Estado la entrega esa plata pasa a ser privada. Me imagino que aquí pasa lo mismo.

Porque cuando una facultad, saca la cuenta de cuánto le cuesta educar a 300 alumnos, dice: “tengo estos profesores y estos laboratorios que hay que financiar…” Pero los profesores destinan un 10 o 15% a la docencia y el resto del tiempo investiga. ¿Y quien paga ese tiempo de investigación? El estudiante de pregrado.

-¿Y el Crédito con Aval del Estado (CAE)?

El CAE en realidad es plata de los alumnos. Todo el primer periodo del CAE el aval es la Universidad y a medida que pasa el tiempo, se va achicando el rol de la Universidad y va aumentando el rol del Estado. Pero mientras el alumno está en la universidad, hasta titularse, la responsabilidad fundamental es de la Universidad, no del Estado. Una vez que te titulas o que terminas o que tienes el grado, tienes que empezar a pagar. O sea hay un periodo de gracia pero de un año, después de eso hay que pagar. Entonces, si tienes que seguir estudiando –un post grado, por ejemplo- tienes que conseguir plata en otro lado. Hay que decir sí, que para las universidades el CAE fue el negocio del siglo.

-Eso se vincula con los aranceles, que es un tema que reclaman los estudiantes. Como el CAE no cubre todo lo que cobra la universidad, entonces los alumnos se tienen que endeudar con la banca para pagar la diferencia. ¿Por qué se hizo este sistema de “arancel de referencia”?

El problema es que antes del arancel de referencia los créditos fiscales cubrían un porcentaje de lo que cobraba la universidad. Y cada vez que aumentaban los montos de ayudas estudiantiles, aumentaban también los aranceles y el aumento de los fondos no tenían ningún efecto. Entonces se pensó en un arancel de referencia a pagar. El problema es que las instituciones siguen subiendo los aranceles y le cobran la diferencia al alumno. Yo creo que en este punto la autonomía de las universidades tendría que ser drásticamente reducida y fijarle los aranceles.

-Dice usted, ¿fijarles el precio que pueden cobrar por una carrera?

Sí. Tal como las empresas eléctricas no pueden cobrar a su pinta sino que hay una comisión que dice “esto es lo justo que se puede cobrar”. Porque además, todo lo pagan las familias. Si el Estado chileno es el Estado que menos plata pone en educación superior en el mundo. Y como las cosas gratis no existen, ¿quién pone la plata? Los alumnos. Pero los alumnos no solo ponen la plata para la educación que reciben, los alumnos pagan para las jornadas completas, para los laboratorios de investigación, para todas esas cosas. Porque cuando una facultad, la facultad de ingeniería de la Chile, por ejemplo, saca la cuenta de cuánto le cuesta educar a 300 alumnos de ingeniería, hace lo siguiente. Dice: “tengo todos estos profesores y todos estos laboratorios que financiar…” Pero todos estos profesores son gente que destina un 10 o 15% a la docencia y el resto del tiempo investiga. ¿Y quien paga ese tiempo de investigación? El alumno de pregrado. Entonces el Estado le transfiere a las familias, a los estudiantes, el costo de financiar un montón de cosas. Porque uno podría, por último decir, “obtener un título a la gente le significa un beneficio que le va permitir ganar más, entonces es justo que paguen”. Pero hoy no están financiando su carrera sino un montón de otras cosas. ¡Eso es escandaloso! Por otra parte, la educación superior hoy se manda sola. Entonces, por ejemplo, puede formar unos profesores que son un desastre, pero nadie les puede decir nada porque son autónomas. Ese tema es tremendamente importante también.

NOS OLVIDAMOS DE LA CALIDAD

María José Lemaitre recuerda que los primeros intentos por asegurar la calidad de la educación empezaron en 1990 con la Ley Orgánica Constitucional de la Educación (LOCE).

“Antes que eso, cuando se hizo la reforma del ’80, la idea era que la regulación no era necesaria, porque el mercado iba a producir autónomamente la calidad. Se pensaba que los estudiantes elegirían a las mejores universidades y así las instituciones tendrían muchos postulantes y las malas cerrarían por inanición”.

Me acuerdo que el rector de una universidad privada me dijo hace unos 10 años: “este es un negocio tan espectacular, que no puede durar”. Como hace 15 días me vino a ver de nuevo y le dije, “bueno y ¿cómo va el negocio?, tú dijiste que se iba a desinflar”. Me contestó: “sigue igual de bueno”.

-Eso no ocurrió.

Obviamente no, porque no importa cuán mala sea la universidad, o el Instituto o el Centro de Formación Técnica, siempre puede ser un poco más barata y llegar a estudiantes menos informados. Entonces prosperaron un montón de Instituciones que el año 90 eran conocidas como instituciones para “tontos ricos”, que eran los que no podían entrar a las universidades por su bajo puntaje en la prueba de selección (Prueba de Aptitud Académica), pero que si podían pagar. Y los mismos militares y sus asesores que desregularon todo el sistema educativo decidieron ordenar esta situación. A través de la LOCE se creó el Consejo Superior de Educación (CSE) cuya misión era ordenar este caos donde había instituciones que estaban operando sin reconocimiento oficial y muchas que daban títulos sin ninguna validez. Me acuerdo que lo primero que cerró el CSE fue un Instituto de computación que no tenía computadores. Y también otro en que las platas entraban directamente a la cuenta corriente del dueño y éste salía a pagar el supermercado, los sueldos de los profesores, los libros de la biblioteca y el colegio de sus niños con la misma chequera. Era un caos. Yo estuve a cargo del CSE desde 1990 a 1998 y cerramos un montón de instituciones y se les dio la autonomía a otras. A fines de los ’90, sin embargo, el gobierno decidió que era necesario tener un sistema de aseguramiento de la calidad que velara no sólo por la situación de las universidades privadas nuevas, que eran un problema, sino también por el resto del sistema, incluyendo las públicas, del Consejo de Rectores. Se llamó Consejo Nacional de Acreditación de Pregrado (CNAP), y entre 1999 hasta el 2006 se acreditaron alrededor de 500 carreras y unas 60 instituciones. Ese organismo ganó mucha experiencia. Luego fue reemplazado por el Consejo Nacional de Acreditación (CNA), pero por alguna razón misteriosa el nuevo gobierno se preocupó de que nadie de la CNAP llegara a esta nueva comisión. El equipo se desmanteló. Creo que en eso está la base de las críticas que hoy se le hacen al sistema, porque de alguna manera se perdió esa experiencia que se había construido con bastante esfuerzo, dedicación y muchos años de trabajo. Pero por una decisión política se decidió que no hubiera continuidad.

-¿A qué atribuye esa decisión política?

No tengo idea, la verdad es que no lo sé porque no tiene ninguna justificación. No sé qué pasó. Pero como consecuencia desaparecieron los manuales que se habían diseñado en la CNAP, el manual de autoevaluación, el manual de pares, los detalles de los criterios. Entonces hubo cuatro años, desde el 2006 al 2010, en que el sistema de acreditación perdió mucho de su desarrollo y de su credibilidad. Y los estudios muestran que hoy los procesos de acreditación tienen poca credibilidad.

-Tal vez esa falta de credibilidad se debe a que la CNA no parece estar buscando la calidad de la educación.

Yo creo que el tema de la calidad es crítico, pero el sistema de acreditación no la asegura por si sola. La acreditación es un instrumento de política, uno de muchos. Si se mira como la panacea universal va a ser un desastre porque la acreditación mira lo que hace una institución, le toma una foto a una institución en un momento determinado. Si eso no está acompañado de políticas de apoyo y de fomento, si no está apoyado de incentivos (y hay que tener cuidado porque a veces los incentivos tienen efectos perversos), si no está apoyado por políticas de financiamiento serias, si no hay una regulación más global, la acreditación cojea inevitablemente.

-De todos modos parece que no se es muy exhaustivo al momento de acreditar.

La acreditación en Chile es voluntaria, no es obligatoria, salvo medicina y pedagogía, todo lo demás es voluntario. La acreditación institucional, como es un requisito para el Crédito con Aval del Estado (CAE), es menos voluntaria, porque si quieres que los alumnos puedan pedir el CAE tienes que acreditarte. ¿Y qué ha pasado con eso? Algo perverso, que la CNA no resiste dejar a una universidad sin CAE, entonces la acreditas por un año, que es lo mismo que no acreditar. Creo que la única que no ha sido acreditada por la CNA es la UTEM, gracias a que se armó la pelotera con los criminalistas. Salvo eso, todo está acreditado, incluso unas cosas siniestras que hay. Porque la presión sobre la CNA es muy fuerte. Imagínate, llega el rector a decirte que si usted no me acredita no voy a tener alumnos, no van a tener acceso al crédito, qué va a pasar, drama, lloran y los acreditas por un año.

-¿Qué rol tienen en estos temas las Agencias Acreditadoras?

Esas agencias son para acreditar carreras. Se recurrió a ese mecanismo, que es el que se usa en México y en Alemania porque son miles de carreras y un organismo solo no iba a poder dar cuenta de todo. Entonces se pensó en estas agencias que son autorizadas y supervisadas por la CNA, y en la medida que la CNA decide que los procedimientos son los adecuados, quedan autorizadas.

Me acuerdo que los miembros del consejo tuvimos una reunión con el SII y la SVS y les dijimos “qué hacemos con éstas instituciones que claramente están sacando plata”.La respuesta fue que todo lo que estaban haciendo era legal. Pero no sólo eso. Nos argumentaron que desde el punto de vista de las finanzas públicas nos convenía que la plata saliera de las universidades y se fuera a una inmobiliaria, porque la inmobiliaria paga impuestos y la universidad no. ¡Yo quedé sorprendida!

 -¿Quien les paga?

Las universidades le pagan a estas agencias 7 u 8 millones de pesos por carrera. Las diferencias entre agencias tienen que ver con orientaciones, con especializaciones. Por ejemplo, hay una agencia que es organizada con el Colegio de Ingenieros y acredita las carreras de ingeniería, tecnología. Otra que se organiza por un consorcio de decanos más el Colegio de Arquitectos que acredita arquitectura, hay una agencia que es de la Universidad Católica. Yo diría que esas son las tres agencias serias, para mi gusto. El resto, son un desastre. Esa es mi opinión. Hay una que es organizada por un grupo de ex rectores de universidades estatales, está Luís Riveros de la Universidad de Chile, Jaime Pozo de La Serena, Ubaldo Zúñiga de la USACH… Creo que acreditan instituciones estatales y me parece que en eso hay un conflicto de intereses, ¿no? Hay otra agencia a la que uno llamaba por teléfono y te contestaban en la Universidad Mayor. Ahora me imagino que contestan en la UNAB porque la agencia se trasladó para allá. Es por lo menos sorprendente. Alguien tiene que fiscalizar los conflictos de interés. El caso de la agencia de la Universidad Católica (Qualitas), me dijeron que por estatuto no pueden acreditar nada de la Católica ni del DUOC. ¡Era que no! Pero el riesgo de conflictos de interés en las agencias es muy grande, sobretodo porque la supervisión que hace la CNA es muy frágil, es muy formal, es un papel, y los papeles aguantan cualquier cosa. Las CNA es LA agencia nacional. Las otras son agencias especializadas en carreras. La CNA acredita instituciones y postrados.

-¿Me puede explicar por qué es necesario acreditar carreras y universidades?

La acreditación de carreras apunta a dar garantía de que lo que la carrera ofrece es lo que la comunidad profesional, disciplinaria y laboral considera que esos alumnos deben aprender. Entonces, lo que se hace es mirar el perfil de egreso y decir, a ver usted quiere formar un ingeniero civil, muéstreme que están aprendiendo cálculo diferencial, ciencias de la ingeniería, etc.… Usted debe satisfacer las necesidades del perfil de egreso básico. Y eso lo hacen las agencias, pero los perfiles de egreso se supone que están definidos por la CNA, son estándares y las agencias lo acreditan. Si yo quiero estudiar derecho debo saber cuál de estas universidades efectivamente tiene la carrera acreditada y por consiguiente cuando yo tenga el título de esa universidad puedo estar razonablemente tranquilo que lo que me están enseñando es lo que tengo que saber para ser un abogado. La acreditación institucional está mirada desde otra manera, está pensada para promover la responsabilidad de las universidades en su propia calidad, entonces lo que acredita no es cuántos libros tiene la biblioteca o cuántos profesores tienen doctorado, sino cuáles son las políticas de la Universidad para asegurar que su planta académica es la que debe tener, que sus recursos de aprendizaje son los que tiene que haber, que sus resultados son los que promete cuando dice “yo soy la mejor universidad en investigación del país”. Es lo que se llama en la jerga de los que trabajamos en aseguramiento de la calidad una Auditoria de Calidad, y lo que evalúa es la capacidad de autorregulación de la universidad. Ese era el diseño original. Sin embargo, tengo la impresión de que con la CNA la cosa se ha ido haciendo más hacia contar libros, doctores o jornadas y no hacia demostrar que las instituciones son capaces de saber cuándo lo está haciendo bien y de arreglar las cosas cuando se dan cuenta que no lo está haciendo bien. Con la CNAP no se acreditaron un montón de instituciones, incluyendo cuatro estatales.

-¿Usted siente que el paso de CNAP a CNA bajó el nivel de la acreditación?

Yo siento que se deterioró por ignorancia. Cuando nosotros partimos con el tema del Aseguramiento de la Calidad en Chile el año 90’, en el Consejo Superior de Educación lo primero que hicimos fue preguntarnos qué es lo que está pasando en el mundo, así que nos metimos en la red y trabajamos y trajimos gente, hicimos muchas cosas. Con la CNAP seguimos participando en cosas, había experiencia acumulada y sabíamos en qué cosas podíamos meter las patas porque muchas veces tuvimos que decir que nos equivocamos, hay que hacerlo de otra manera. Mi impresión es que cuando entraron los que llegaron a trabajar a la CNA, no tenían la conciencia de que esto era una tarea compleja. Por otra parte, se vieron presionados por cosas como esto de la “acreditación institucional” necesaria para acceder al CAE. Porque eso los llevaba a preguntarse: “¿Qué hacemos con esta Universidad que tiene 10 mil alumnos? Si no la acreditamos se van a quedar sin crédito. ¿Cómo vamos a dejar a 10 mil alumnos sin crédito? ¡No podemos!”. Y la acreditan por un año. Eso es perder el norte.

-¿Qué hay que hacer?

Para empezar, ¡hacer cumplir la ley! Luego podríamos discutir lo del lucro. Pero me imagino que ya cuando empiecen a fiscalizar por lo menos las cosas más groseras se van a acabar. La acreditación exige mirar los estados financieros y ahí debía salir claro cómo lucran. Yo creo que debe haber múltiples triquiñuelas que uno no conoce, resquicios legales hay muchísimos. Otra cosa que yo creo que hay que cambiar es el régimen tributario de este país. El otro día un consultor del Banco Mundial, un danés que ahora es rector de una Universidad, me dijo: “mira, yo en Dinamarca pago 45% de mis ingresos en impuestos, o sea me pagan 100 y yo recibo 55”. Yo le dije “pero qué horror”. “Sí, un horror, pero mis hijos tienen derecho a educación hasta el post doctorado gratis, toda mi familia tiene derecho a la salud que necesiten gratis, mi mamá está vieja y va a necesitar alguien que la cuide, el Estado me va a pagar mi sueldo a mí o a mi hermana, cualquiera de los dos que escoja porque no es que se lo envíen a la hermana por ser mujer, para que la cuide hasta que se muera”. Yo pagaría feliz de la vida ese impuesto si fuera así. ¡Obvio! En cambio aquí te cobran impuestos, ni mucho, pero tienes que pagar el colegio, la salud, la carretera, el peaje; todo lo pagas aparte. Entonces, ¿por qué tendrías que pagar impuestos? Creo que no puedes abordar el tema de la educación superior sin abordar el tema de dónde sale la plata, si las cosas que no paga el sector privado las tiene que pagar el sector público y el sector público tiene que sacar la plata de alguna parte.